Ya empezamos
Ya empezamos
Rajoy lleva cuatro meses gobernando este país y no parece que el crecimiento y el bienestar de los españoles hagan acto de presencia. Aumenta el paro, la recesión, la recuperación sigue siendo una incógnita. Claro, el presidente afirma que algo hay que hacer, no como los socialistas que se cruzaron de brazos. Este atisbo de esperanza se funda en que abaratando el despido y poniéndole la ganancia a huevo al empresario, éste se animará a crear riqueza como dicen algunos alcaldes enriquecidos con la construcción. Basta ver a quién le gusta y a quién no la salvadora reforma laboral. Pero mientras, los dirigentes del PP están decididos a poner en marcha todo el caudal de sus amistades y sus influencias políticas para ir colocando a los familiares en las principales empresas nacionales. Después de haber conquistado casi todo el poder político van como locomotoras a la conquista del poder económico, si es que no lo tenían ya. Acabamos de enterarnos de que Iván Rosa Vallejo, abogado del Estado y cónyuge de Sáez de Santamaría, vicepresidenta a su vez del Gobierno del PP, ha fichado por Telefónica. No voy a entrar en si esto es perfectamente legal, supongo que sí, pero han hablado tanto de enchufismo y corrupción contra el PSOE, que llama la atención el hecho de que hayan comenzado tan pronto a dar que hablar. También el marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, iba al parecer por la misma ladera. Según las crónicas, Rajoy paró el nombramiento en vísperas de las elecciones andaluzas. ¿O fue tal vez el propio consejo de Red Eléctrica Española? Con lo que está cayendo, el ambiente no es demasiado propicio como para que las dirigentes del PP nos den todos los días una lección de ascética con abstinencia y ayuno y luego vayan colocando sus maridos. Que sí, que sí, estoy de acuerdo, el trabajo es una bendición de Dios.