Jorge Pardo: “Mi imaginación se dispara desde el silencio”

El músico, que frecuenta Almería desde hace décadas, actúa en el Festival 340 de Rodalquilar

Jorge Pardo, en una imagen de su web oficial.
Jorge Pardo, en una imagen de su web oficial. Internet

No solo es el dijnn, el duende de los vientos jazzísticos; o de los flamencos. Jorge Pardo ha demostrado con creces que ignora el significado de la palabra “frontera”. Reconocimientos como el Premio al mejor músico europeo de jazz (2013) y Premio nacional de las músicas actuales (2015), lo avalan. Desde hace décadas suele frecuentar Almería. La última vez fue el pasado otoño para presentarnos su proyecto metaflamencojazz, 'Djinn', en el Teatro Cervantes. El artista que sedujo a Paco de Lucía, Camarón, Chick Corea o Pat Metheny, entre otros muchos, vuelve a su hogar adoptivo este sábado 25 de agosto. Será en la quinta edición del Festival Flamenco 340, en el anfiteatro de Rodalquilar. Cerrará el festival con un concierto y músicos sorpresa.


Sometemos al maestro a un tercer grado musical para descubrir otras aristas de su persona.


Decir San Juan Evangelista, Alejandro Reyes Domene, ¿qué supone para tí?

Supone ilusión, pasión, fuerza, soñar despierto… ya que los sueños nos acercan a otras dimensiones. En el San Juan aprendí también además de soñar, a estar muy presente, con los ojos muy abiertos, con la mente muy abierta y con los sentidos muy abiertos.



¿Qué soñabas con dieciocho años?

Lo mismo que sueño ahora (risas). Siempre he tenido un amplio concepto de paz mundial, de amor, aunque suene hippie. No me gustaban, ni me gustan, los movimientos sectáreos. No me gusta lo que acaba en “ismo”, puesto que todos sentimos igual que todos.


¿Qué queda de esos sueños?

Sigo teniéndolos (risas). Sigo soñando lo mismo.


Y si hablamos de gastronomía, ¿cuál es tu comida favorita?

La de mi madre, aunque ya no está aquí y por eso la echo de menos. Pero sé disfrutar de cualquier mesa, de cualquier país. También de la festiva y de la cotidiana. La comida une mucho.


La primera vez que te subiste a un escenario fue…

No te creas que me acuerdo muy bien, pero yo juraría que fue con Hilario Camacho en el Pequeño Teatro (Madrid). Hacíamos, por supuesto, canción contestataria y en este caso versiones de Jacques Brel. 


¿Qué música te transporta a tu infancia?

La música que se escuchaba en la casa de mis padres. Eran muy abiertos, muy humanistas y muy buenos aficionados a la música. Tenían discos de pizarra soberbios. Así que escuchar a Bach, Beethoven, Zarzuela, Pepe Marchena… me lleva a mi infancia sin duda.


¿… y a tu adolescencia?

Los Beatles, Jimi Hendrix, Miles Davis, Lole y Manuel, Camarón y Paco de Lucía, etc. Eran momentos de intercambio de vinilos con los colegas, una manera muy interesante de relacionarnos, de compartir, de aprender.


El primer disco que compraste fue…

Fue en las rebajas de El Corte Inglés. No tenía poder adquisitivo y sólo podía comprar en rebajas. Y si mal no recuerdo el disco que compré podría ser un recopilatorio fantástico de soul editado por Atlantic Records, entre los que se encontraban Otis Redding, Aretha Franklin, Wilson Picket o Roberta Flack.


Tres discos de cabecera.

No es nada fácil quedarse tan solo con tres. Pero tres de los más rallados que tengo de tanto ponerlos son 'A love supreme', de John Coltrane, 'Arte y Majestad', de Camarón y Paco de Lucía y 'Live Evil', de Miles Davis entre otros muchísimos más.


Si tuvieras que definirte con un estilo musical, ¿con cual sería?

Pues con toda la música que hay desde España al resto del mundo, desde los años setenta hasta los años dos mil. Y no digo hasta los tres mil porque no creo que siga vivo (risas).


¿Cuál es la música que amansa la fiera que llevas dentro?

Más que música, lo que amansa la fiera que llevo dentro son sonidos, ambientes que calman, como es la brisa del mar, el sonido del viento suave entre las hojas de los árboles de un bosque, el sonido de la sonrisa de un niño, o simplemente el primer balbuceo de un bebé. Esto último te desarma completamente.


¿Qué música hace que se te dispare la imaginación?

