Hay una calle histórica que ya no puede aguantar más tanto despropósito
La subida principal a la Alcazaba es un caos de tráfico y un ejemplo de abandono

La pasada semana se prendió fuego en los manojos de cables de una fachada de la calle Almanzor.
El nuevo año tiene que traer, a la fuerza, buenas noticias para una de las calles más importantes de Almería como es la de Almanzor, la subida natural hacia el principal monumento de la ciudad y la que acumula mayor tránsito de turistas. Los que nos visitan no vienen a Almería a ver el Paseo convertido hoy en un sucedáneo de Parque ni tampoco vienen a mirar la fuente de la Puerta de Purchena, de cuyo charco no quiero acordarme.
El turismo no se va al Paseo Marítimo a echar fotos, sino que lo primero que busca es La Alcazaba, la construcción que mejor cuenta nuestra historia.
En cualquier ciudad civilizada y culta, la calle de acceso a su monumento fundamental es la más cuidada y la más vigilada, todo lo contrario de lo que ocurre en nuestra querida Almería, donde la avenida que sube hasta la misma puerta de La Alcazaba parece la calle de un suburbio deprimido por el que no ha pasado aún la civilización.

La subida directa a La Alcazaba no puede sufrir un atasco tras otro.
Es vergonzoso encontrarse con el solar que recorre la calle, que lleva ya cinco años en barbecho, lleno de basura y con una valla metálica destrozada. Solo lo limpian para la cabalgata de los Reyes Magos, lo que nos dice que el ayuntamiento es plenamente consciente de este abandono imperdonable y sin embargo mira hacia otra parte.
Qué decir del edificio quemado de la esquina de la calle Hércules, que también lleva un lustro arrumbado esperando que llegue el ansiado derribo, que por fin parece que se va a producir en los próximos meses después de tanto tiempo de espera por la lamentable gestión que del tema de las expropiaciones hizo la anterior corporación.
La maltrecha subida a La Alcazaba vivió su apoteosis del disparate hace una semana, cuando el cableado tercermundista de una de las fachadas ardió dejando sin luz a todo el barrio y convirtiendo las miserias del incendio en un espectáculo para los turistas que ese domingo pasaban camino del monumento. Qué impotencia ver a los visitantes haciendo fotografías de los incidentes, qué imagen de Almería.
Para los Reyes Magos le pido a la señora Eloísa Cabrera, que parece más implicada en el casco histórico que los concejales que la han precedido en el cargo, que tome medidas urgentes, que convierta este trozo de ciudad en lo que realmente tendría que ser: la calle principal de Almería. Que ensanche la subida ganándole metros al solar vacío, que derribe el edificio quemado y le pido también que reduzca de forma radical el tráfico por esta calle.
La subida a La Alcazaba no puede ser la carretera principal que une el centro con el Reducto, La Joya y Pescadería, porque tal y como sucede ahora se convierte un paso intransitable y en un peligro para los peatones. Llevamos dos años en que una de las calles más estrechas del casco histórico como es la calle Música parece una carretera nacional porque recibe el tráfico incesante de la calle Pósito que impide el paso de los transeúntes y hace temblar las viviendas. Ese tráfico que machaca la calle Música es el mismo que sube después por la cuesta de Almanzor, provocando atascos y lo que es peor, la indefensión de los caminantes.
El nuevo año tiene que ser el definitivo para que los que seguimos viviendo en el casco histórico no tengamos que avergonzarnos cuando vemos a los turistas haciéndole fotografías a todas nuestras miserias. Ahora que se ha restaurado La Alcazaba, ahora que la Plaza Vieja ha recuperado su dignidad, es el momento de hacer de la subida “al castillo”, como dicen los turistas, un escenario digno de la historia y de la gente de esta ciudad.