Elche y Almería se dan la mano para sufrir juntos por la salvación
Las Peñas Mirador Ilicitano y Orgullo Franjiverde recibieron a la Peña Milhojas

Foto de familia.
Un partido de fútbol no es solo un deporte que dura 90 minutos. Se está acercando la recta final de Liga en Primera División y los puntos que se escaparon se echan en falta. Elche y Almería son el claro ejemplo de clubes modestos que se quieren hacer grandes en la élite. Llegaron juntos a la máxima categoría, y quieren mantenerla a toda costa.
Las aficiones juegan su papel en cada desplazamiento, y la del Almería, que partía a primera hora de la mañana rumbo a tierras ilicitanas, no iba a fallar a una final por la permanencia.
El otro partido
A las 9:00 horas, los autocares de aficionados rojiblancos se marchaban al Martínez Valero. La Peña Milhojas cerró esta semana un hermanamiento con Mirador Ilicitano y Orgullo Franjiverde. La presidenta, Mónica Ruiz, y su junta directiva, se han propuesto hacer este tipo de encuentros con hinchadas rivales antes de los partidos, siempre que el horario lo permita. Hace dos semanas se hermanaron en Vallecas con la Peña Koke, del Atlético de Madrid.
Cabe recordar que en la primera vuelta, la sede de Milhojas recibió con los brazos abiertos a casi un centenar de ilicitanos. Los presidentes se citaron para el choque de vuelta, y ayer era el mejor momento para que los seguidores del Elche devolvieran el cariño a los almerienses.
Durante el trayecto se hablaba de la importancia que tenían los puntos. Los recuerdos de las dos últimas visitas al Elche no eran muy positivos, pero había que ser optimista en las horas previas. Con Javi Gracia, en Segunda División, un solitario gol de Etxeita finiquitaba a los rojiblancos, mientras que el pasado curso, fue Márquez el que batía la portería defendida por Esteban.