No mucha. Digamos que el silencio. El silencio es el punto cero de cualquier música y de cualquier creación. Mi imaginación se dispara desde el silencio.


Cuando estás melancólico, ¿qué escuchas?

No le hago mucho caso a la melancolía, pero si a pesar de eso se presenta, tengo inclinación hacia el jazz americano (está pensando). Manuel Alejandro tiene también unas melodías increíbles. Y los boleros. Me gusta escuchar boleros, sin referirme a ninguna letra en particular.


¿Cómo te informas de la actualidad musical?

Presumo de ser un músico muy en contacto con la gente joven, así que directamente y de primera mano recibo información tanto de las cosas que ocurren a mi alrededor, como en puntos alejadísimos del planeta. Los colegas son una gran fuente de información. Y digamos además que estoy muy alerta.


¿Qué música te gusta en los momentos íntimos?

En realidad dejo que suceda, que lo de el momento. Es algo aleatorio. No propongo una música u otra, me gusta que la otra parte me muestre la que le interesa, aunque sea desde su móvil o su tablet…


El concierto más impactante que has vivido, ¿ha sido como músico o como espectador?

Como músico hay cientos de momentos impactantes e increíbles. Cientos de grandes momentos, por ejemplo con Bobby McFerrin, con Chick Corea, con Camarón, con Paco de Lucía…, también otros cientos de grandes momentos con músicos no tan famosos pero igualmente inolvidables, por ejemplo con músicos locales en Etiopía, en Senegal o en Asturias, sin ir más lejos. Y como espectador, también cientos de grandes momentos, por ejemplo, en un festival de jazz me impresionó muchísimo Charles Mingus. Yo iba con Dolores (la primera formación musical de Jorge Pardo, junto a Pedro Ruy Blas). Tocábamos antes que Mingus y nos quedamos a verle. Fue una pasada, fue un show revelador.


El sitio más pintoresco donde has tocado ha sido…

Han sido muchísimos. Pero sin ir más lejos el pasado verano en Piñar, Granada. Fue en unas cuevas milenarias. En una parte de ellas han hecho un auditorio increíble. Fue espeluznante. Y otro sitio pintoresco, mágico y sublime fue un concierto de flauta que di en el corazón del Amazonas; una de esas experiencias que jamás se podrán borrar de la memoria. 


Para relajarte, ¿qué te pones?

Para relajarme no me pongo música. Me relajan mucho los documentales. Internet está lleno de documentales curiosos. Soy aficionado a la ciencia y a la mística. A las diferentes dimensiones que existen, a la ligazón o conexión que existe entre el adn y puntos alejadísimos del universo. Jean Pierre Garnier es un físico autor de la teoría del desdoblamiento del espacio y del tiempo. Habla de la alianza cuántica de elementos diferentes del universo. Habla de los diferentes tiempos que existen al mismo tiempo, del tiempo consciente y del tiempo imperceptible, el tiempo real y el tiempo cuántico, un microsegundo se puede convertir en un día entero. Es algo muy complejo y fascinante al mismo tiempo. La inmensidad infinita del universo hace que te des cuenta de tu pequeñez, te pone en tu sitio, vamos.


¿Con qué música te gusta conducir?

Para conducir pongo la radio. Me alejo de radio fórmulas, así que puedes imaginar la radio que escucho (risas cómplices). En internet hay multitud de radios interesantísimas que te acercan al resto del mundo.


Vinilo, CD, mp3, ... ¿qué formato prefieres para escuchar música?

La verdad es que prefiero la música en vivo, la música que se percibe cuando todas las células del cuerpo vibran. Pero si no puede ser música en vivo, quizá en vinilo sea lo más cercano a ello.


Si tu vida se llevar al cine, ¿cuál sería la BSO que la ilustraría?

Creo que yo no podría hacer esa BSO. Tendría que ser un compositor muy joven, quizá adolescente en la actualidad, quien podría poner, o componer esa banda sonora.


Si tuvieras que definir musicalmente lo que está pasando en España en este momento, ¿con que canción/canciones/tendencia musical sería?

Con canciones y letras de nuestros cantautores, de Luis Pastor, o Serrat, o Ruibal, que son los que narran los tiempos que nos rodean. Incluso con algunas de las canciones de Rosendo. Letras de Saramago o Sábato también describirían muy bien estos momentos.


¿Qué música asocias con Almería?

El fandanguillo de Almería que suena en el reloj de la Plaza Vieja. ¡Me encanta!

 

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