“Amistad y fraternidad”: el emir de Argelia condecora a un almeriense
Don Ramón Garrido, premiado por su trabajo en Tierra Santa y su defensa de los vulnerables
El salón de actos de la Casa Sacerdotal San Juan de Ávila acogió, el pasado fin de semana, un curioso (y muy multicultural) acto que derribó varias fronteras. El acto -que en un principio estaba previsto para el interior de la Catedral - estaba protagonizado por la realeza norteafricana y un canónigo de la Catedral, además de dos hermanas almerienses.
El emir de Argelia, Lahouari Benarba, descendiente de Abdelkader, pasa temporadas en Almería y, tal y como publicó LA VOZ, está casado con la almeriense Chiqui Navarro. Aquel matrimonio mixto fue oficiado por el sacerdote almeriense don Ramón Garrido, y aquel fue el comienzo de una bonita e intensa amistad que traspasa las barreras (a veces autoimpuestas) de la fe.
Tras décadas de trabajo en Tierra Santa y por su defensa de los colectivos más vulnerables, el emir de Argelia ha querido obsequiar a Garrido Domene con la Cruz de Jerusalén, una joya que fue propiedad del arzobispo de Barcelona Gregorio Modrego (tío abuelo de Chiqui Navarro).
En el acto, al que acudió el concejal de Promoción de la Ciudad del Ayuntamiento de Almería, Carlos Sánchez, las hermanas Navarro también tuvieron un detalle con don Ramón Garrido, colocando en su sotana un prendido vinculado a la firma de moda creada por estas hermanas almerienses, Mon Air.
A continuación, reproducimos de forma íntegra las palabras del emir en el acto de entrega de la Cruz de Jerusalén:
Mi querido, Ilustre Don Ramon La buena fe es Hermandad. Son sólo los sabios de corazón y los eruditos de todas las épocas los que representan el amor fraternal. Una amistad se hace de sangre cuando un afecto nace y crece.. y se desarrolla bajo un universo donde las convicciones , la complicidad y el amor al prójimo, madura en generosidad y bondad...
Aún viviendo en medio de este mundo , aunque los hermanos y hermanas de todos los tiempos tengan ideas diferentes (que representan la unión de las libertades de los pueblos), nacerá la simpatía entre las almas, que dejan sentir a la humanidad el perfume del amor y de la fraternidad .
Son corazones dotados de entendimiento, que comprenderán lo que significa la verdadera libertad de amar y ser amados , ante el descubrimiento del respeto y la fe para crear el secreto de la paz inalterable y de la tranquilidad absoluta.
Este viernes en mi oración universal deseo que el mundo sea arropado con la esperanza.
Afirmo mi fe en el futuro de la humanidad que hace a los hombres mejores para hacer una tierra mejor.
Vivo y Comparto la ilusión de quienes afirman que las personas de paz y la fraternidad entre pueblos podrá hacerse realidad en nuestro días.Y que la verdad y el amor tendrán la última palabra...
Porque aunque la vida, tenga temporalmente momentos de derrota , es siempre más fuerte que la muerte de la fe.
Firmemente hay esperanza de un mañana radiante aplicando esa bondad pacífica .
Convertiremos un mundo gris en uno maravilloso, lleno de color donde cada cada hombre y mujer podrán sentarse bajo su higuera, en su viña, en su tierra ..
Promulgaremos que no exista ya razón..
1 Para no cuidar a las almas que podrían ayudar al triunfo de las causas nobles,
2 Para que el egoísmo se convierta en espíritu de sacrificio y solidaridad .
3 ,Para que la sequía de corazón y la ausencia de compromisos pueda por el viento de los discursos encontrar la fraternidad o el amor a la humanidad.
Por ello mis deseos son tus deseos de una vida sabia y santa como siempre has demostrado.
Le entrego La Cruz de Jerusalén bendecida por la tierra santa que llego en manos lo que fue el Arzobispo de Barcelona en el año 1890 Monseñor Don Gregorio Modrego que es la Familia de mi mujer .
Amistad y fraternidad. Lahouari Benarba ben Mahiedinne Al Hassani.

Foto de familia tras la entrega de la Cruz de Jerusalén a don Ramón Garrido.

Don Ramón Garrido, junto al emir de Argelia, Lahouari Benarba.

El emir Lahouari Benarba, junto a don Ramón Garrido y el concejal de Promoción de la Ciudad, Carlos Sánchez.

Foto de familia de don Ramón Garrido; el emir, Lahouari Benarba; las hermanas Chiqui y Lucía Navarro; el pequeño Lucas y dos niñas vestidas de la marca de moda Mon Air.

Las diseñadoras almerienses Lucía y Chiqui Navarro, junto a dos niñas vestidas de Mon Air.

Las hermanas Navarro también obsequiaron a don Ramón Garrido con un detalle.

Don Ramón Garrido, junto al emir Lahouari Benarba.

Don Ramón Garrido, tras recibir la Cruz de Jerusalén de manos del emir Lahouari Benarba

El emir Lahouari Benarba impone la Cruz de Jerusalén a Don Ramón Garrido.
