La vuelta a la provincia de Amat
La vuelta a la provincia de Amat
El presidente de la Diputación y alcalde de Roquetas, Gabriel Amat, le ha dado la vuelta a la provincia. ¡Viajero nos salió el caballero! Y nos parece bien, oiga. Es la mejor manera de conocer a pie de paisaje y barro lo que viene ocurriendo en nuestra tierra. Una vez que se ha acabado el periplo, es el momento de que nos diga don Gabriel sus planes de futuro para la Almería rural. Estará con uno en que los más de cien pueblos tienen todas las necesidades habidas y por haber. No le pedimos que las arregle todas en un viaje, no es usted el gran superman de la política-económica, pero sí que se ponga las pilas y vea donde están de verdad las prioridades de los almerienses. No se trata (no se tomen el rábano por las hojas, que les conozco) de que deje la diputación de dar subvenciones a asociaciones, colegas, amigos y compañeros (que tampoco estaría mal), se trata de que cumpla con la obligación y las competencias de la institución que preside el alcalde roquetero. No inventarse otras (que les encanta a los políticos para creerse así que tienen más poder), no asumir las que no son suyas (que es lo que hacen y luego se quejan de falta de dinero) y dedicarse a los problemas de los ciudadanos en la provincia, que son cientos, como ha podido comprobar el señor Amat en su vuelta a la provincia. Cuanto me gustaría poder decirle aquello de: “Y para lo que lo han votado los almerienses”. Pero no ha sido así. No entremos en esa discusión. Las normas son las que hay y lo que hay que hacer es trabajar para cambiarlas. Mientras, y tras anunciarnos que ha arreglado el 70%, que siga con el 30% que es el más importante.