La UAL combate la pérdida suelo agrícola con un ambicioso proyecto europeo
'Eurosion' une a 24 socios de 13 países para proteger las funciones vitales del suelo frente a la degradación

Reunión de los participantes en el proyecto ‘Eurosion’ en enero en Holanda.
La erosión representa actualmente una amenaza importante para los servicios ecosistémicos que proporcionan los suelos, ya que afecta de forma directa al ciclo de nutrientes, la producción de alimentos, la purificación del agua y la calidad del aire. Esta problemática genera efectos significativos tanto in situ como fuera del sitio que requieren ser monitoreados, estudiados y prevenidos con urgencia. Para abordar este desafío, a finales del año 2025 se inició el proyecto ‘Eurosion’, una iniciativa de investigación e innovación a gran escala que cuenta con un presupuesto de once millones y medio de euros y una duración prevista de cinco años.
Objetivo: desarrollar soluciones innovadoras
‘Eurosion’ es una red europea de observación y modelización de la erosión del suelo para la gestión sostenible de zonas agrícolas. El consorcio reúne a 24 socios de 13 países, cubriendo un amplio rango geográfico que se extiende desde Túnez hasta Noruega, de norte a sur, y desde Turquía a España, de oeste a este. El propósito central del proyecto es avanzar en el conocimiento, desarrollar soluciones innovadoras y apoyar estrategias eficaces para proteger los suelos y mantener sus funciones vitales para la sociedad y los ecosistemas. Al ofrecer una comprensión integrada, armonizada y dinámica de la erosión, el proyecto contribuirá directamente a la Estrategia Europea del Suelo y al Pacto Verde Europeo. De igual manera, la iniciativa se alinea con los objetivos de la Unión Europea para una agricultura sostenible y la resiliencia climática, apoyando firmemente la toma de decisiones basada en evidencia para la protección del suelo en todo el continente.
Realizar una red para un mejor control
Para el correcto desarrollo del proyecto se han establecido cinco objetivos fundamentales orientados a la acción y la cooperación. En primer lugar, se busca desarrollar una red paneuropea de monitoreo de la erosión del suelo que sea capaz de cubrir los principales procesos de erosión hídrica, eólica y por laboreo. En segundo lugar, se trabajará en mejorar, calibrar y validar los modelos de erosión basados en procesos existentes para estimar la pérdida de suelo tanto en el espacio como en el tiempo. Como tercer objetivo, se desarrollará una plataforma que facilite la colaboración entre las partes interesadas en el monitoreo y proporcione un acceso abierto a datos y conocimientos sobre la erosión del suelo.
Finalmente, el proyecto se enfoca en la transferencia del conocimiento al proporcionar recomendaciones sobre las mejores prácticas a los agricultores para reducir la erosión, así como recomendaciones específicas a los responsables políticos que fomenten la adopción de normativas y prácticas protectoras.
Participación importante de la UAL
En el marco de esta estructura internacional, España tendrá una participación destacada a través de la Universidad de Almería. Específicamente, los grupos de investigación de Agronomía y Medio Ambiente (RNM-934) y de Propiedades y Funciones de suelos en ambientes Mediterráneos semiáridos (RNM-378) de la institución almeriense estarán a cargo de los puntos de control de erosión en el territorio nacional. Para ello, se han seleccionado minuciosamente diversas zonas de cultivos de olivos donde, en muchos casos, la falta de medidas de protección de los suelos resulta en el desarrollo de procesos erosivos que conducen a importantes pérdidas de material edáfico, disminuyendo de forma preocupante la fertilidad de los mismos.
Un magnífico grupo de investigadores
El equipo de investigadores de la Universidad de Almería, integrado por Isabel Miralles, Carlos Asensio, Rocío Soria y Raúl Ortega, se encargará del diseño, desarrollo y coordinación de las campañas de campo para la medición precisa de la erosión eólica e hídrica. Para lograrlo, emplearán una gran diversidad de técnicas avanzadas que incluyen el uso de trampas de sedimentos, túneles de viento y drones destinados al desarrollo de modelos digitales de elevaciones de las parcelas de control.
Este ambicioso proyecto, que ya celebró su reunión de arranque presencial (Kick-off meeting) con todos los miembros del consorcio en Wageningen (Holanda) entre el 20 y el 22 de enero de 2026, permitirá ahondar en el conocimiento de los procesos erosivos, su modelizado y su predicción. En última instancia, todo este esfuerzo científico se traducirá en el desarrollo de herramientas prácticas que serán de gran ayuda y utilidad para los agricultores y los gestores de la tierra.