"Ella se ha quedado con todo el dinero": hablan los afectados por la agencia Quimbaya
21 personas denuncian haber pagado 60.000 euros por un crucero que ha terminado cancelándose

Fachada de la agencia de viajes Quimbaya.
La lista de afectados por la presunta estafa de una agencia de viajes del Zapillo sigue creciendo. El número de víctimas superaría los 50 aunque, como explican algunos de ellos, podría "haber más". Viajes de empresa, grupos de jubilados y familias han visto truncadas sus vacaciones de la noche a la mañana y la cantidad superaría los 100.000 euros.
LA VOZ adelantaba este lunes en exclusiva la situación a la que se enfrentan ahora alrededor varias decenas de vecinos, que habrían perdido miles de euros tras haber depositado su confianza en la agencia de viajes Quimbaya, ubicada en la Avenida de Cabo de Gata de la capital, para organizar sus vacaciones de verano y que han terminado quedándose sin viaje y, además, sin dinero.
Entre ellos, tal y como narró este medio, se encuentran casi una decena de trabajadores de una conocida empresa inmobiliaria con varias oficinas en la capital almeriense. Tenían previsto un viaje a Cancún, en México, a principios de mayo, por el que habían pagado más de 35.000 euros.
60.000 euros y sin fiordos noruegos
Estos, al parecer, no serían los únicos afectados por la agencia de viajes. Un grupo de 21 personas denuncia haber perdido más de 60.000 por un viaje con destino a los fiordos noruegos. Según cuentan, han estado pagando 225 euros mensuales durante más de un año para disfrutar de sus vacaciones, pero la agencia ha terminado cancelándolo y no les ha devuelto el dinero.
“Yo pasé a preguntar por un viaje a los fiordos, que me encantaban. Me dijeron que tenía que conseguir gente para que saliera adelante y al final fuimos 21, pero cuando llegó la hora de darnos los billetes comenzaron a poner excusas: ahora no tengo tinta, ahora no tengo Internet, ahora estoy de baja, ahora no puedo ir… ¿Tú crees que se puede jugar así con las personas?”, denuncia Ana, una de las afectadas, ante las cámaras del programa ‘Hoy en Día’, de Canal Sur.
El viaje, cuentan, debería haber comenzado el pasado sábado, 21 de junio. Sin embargo, el martes 17 intentaron conseguir los “papeles” y la dueña de la agencia “hizo el papel de su vida”. “Me montó la primera película. Vine con mi hija y me la encontré en un sofá, tirada: las gafas por un lado, los zapatos por otro... y me dijo que al día siguiente. A la puerta comenzó a llegar la gente para pedirle también la documentación o que les devolvieran el dinero. Y al día siguiente, otra vez el ‘patatús’”, asegura.
Al final, según narra, el marido de la mujer le habría comunicado la cancelación del viaje. “Me llamó y me dijo que tenía a la mujer en cama y que no estaba dispuesto a perder su casa, su mujer y su hijo por un crucero ni por una agencia, que no había viaje”, apunta Ana, que añade: “Me dio un correo, para que cada uno de los clientes, de las personas que habían pagado, le pusieran su número de cuenta, su nombre y lo que le debía para devolverlo. ¿Tú crees que le podemos dar el número de cuenta?”, confiesa ante las cámaras.
“Ella se ha quedado con todo el dinero”, asegura Juana, otra de las personas que se habría visto afectada. “No ha pagado ni seguro, ni el avión, ni el barco. Se ha quedado con todo el dinero. Nosotros nos hemos quedado sin viaje porque ella no ha pagado nada. Llamamos a Valencia porque el avión salía de allí, pero nos dijeron que no había ningún avión para el sitio que íbamos”.
Sobre este caso, tal y como explican fuentes policiales a LA VOZ, se han recibido varias denuncias por un importe superior a los 7.000 euros y una acusación contra los propietarios de la agencia de viajes por apropiación indebida. Pero podrían ser más, ya que, explican las mismas fuentes, los afectados estarían agotando primero la vía civil antes de presentar más denuncias en la Comisaría de Policía Nacional de Almería.
Por su parte, desde la agencia de viajes Quimbaya han declinado dar respuesta alguna a las acusaciones de los denunciantes y aseguran que han puesto el conflicto en manos de un abogado.