Los extremos se tocan
La respuesta afirmativa de Ramón Tamames a encabezar la moción de censura que Vox pretende presentar en el Congreso de los Diputados contra el ejecutivo de Pedro Sánchez, ha pillado por sorpresa a todo el espectro político sin excepción alguna. Sin embargo, analizando la situación fríamente no resulta tan extraño, sobre todo teniendo en cuenta su pasado en el PCE. El populismo es un movimiento que se basa en emprender una suerte de cruzada sobre las instituciones, acusándolas de impedir que sus propuestas salgan adelante, sean estas objetivamente realizables o no. De hecho, pensándolo bien a los partidos populistas les resulta más beneficioso en términos de rédito político que sus propuestas no se lleven a cabo, puesto que les proporciona un valioso combustible que utilizan para pedir el voto a los ciudadanos, convenciéndolos de que la solución a todos sus males es que su líder llegue al Gobierno. Sabiendo que aritméticamente no es posible que la moción de censura pueda prosperar, probablemente no sea descabellado concluir que el último movimiento de Vox puede tener una finalidad electoralista. Hugo Cebrián Sánchez.