Llamando a Santa Bárbara bendita
Cuando se convoca a la afición es que estamos en manos de un capotazo de La Patrona

Alfonso García y Ricardo Martínez camino del templo de La Patrona.
El presidente del Almería ha dejado claro que no hay caso JIM, el futuro de Juan Ignacio no se toca, y que no es tiempo de hablar del banquillo: amén. Pero quiere motivar a la afición y hacerla partícipe de un nuevo Milagro de permanencia: siempre igual.
La Liga que empezaba en agosto se ha comido a Francisco y muchos puntos hasta llegar a una situación que empieza a ser habitual en primavera: llamar a Santa Bárbara bendita.
Suele pasar en Almería que nos acordamos de Santa Bárbara (afición) cuando truena y lo que llevan en el cuerpo los aficionados no tiene nombre señores. Una victoria en casa en toda la Liga es para clamar al cielo ni un trueno más.
Alfonso García como sus antepasados en el cargo cuando llama a la grada es porque se ha quedado sin capacidad de maniobra y lo mejor es estar unidos y que no nos parta un rayo bajando a Segunda División.
Vamos a llamar a Santa Bárbara pero no pidamos más de la cuenta a los aficionados que bastante hacen con estar callados ante los partidos de sus muchachos, que cuando no se quedan con diez es que llega un fax y le vuela la FIFA tres puntos de golpe.
Yo me apunto a la iniciativa del presidente y si hay que rezar lo haré, pero tengo claro que Santa Bárbara está cansada de tanta tormenta de primavera.
Confieso que soy más del Capotazo de La Patrona de Guillermo Blanes, pero llegado el momento de salvar la Primera todos los Santos son pocos o si nó que le pregunten a San Mamés.
No tengamos la de San Quintín