La Voz de Almeria

La Foodineta

Dónde desayunar en Almería: un paseo por el casco histórico que termina con una sobrasada casera apta para todos

Descubrir Almería desde un refugio verde en medio del bullicio urbano

Tostada completa 'Sobrasada de Boniato' con un café con leche.

Tostada completa 'Sobrasada de Boniato' con un café con leche.Víctor Navarro

Víctor Navarro
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

La primavera se cuela por las calles de Almería con esa luz que casi te obliga a hacer novillos en el trabajo… aunque solo sea un par de horas. En pleno centro, aparece una placita que ha visto pasar mucha historia, ajardinada y presidida por un árbol que parece susurrarte: “Sí, aquí está, hay sombra, puedes sentarte… y sí, casi nadie se da cuenta”.

Para quienes piensan que encontrar un rincón así en la capital es como buscar el Santo Grial, deben saber que sí existen… y casi siempre llegan por sorpresa, cuando menos lo esperas. Estás dándole vueltas a dónde desayunar (y más cuando te ha fallado el plan) y, de repente, aparece la respuesta.

Lo sabemos bien: con las obras del centro, abandonar un hueco donde se ha podido aparcar La Foodineta, después de mucha búsqueda, no es cosa de tomárselo a la ligera, y sin embargo, aquí está, como si el universo hubiera decidido regalarnos este pequeño oasis urbano justo entre la plaza Gómez Campana y la calle Hospital.

Un espacio fresco con aire de antes

Allí se encuentra Hierbabuena, una cafetería de refrescante fachada de color verde como la planta que la bautiza, una barra de aluminio como las de antes, y una terraza deliciosa de unas 8 mesas.

El nuevo establecimiento está en la Plaza Gómez Campana.

El nuevo establecimiento está en la Plaza Gómez Campana.La Voz

Con un año y medio de actividad, la cafetería, ocupa el local donde estuvo la clásica Milán, y que el maestro León, ya se encargó de plasmar en negro sobre blanco. A la vuelta de la esquina del Museo del Realismo Español (Murec), de hecho, la vida activa de ambos lugares puede ir hasta de la mano, te espera una experiencia de tostadas de gran tamaño, precios asequibles y la singularidad de su sobrasada hecha en casa en un entorno de la historia de Almería.

La sobrasada hecha casa

En la carta de Hierbabuena hay muchas opciones, pero lo que captura la atención al instante son las tostadas, con un pan ancho como la palma de la mano y generosamente colmadas. Y entre todas ellas, tres palabras que no se olvidan: “Sobrasada de boniato”.

Hecha en casa con boniatos asados, aceite de oliva, tomate seco, pimentón, perejil, pimienta, un toque de comino, zumo de limón y anacardos, esta preparación podría tentar incluso a los veganos más escépticos… y para los demás, la curiosidad se convierte en placer inmediato. El sabor, la textura y la jugosidad hablan por sí solas, y antes de dar la primera mordida ya sabes que algo bueno va a pasar.

La tostada

Yo, que considero que la tostada de sobrasada con queso fundido es uno de los grandes inventos de la humanidad después de la bombilla de Edison, decidí emular esa delicia. La persona que me atendió, con amabilidad y dulzura, me recomendó una versión completa de sobrasada de boniato, con rúcula (que sustituyeron por un poco de lechuga al no haber), cuatro lonchas de pechuga de pavo y un añadido extra de queso fresco.

El sabor de la sobrasada de boniato es de esos que cuesta explicar. Tu cerebro espera la dulzura típica del tubérculo naranja, pero en cuanto lo pruebas, la cosa se transforma: el pimentón aporta un ligero ahumado, el toque de limón y la sal equilibran la intensidad, y el anacardo le da una untuosidad perfecta que hace que cada mordida se deslice con suavidad sobre el pan.

Y si hablamos de precios, la tostada de sobrasada de boniato en la carta cuesta 2,20 €. El desayuno que tomamos —un café con leche y la tostada completa de sobrasada de boniato, con el añadido extra de queso fresco por 0,20 €— alcanzó un total de 4,90 €.

Un desayuno con paseo

Este local es ideal para combinar un desayuno con un paseo por la historia de Almería. Se puede empezar recorriendo el Parque de Nicolás Salmerón, admirando las fuentes de los peces del artista y padre del movimiento Indaliano, Jesús de Perceval y las zonas redesiseñadas por el arquitecto Guillermo Langle Rubio, hasta llegar al monumento dedicado al presidente de la Primera República, Nicolás Salmerón y Alonso.

Continuar hasta el Museo del Realismo Español Contemporáneo permite seguir empapándose de historia: desde los siglos XVI del antiguo Hospital de Santa María —conocido para los almerienses como Hospital Provincial— hasta la Almería más moderna con el museo del realismo. Adentrándose por la Plaza de San Luis hasta la calle Hospital, donde se encuentra Hierbabuena.

Tras la parada del obligatorio café hay dos opciones: o bien girar hacia la Catedral o continuar por la calle del Hospital donde espera otra pequeña placita con encanto donde Federico García Lorca pasó su infancia y al otro lado el Centro Andaluz de la Fotografía (CAF). A un lado queda la catedral de la ciudad. Las casas con puertas y ventanas tradicionales guían al caminante hacia el enigmático arco de la calle Braulio Moreno, desembocando finalmente en la calle Jovellanos.

tracking