“Enfocar el sexo como algo prohibido puede derivar en violencia de género”

Entrevista a Jesús Alonso Siles, sexólogo, maestro y músico de Noches de Candela

Jesús Alonso ha cursado el Máster en Ciencias de la Sexología de la UAL, única titulación oficial en este campo.
Jesús Alonso ha cursado el Máster en Ciencias de la Sexología de la UAL, única titulación oficial en este campo. La Voz

Le sonará su cara porque forma parte de Noches de Candela, el grupo con el que todo almeriense que se precie ha quemado la pista de baile durante la Feria. Además, Jesús Alonso (Almería, 1991) acaba de abrir consulta propia como sexólogo en la Clínica Berenguel.

¿Cómo le explicamos al lector que uno de los músicos de Noches de Candela se ha metido a sexólogo?
(Risas). Para ser ‘artista’ es necesario tener unos conocimientos básicos para atraer al público y ser seductor, e incluso erótico, encima del escenario.

¿Y cuántas noches de candela necesita uno para llevar una vida sexual saludable?
Todas las de su vida porque precisamente yo lo que defiendo es la salud sexual en el plano físico, mental, social y hasta espiritual. Y eso se consigue teniendo muchas noches de candela.
 
Siempre se ha dicho que de la forma de bailar de una persona se desprende si se le da bien la cama, ¿hay algo de verdad en esto?
Solo diré que yo bailo fatal, pero tengo muy buen ritmo porque soy un músico estupendo. Dejemos que el lector saque sus conclusiones.




Con el confinamiento hemos estado y estamos más en casa que nunca, ¿eso es sinónimo de tener una vida sexual más plena?
El confinamiento y esta época de no salir tanto nos ha servido para conocernos más, pero los datos reflejan que muchas parejas o han roto o se han visto debilitadas. Lo que ocurre es que no estamos acostumbrados a esa negociación constante que requiere la convivencia entre cuatro paredes. Como dice el sexólogo Manuel Lucas, no entendemos que cada uno necesita su espacio individual. Si no aprendemos a innovar y motivar a la pareja, eso acaba haciendo mella. Nos faltan estrategias a nivel actitudinal.

¿Por ejemplo?
Ser creativos. Se me ocurre plantear un día de Casa Puga con tu pareja. Comer en el patio con una cerveza, poner algo de música y arreglarte un poco. Ya estás haciendo algo diferente, incluso a nivel de conversación, que nunca será la misma que puedes mantener en el sofá. Se trata de crear ambientes que nos ayuden a salir de la rutina.


Hasta a nivel individual, hay mucha gente que se está descubriendo ahora. Tengo amigas que se han comprado el Satisfyer y no entiendo por qué no lo hicieron antes. Quizá porque por fin hemos dedicado tiempo a nuestro autoconomiento. Si el confinamiento ha ayudado a eso, bienvenido sea.

Además de músico y sexólogo, es maestro. ¿En los centros educativos se ofrece una buena educación sexual?
Mi impresión es que vamos para atrás, pero de manera radical. Me hace gracia cuando los políticos hablan de leyes de transexualidad, porque si te vas a la realidad de los centros educativos -donde yo trabajo a diario e imparto charlas-, compruebas que el nivel de debate aún es si la homosexualidad es normal o no. Existe un abismo entre la realidad y lo que se proyecta en los medios y la política.

¿Y cuál es el problema?
El problema es que cuando te vas al currículo, descubres que todo lo que se refiere al sexo está planteado desde un punto de vista negativo. Sin embargo, hablar de educación sexual no es hablar de sexo desde un enfoque negativo. Hay que ir mucho más allá y enseñar a los niños a masturbarse, entre otras muchas cosas, en lugar de estigmatizar este acto diciéndoles que eso no se hace. Enfocar el sexo como algo prohibido puede derivar en violencia de género porque esos niños terminarán recurriendo a la pornografía y ese contenido sí es machista y peligroso.

Pero hemos visto casos de padres que no están por la labor de que se enseñen determinadas cosas a sus hijos...
A mí me gustaría sentarme con ellos y preguntarles si consideran que proporcionar una educación sexual a sus hijos de verdad es incitarlos a masturbarse o a ser violadores el día de mañana y que me aporten argumentos con una base científica.





¿Entonces qué enfoque propone usted?
El enfoque de que lo sexual es afectivo. Hay que hablar sin tabúes y desde edades tempranas sobre el sexo y sus beneficios: libera endorfinas, serotonina y el sistema inmunológico, todo esto a nivel fisiológico, pero a nivel psicológico y emocional nos ayuda a autoconocernos, a evaluarnos, a identificarnos, a saber qué si y qué no, a crecer como seres sexuados que somos.


A mis alumnos tuve la suerte de explicarles la reproducción en clase de Ciencias Naturales y las risas duraron cinco minutos. No han vuelto a sacar el tema. Al igual que cuando les conté lo que es la masturbación, se les explica y punto. Eso de incitar es un falso mito.



 

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