Gran rivalidad, grandes amigos

Víctor Fernández y José María Gutiérrez, ‘Guti’, vuelven a verse las caras

Guti y Víctor en el estreno del madrileño con el Almería.
Guti y Víctor en el estreno del madrileño con el Almería. Juan Sánchez
Tony Fernández
11:22 • 19 jun. 2020

Esta fue la primera alineación de la UD Almería de Guti: René Román, Ivan Balliu, Iván Martos (Owona, min.67), Nikola Maras, Jonathan Silva, Corpas, Sergio Aguza, Radosav Petrovic, Ante Coric (Arvin Appiah, min.72), José Carlos Lazo (Juan Muñoz, min.83) y Darwin Núñez. Con estos hombres salía a escena en un Estadio Mediterráneo que presentaba una afluencia de 10.403 aficionados y aumento considerable de periodistas (muchas televisiones), en la sala de prensa del recinto.



El pasado madridista de Guti tuvo un momento especial con la llegada a la cantera blanca de Víctor Fernández. El preparador aragonés le hizo crecer en las bases del club blanco, y aquel 10 de noviembre de 2019 lo tenía en el banquillo rival, era algo extraño. En la partida táctica jugaba con todas las ventajas Víctor Fernández, pero en ilusión nada frenaba a Guti, que dio rienda suelta a sus muchachos para cuajar una gran primera mitad. Con gol de Darwin el alumno superaba al maestro, pero quedaba mucha tela que cortar todavía.



Marcó Darwin
Mientras todas las miradas se centraban en los banquillos por la presencia del carismático Guti, el Almería tomaba ventaja en el marcador ante un sólido Zaragoza, que aguantó bien las acometidas de los rojiblancos ante una afición con un ojo en el verde y otro en el rojo del banquillo, desde donde Guti dirigía a un Almería que buscaba el primer triunfo en la tarde del estreno para el preparador por el que apostaba Turki Al-Sheikh.



Solo un despiste
El partido lo tenía Guti controlado, pero lo agitó Víctor Fernández con los cambios, metiendo a un Linares que fiel a su cita con el gol en el Mediterráneo con diferentes equipos como Elche, Oviedo y Reus, anotaba el tanto de la igualada en el único despiste de la zaga rojiblanca. Habían pasado 20 minutos de la segunda mitad y luego nada alteró el luminoso del campo, dejando los equipos sensación de igualdad que aplaudió la afición. No llegó la victoria segura con entrenador nuevo y se haría de rogar dos semanas ante el Numancia. Víctor y Guti acabaron como buenos amigos, convencidos de que ambos iban a luchar (y lo hacen) por subir a 1ª División.







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