Fernando Giménez, exnúmero dos de Diputación, se suma a la lista que no declara ante el juez en el caso Mascarillas
El exdirigente provincial acude 'tranquilo' a la Ciudad de la Justicia

El exvicepresidente segundo de la Diputación de Almería, Fernando Giménez, junto a su abogado José Luis Labraca, a su salida del juzgado.
Solo, con traje azul oscuro, semblante sereno y entrando por la puerta principal. Así ha accedido el exvicepresidente de la Diputación de Almería, Fernando Giménez, a la sede judicial donde ha comparecido para prestar declaración en la fase de instrucción del conocido como caso Mascarillas este viernes 12 de junio.
El exdirigente provincial ha llegado pasadas las 09:00 horas a los juzgados de Almería. Minutos después lo hacía su representación legal, asumida por el abogado José Luis Labraca, quien ha atendido brevemente a los medios antes de entrar en Sala. Preguntado por el estado de ánimo de su cliente, el letrado ha señalado que “tiene la tranquilidad del inocente”.
Giménez no ha realizado declaraciones a la prensa. No obstante, LA VOZ ha podido saber, según fuentes cercanas al exvicepresidente, que atraviesa este periodo con calma, centrado en su entorno familiar y dedicando la mayor parte de su tiempo a sus hijos. Asimismo, y de acuerdo con las mismas fuentes, su relación con quien fuera presidente de la institución provincial, Javier Aureliano García Molina, también investigado en la causa y citado a declarar el próximo día 26, estaría en un momento de d, hasta el punto de que "no han mantenido contacto" en este tiempo, "no habrían mantenido contacto en este tiempo".
Mensajes de 'Naranjito'
El exvicepresidente segundo estaría situado en el núcleo duro de la trama al formar parte del grupo de WhatsApp llamado 'Naranjito' del que también formaban parte el expresidente de Diputación, quien declarará el 26 de junio, y el exvicepresidente tercero, quien también se acogió a su derecho a no declarar.
Según los investigadores, los tres hacían uso del mencionado chat para intercambiar mensajes en clave y abordar el cobro de supuestas comisiones con la adjudicación de obras y contratos de servicios que se llevaban a la junta de gobierno de la institución provincial desde 2016 en adelante.
En dichas conversaciones, que también mantenían por privado, hacían continuas alusiones a términos odontológicos para referirse a esas supuestas 'mordidas' con comentarios como "me tengo que hacer una limpieza", "necesito empastarme dos o tres muelas", "tengo las muelas picadas" o "sácame cita para el dentista la semana que viene que estoy que no puedo comer", entre otras.
La investigación inicial de la Guardia Civil señala a Giménez como la persona de la que nació la propuesta para contratar el suministro de material sanitario que se materializó mediante un decreto el 8 de abril de 2020 suscrito por el expresidente.
Fue justo tras la firma de dicho documento para liberar el contrato, del que se estima un sobrecoste del 42,27 por ciento, cuando García remitió al grupo 'Naranjito' el emoji de una muela, lo que el juez apuntó como un indicio "demoledor" de la presunta 'mordida'.
Declaran haber adquirido la mercantil de forma lícita
Fernando Giménez comparecía en sede judicial con una semana de retraso respecto al calendario inicialmente señalado, después de que se le aprobara el aplazamiento de su declaración por problemas de salud de su letrado. En la misma jornada también estaban citadas otras tres personas, supuestamente vinculadas a una de las mercantiles que figura en la investigación.
En línea con lo ya vivido en otras jornadas de esta fase de instrucción, no todos los investigados optaron por declarar. Giménez se acogió a su derecho a guardar silencio, mientras que F.L.S., D.G.F., M.S.P.C. y J.O.R. respondieron únicamente a las preguntas de sus defensas.
Sucesos
Suspendida la declaración de Fernando Giménez en el primer día del Caso Mascarillas
Víctor Navarro
Según ha trascendido de sus comparecencias, los cuatro investigados —todos ellos vinculados a la mercantil OYC en calidad de socios o administradores— han ofrecido un relato prácticamente coincidente sobre su participación en la sociedad. En este sentido, han defendido que su entrada en la empresa fue efectiva y real, asegurando que adquirieron y abonaron las acciones correspondientes de una forma lícita, así como los costes asociados a su constitución formal ante notario. Habiendo detentado el título de socios o administradores de la misma.
Rechazo de haber sido testaferros de terceros
De igual modo, habrían sostenido que ejercieron como socios y administradores de manera efectiva durante el tiempo en que mantuvieron dicha condición, insistiendo en que su implicación respondía a una operativa mercantil ordinaria. En esta línea, han rechazado de forma expresa haber actuado como meros intermediarios o testaferros de terceros, negando que su presencia en la sociedad tuviera como finalidad encubrir la titularidad real de la misma.
Este extremo cobra relevancia, ya que en una sesión anterior, uno de los administradores de la misma mercantil, citados a declarar, señaló como gestor real de la empresa a Rodrigo Sánchez hijo.
Las declaraciones, además, pusieron de manifiesto la existencia de vínculos personales, incluso familiares con el exalcalde Rodrigo Sánchez y su hijo (ambos investigados en la causa) una circunstancia que todos ellos reconocieron al ser todos ellos gente de la comarca del Valle del Almanzora, si bien desvinculándola de cualquier irregularidad en su participación societaria.
La actividad de la mercantil
Durante las comparecencias también ha salido a relucir la limitada actividad desarrollada por la mercantil, un aspecto que ha sido objeto de preguntas durante las declaraciones. Según habrían señalado los comparecientes, la empresa habría tenido una operativa reducida, un extremo que habrían enmarcado dentro de la evolución propia de la sociedad y de las circunstancias del negocio. En este sentido, reconocieron que la actividad de la sociedad fue escasa, si bien defendieron que ello no condiciona la legalidad de su constitución ni de su funcionamiento.
Así, sostendrían que la mercantil fue creada y gestionada conforme a los cauces habituales, con independencia del volumen de negocio finalmente alcanzado. Asimismo, sí habrían reconocido que desarrollaron el rol de socios y administradores, todos ellos en periodos temporales relativamente breves.