El caso de la agresión al concejal de Alsodux se complica: la Fiscalía lo señala también como acusado
El ministerio Público solicita dos años y medio de prisión para el acusado de agredir con una piedra al concejal

Juzgados de Almería, Ciudad de la Justicia.
La agresión sufrida el pasado lunes por el concejal de Medio Ambiente de Alsodux, José Manuel Gil, abre un nuevo capítulo judicial. El caso ha llegado a los tribunales por dos vías: por un lado, la agresión con una piedra que habría sido perpetrada por un vecino; por otro, una denuncia por lesiones presentada por la mujer de este mismo vecino, quien acusa al propio concejal de haberla agredido.
A tenor de los hechos presentados, la Fiscalía tiene previsto solicitar dos años y medio de prisión para el acusado de agredir con una piedra al edil, causándole la rotura del tabique nasal. Sin embargo, ha sido la propia Fiscalía la que ha dado la sorpresa al solicitar también la apertura de juicio oral ante el Juzgado de lo Penal contra el concejal alsoduleño, como presunto autor de una agresión contra la mujer.
En su escrito provisional de acusación, al que ha tenido acceso LA VOZ, el Ministerio Público señala a José Manuel Gil como presunto autor de una agresión contra C.R.D.D., la mujer del otro acusado. Por estos hechos, solicita una pena de tres meses de multa y una orden de alejamiento de 100 metros tanto de la mujer como de su marido y sus respectivos domicilios.
Agarrón del cuello e insultos
Según la Fiscalía, entre ambos acusados "existe una enemistad previa por cuestiones vecinales". Así, el Ministerio Público sostiene que el 7 de julio, sobre las 20:30 horas, Gil se dirigió al domicilio de la mujer y, al verla en el exterior de la vivienda regando las plantas, se bajó del vehículo que conducía, la agarró del cuello y la empujó contra el murete de la casa. Esta acción, según el escrito de acusación, fue acompañada de insultos como "hija de puta".
Tal y como se desprende del escrito, este episodio habría desencadenado la reacción del otro acusado, quien, al enterarse de lo ocurrido a su mujer, localizó al concejal mientras este circulaba con su vehículo, y se produjo entonces la agresión contra el concejal. "El acusado aprovechó que Gil se vio obligado a detener la marcha de su coche para propinarle un golpe en la cara con una piedra", recoge la Fiscalía.
A consecuencia del impacto, el concejal salió del vehículo y ambos se enzarzaron en una pelea en la que, según el Ministerio Público, "se propinaron golpes mutuos, teniendo que ser separados por otros vecinos".
Delitos de lesiones y de odio
La acusación formulada por la Fiscalía se aleja por las conclusiones del abogado que representa al matrimonio, Miguel Martínez Molina. En sus conclusiones provisionales, el letrado almeriense se muestra “totalmente disconforme” con lo expuesto por el Ministerio Público.
Según Martínez Molina, el concejal habría acudido al domicilio de sus defendidos profiriendo insultos como: “fachas, no os queremos en el pueblo, hija de puta”. Su versión de los hechos es muy similar a la de la Fiscalía, con una salvedad clave: M.G.A. —el acusado— se encontraba en el interior de su vivienda y, tras ver a su mujer llorando y con el cuello amoratado, salió a la puerta para increpar a Gil por la presunta agresión.
En las diligencias urgentes presentadas al Juzgado de Instrucción nº 3 de Almería, consultadas por LA VOZ, se indica que fue el concejal quien se bajó del vehículo “empujando a M.G.A., cayendo ambos al suelo entre forcejeos". Asimismo, Martínez Molina ha solicitado que no solo se juzgue un delito de lesiones, sino también un posible delito de odio, motivado —según las acusaciones del letrado— por “un acoso continuo hacia sus patrocinados por el mero hecho de ser del partido de la oposición”.