Un mes sin Antonio Campos: los interrogantes que siguen abiertos en el brutal crimen que impactó a Almería
El 29 de septiembre se encontró el cuerpo sin vida del historiador virgitano en el maletero de su coche con evidentes signos de violencia. Hay un detenido, pero muchas dudas, a las puertas de que se levante el secreto de sumario

La Guardia Civil, tras el hallazgo del cadáver.
Las respuestas no llegan. Al menos, no todas las que son necesarias para intentar cerrar en la medida de lo posible la herida que dejó abierta en su familia y amigos el crimen del historiador virgitano Antonio Campos, cuyo cadaver, golpeado hasta la muerte y maniatado, fue hallado en la madrugada del lunes 29 de septiembre en el maletero de su Volkswagen Passat en la calle Mirasol de la barriada ejidense de san Agustín.
El tiempo se detuvo entre las 21:13 horas del sábado 27 de septiembre y la madrugada del día 29. Más de 24 horas sin noticias de un hombre que nunca faltaba a una cita, que siempre contestaba a las llamadas y a los whatsapp. Un día interminable sin saber donde estaba hasta que en la tarde del domingo un grupo de familiares y amigos encontraron su coche en un polígono de El Ejido.
Un detenido
Después de localizar el coche en el que la noche antes había desaparecido, la investigación se desarrolló con tal rapidez que tan solo dos días después, en la tarde del martes 1 de octubre, se produjo la primera, y hasta el momento, única detención. H., un joven de 23 años de origen marroquí que vivía unas calles más abajo de donde fue hallado el cuerpo ya muerto de Campos fue apresado por los investigadores de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Almería.
Para su detención, la clave fue el móvil de Antonio Campos. Su agenda de contactos, su historial de búsquedas y sus movimientos registrados en aplicaciones como Google Maps y Mapas, llevaron a los investigadores hasta este joven veinteañero, que había llegado meses antes a la provincia de Almería, a casa de un familiar, tras huir de Valladolid por una violencia de género que le había puesto su expareja.
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Bajo secreto de sumario
Pero ahora, mientras Berja celebra en la Iglesia de la Anunciación una emotiva misa de despedida al devoto virgitano Antonio Campos un mes después de su muerte, las dudas se siguen acumulando a la espera de que se levante el secreto de sumario. Un levantamiento que, tal y como ha podido saber LA VOZ, "está muy cerca", ya que quedan apenas unas pocas diligencias por practicar y entonces se podrá saber con exactitud qué ocurrió ese fatídico último fin de semana de septiembre.
En este sentido, detalla Antonio Relaño, abogado de la familia de Antonio Campos Reyes, las diligencias que quedarían por practicar se corresponderían con la identificación de posibles huellas en el vehículo de la víctima, el Volkswagen Passat de color blanco en cuyo maletero fue hallado el cadáver. Así las cosas, añade Relaño, se espera que el levantamiento del sumario llegue "esta semana".
Mientras tanto, son varias las preguntas que siguen rondando en la cabeza de los familiares y amigos de Antonio Campos, pero también en la de miles de almerienses a los que esta muerte dejó conmocionados y que aún se preguntan qué pasó en la calle Mirasol de El Ejido.
¿Qué relación tenía Campos con su asesino?
Así las cosas, el primer interrogante sigue siendo qué relación unía a Antonio Campos, un feligrés devoto de la Virgen de Gádor, con un joven marroquí de 23 años que llevaba unos pocos meses residiendo en Almería. ¿Tenían algún tipo de relación personal? ¿Se conocían del Ayuntamiento de El Ejido, donde Antonio Campos trabajaba como funcionario en el padrón municipal? ¿Fue un encuentro fortuito? Las preguntas, aún sin respuesta oficial, se amontonan alrededor de la unión de Campos y su asesino, quien se encuentra desde el pasado 2 de octubre en el Centro Penitenciario de Almería-El Acebuche.
¿Lo hizo solo?
Pero hay otra cuestión que sigue siendo trascendental para entender el crimen. ¿El detenido actuó solo? Aunque en un primer momento se relacionó la presencia de un varón en San Agustín rompiendo una cámara de seguridad municipal con el crimen, según los investigadores se trataría de dos hechos aislados.
Y, de este modo, hace ahora una semana se conoció la detención de un varón por robar cámaras de seguridad y en vehículos de alta gama en esta barriada ejidense. Una detención que no tendría relación alguna con el brutal asesinato de Antonio Campos, pero que no despeja las dudas de si el detenido, de 23 años, lo hizo solo o tuvo algún tipo de ayuda.
Y una de las cuestiones principales para plantear este interrogante es la violencia con la que golpearon al funcionario de El Ejido, quien fue encontrado con las manos atadas. Un hombre de casi dos metros de estatura y más de 100 kilos de peso, lo que hace más que razonable pensar que quizás el detenido no actúo solo para golpearlo, atarlo e introducir el cuerpo en el maletero del coche.
¿Por qué mataron a Antonio Campos?
Lo hiciera solo o en compañía de otra persona, o personas, que todavía no habrían sido detenidas, otra de las preguntas es independientemente de la relación que tuvieran Campos y el detenido como responsable de su asesinato, qué ocurrió en la noche del sábado 27 de septiembre para que el historiador y funcionario virgitano acabara muerto en el maletero de su coche.
La investigación, tal y como ya adelantó este periódico, descartaba el robo, pues Antonio Campos fue encontrado con sus pertenencias en el vehículo. Tenía el móvil, la cartera y un reloj y ningún signo de que se hubiera cometido un robo o el móvil del crimen fuera este.
Entonces, se abre un abanico de posibilidades al que dará respuesta el levantamiento del secreto de sumario y que incluyen una posible relación personal y afectiva entre Antonio Campos y el joven marroquí, un intercambio de favores de algún tipo o, incluso, una extorsión. Todo ello, hipótesis para las que todavía no hay respuesta y que para encontrar esta se hace necesario el levantamiento del secreto de sumario.
La calle Mirasol
Por último, otra de las grandes dudas es dónde ocurrieron los hechos. ¿Todo sucedió en la calle Mirasol, la misma donde fue hallado el coche con el cadáver? ¿Alguien movió el vehículo de otra zona hasta esa calle? ¿Era consciente el implicado en el crimen de que la calle estaba plagada de cámaras de seguridad?
Por el momento, para dar respuesta a estos interrogantes sí ha trascendido que el detenido era residente en el barrio de San Agustín, donde vivía en la vivienda de un familiar a tan solo un par de calles de la vía Mirasol, donde ocurrió el suceso, una calle abarrotada de cámaras de seguridad de una empresa hortofrutícola, que han sido esenciales para los investigadores.
Son muchas las preguntas que aún se amontonan para intentar comprender un crimen cuyo interés mediático alcanzó los medios nacionales durante los días posteriores y que ha llenado de hipótesis una historia que solo podrán contar, y se supone que lo harán en breve, los investigadores y el levantamiento del secreto de sumario.