Caso Gabriel: la acusación impugna y pide repetir el juicio “muy a su pesar”

Dice que están “abocados” por el recurso de la defensa y las instrucciones de la juez al jurado

Patricia Ramírez llega a la Audiencia acompañada de allegados y sus abogados
Patricia Ramírez llega a la Audiencia acompañada de allegados y sus abogados Néstor Cánovas

El proceso judicial sobre el crimen del pequeño Gabriel Cruz sufre un giro inesperado apenas dos meses después de la condena de prisión permanente revisable para Ana Julia Quezada. La defensa presentó un recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) donde solicitó la repetición del juicio por una presunta actuación “parcial” de la magistrada Alejandra Dodero.


Los letrados Esteban Hernández Thiel y Beatriz Gámez alegaron que la presidenta de la sala dio instrucciones inadecuadas a los nueve miembros del jurado popular para orientar su veredicto hacia la alevosía, esto es, hacia el elemento necesario para el asesinato y para la prisión permanente.


Pues bien, el recurso de apelación presentado ahora por la acusación particular coloca el proceso en nuevo escenario. Los padres de Gabriel primero impugnan el recurso de Ana Julia (para que se desestime y se confirme la condena) y luego solicitan también la celebración de un nuevo juicio con jurado “muy a su pesar”. ¿Por qué?


La respuesta es técnicamente compleja, pero puede resumirse en probablemente la única coincidencia entre la defensa y la acusación: las indicaciones de la magistrada Alejandra Dodero al jurado antes de la deliberación.


El recurso del letrado Francisco Torres, consultado por LA VOZ DE ALMERÍA, asegura que se han visto “abocados” a apelar ante las alegaciones de la parte contraria y, paradójicamente, apuesta por la repetición. Apunta que la magistrada decantó el caso hacia las tesis de la fiscal Elena Fernández Lora, esto es, a un asesinato con alevosía, pero sin dar opción a la lectura más  dura, el ensañamiento.


“Es claro que las instrucciones al jurado son necesarias pero tampoco han de ser tan pormenorizadas, como ocurrió en el presente caso”, explica la representación de los padres Ángel Cruz y Patricia Ramírez. “Cuando en esas instrucciones se utilizan ejemplos, los mismos han de establecerse con muchísima precaución, máxime si se pone un ejemplo solo que pueda resultar completamente sugestivo”, continúa.


“Pues bien, en el caso que nos ocupa, creemos que las instrucciones dadas a los miembros del jurado fueron parciales y consecuentemente se sugirió al tribunal qué era lo más adecuado; esto es, la propia opinión que, seguramente, tenía la magistrada. De este modo, entendemos que se sugirió o se indujo el veredicto”.


La acusación particular cree que la magistrada Alejandra Dodero no ofreció posibilidad a que el jurado considerara la existencia de un asesinato con ensañamiento (además de la alevosía). Los padres aportaron en el juicio un informe adicional sobre la autopsia que aseguró que el niño no murió inmediatamente en la agresión sufrida aquel 27 de febrero de 2018 en la finca de Rodalquilar (Níjar), sino que recibió golpes y agonizó durante “más de media hora” antes de ser asfixiado por Ana Julia Quezada.

Ensañamiento
El tribunal del jurado no consideró esta interpretación de los hechos y se quedó con la exposición realizada por la fiscal Elena Fernández Lora que, en síntesis, se apoyaba en el informe oficial de autopsia del Instituto de Medicina Legal de Almería. Dicho de otro modo, Ana Julia asfixió a Gabriel Cruz aquella tarde y los golpes en la cabeza (“contra una superficie plana como el suelo o la pared”) se produjeron durante la propia maniobra.


La acusación afirma que este veredicto del jurado popular se produjo por un error (“nunca deliberadamente”) de la magistrada, infravalorando la validez del informe médico aportado por los padres. “(La magistrada) se refiere de forma muy breve a los peritos de parte, pero matiza, pudiendo deducirse que unos ven a muertos y otros ven a vivos”, dice Francisco Torres en el recurso de apelación al TSJA.


Más aún, la acusación particular cree que el jurado no consideró probado el ensañamiento porque no tenía otra opción. “No es que nos parezcan más o menos convincentes los argumentos dados en el veredicto, es que no hay argumento (...) la motivación del jurado no está argumentada y no lo está porque ha sido directamente inducida por las instrucciones de la magistrada”. En consecuencia, la defensa y la acusación coinciden en la interpretación de la actuación de la magistrada de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería y piden un nuevo juicio.


Ahora bien, los letrados de Ana Julia Quezada creen que no se dejó opción alguna a una visión más ‘suave’ como el homicidio, que evitaría la prisión permanente revisable. Mientras, los letrados de Ángel Cruz y Patricia Ramírez creen que se cerró la puerta a una visión más ‘dura’ como el asesinato con alevosía y ensañamiento, que pondría las cosas prácticamente imposibles a Quezada en el Tribunal Supremo.

 

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