Pésimo arbitraje de Carlos Velasco Carballo en el Estadio Mediterráneo
En un partido limpio sacó muchas amarillas

Velasco Carballo no tuvo su mejor noche en Almería.
Llueve sobre mojado para el veterano Velasco Carballo, colegiado madrileño de 43 años. En el arbitraje español no hay demasiado donde escoger, la mejor prueba de ello es la ausencia de colegiados españoles en las grandes finales a nivel continental y mundial. Algún descerebrado tuvo la idea de elegir a Velasco Carballo para pitar en el Mundial de Brasil y la cosa acabó como el rosario de la aurora con escándalo incluido.
El pasado viernes, el colegiado madrileño volvió a demostrar dos cosas: su incompetencia y la anarquía que preside a la organización arbitral en España. En un encuentro de guante blanco, sin una sola entrada violenta y sin malos gestos entre los protagonistas, el trencilla de turno se entretuvo en amonestar a nueve jugadores, en el caso de Thievy y Zongo por unas ligeras protestas, permitiendo en el tramo final la masiva protesta de los defensores donostiarras en la concesión de un saque de esquina. Luego te encuentras a Mateu, que por cierto, pitará en el Calderón, que hace todo lo contrario.
Cometió, además, un grave error al no señalar un penalti cometido sobre Thievy en el segundo periodo. El rojiblanco ganó la espalda a Zaldúa, tuvo que acudir a defenderlo Granero, que de esto sabe bien poco, y no tuvo otra forma de pararlo que empujarle con el brazo y derribarle. Penalti claro, más allá de la absurda suficiencia o no. No tuvo su mejor noche.