“No quiero que me digan que soy el mejor, sino que vivan algo único”

Jose Carlos Llinares acaba de publicar “A Century of Guitar”

Jose Carlos Llinares en el estudio de su casa, donde ha gestado y producido su álbum.
Jose Carlos Llinares en el estudio de su casa, donde ha gestado y producido su álbum. La Voz
Rosenda Mirón
11:29 • 08 may. 2022

Intérprete virtuoso y compositor, Jose Carlos Llinares es colaborador habitual de Tomatito, acaba de publicar “A Century of Guitar”.  A Jose Carlos se le nota que está feliz. Con una formación apabullante en guitarra clásica, múltiples colaboraciones y conciertos que compagina con su actividad docente en el Colegio La Salle, durante el confinamiento decidió comprar una guitarra construida en 1913, de la casa de guitarras más prestigiosa de Madrid, Ramírez. Un valioso instrumento con unas características peculiares en sonido y forma que le inspiró a relatar mediante sus cuerdas la música de finales del S.XIX hasta finales del XX en el cd que hoy sostiene entre sus manos.



¿Qué le inspiró para ser guitarrista?



En mi casa había guitarras. Mi padre sabía tocar, tenía algunas nociones, mi hermano también fue al conservatorio. Yo de manera natural cogía la guitarra y vi que se me daba bien y me gustaba, sobre todo que disfrutaba, no era una obligación, y me apunté al conservatorio.



Almería es reino y cuna de la guitarra clásica. ¿Se hace lo suficiente con ese patromonio?



Resulta que en Almería nació y murió el constructor más famoso de la historia de la guitarra, Antonio de Torres, pero tenemos un museo de la guitarra que se lleva su nombre donde no hay ninguna guitarra suya. No hemos sabido valorar a lo largo de los años nuestro propio patrimonio ni venderlo como un bien cultural y turístico. Me consta que se han hecho esfuerzos, pero estoy seguro de que si estuviéramos en otro lugar con una mentalidad diferente la situación también sería diferente.



¿Cómo llegó a colaborar con Tomatito o el pianista Michel Camilo?



Creo que las mejores cosas son las que no se buscan. Cuando acabé la carrera practiqué tan intensamente que me lesioné de forma bastante grave y empecé a trabajar como docente. En 2018 hice un curso de verano de dirección de orquesta donde me propusieron ir a Rumanía a hacer el Concierto de Aranjuez como solista. Lo preparé durante meses y lo hice. Varios años después un amigo lutier de Almería, Juan Miguel González, me llamó y me dijo “te va a llamar Tomatito”. Quería tocar el concierto de Aranjuez y como yo ya lo había tocado había pensado en mí para trabajarlo juntos.



Tomatito me llamó ese mismo día y yo estaba impactado, para mí es una leyenda viva de la guitarra. Fue un proceso de casi dos años. Él memorizó absolutamente todo el concierto de Aranjuez. Tuvo una disciplina férrea que a mí me asombró. Su perseverancia, esfuerzo y humildad me impactaron.


Y de ahí a nada menos que Michel Camilo.

Surgió al estar trabajando con Tomatito. Me comentó que estaba grabando un disco con él, y yo un día le sugerí un tema que pensé que encajaba bien, Agua y Vino de Gismonti, pero lo dije inocentemente. Les escribí un arreglo muy sencillo y él dijo que se lo enviáramos a Michel, le gustó mucho. Michel es un portento de la naturaleza y él hizo esas maravillas que sabe hacer y grabaron el tema que fue el de lanzamiento del disco. A los 4 ó 5 meses les dieron un Grammy por el álbum. Fue una cosa casi mágica.


¿Qué opina del jazz? ¿Le atrae?

Le tengo mucho respeto porque en sí es un universo. Tiene su propio lenguaje, su propia armonía, su propia reglas de improvisación. Voy a conciertos, lo miro por encima pero no puedo adentrarme porque sería como empezar otra carrera. Aquí tenemos la suerte de tener un templo del jazz, que es Clasijazz. Lo que está haciendo esa asociación solo se valorará con el paso del tiempo, es algo increíble.


¿Está viva la actividad guitarrista en Almería?¿Hay futuro?

Sí pero hay que aunar esfuerzos. Creo que las distintas administraciones y el Ayuntamiento tienen que apostar más decididamente por la guitarra como un valor intrínseco de la ciudad .Vendemos mucho la ciudad de las tapas y el turismo de sol, pero no el patrimonio cultural de la guitarra, no lo suficiente. Yo trabajo en una asociación cultural que se llama Antonio de Torres y modestamente hacemos la aportación que podemos, cada año hacemos unas jornadas en torno al 13 de junio que es la fecha de su nacimiento pero todavía no tiene la repercusión que debería tener esa figura, o por ejemplo Julián Arcas, que fue el guitarrista mas importante de la segunda mitad del siglo XX y es almeriense. El otro día pasé por la que fue su casa en la calle Granada y no hay ni una placa en la puerta.


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