Inversión millonaria en Almería contra la sequía: Desert Springs invierte 2,9 millones para blindar el futuro hídrico
El complejo impulsa un pionero sistema de regeneración de agua y que 'transformará' el césped de su campo de golf

Las obras ya han comenzado en el espectacular complejo de Desert Springs Resort.
El agua es el bien más codiciado y estratégico en la provincia y, por ende, en la comarca del Levante Almeriense. Un recurso cuya gestión eficiente es clave para la supervivencia del tejido de sectores como el agrícola y turístico de la comarca. Conscientes de este desafío, el complejo Desert Springs Resort ha dado un paso de gigante hacia el mañana.
La firma Playas del Almanzora, S.L. ha anunciado la puesta en marcha de un ambicioso y vanguardista programa de inversión hídrica y ambiental que asciende a casi 3 millones (2.893.577 euros), para blindar la sostenibilidad y la gestión del agua a largo plazo en sus prestigiosas instalaciones y revolucionar la experiencia de juego en su reconocido campo de golf 'Indiana'.
Esta apuesta privada cuenta con un espaldarazo público de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía dentro de sus líneas estratégicas contra de la sequía, la adaptación al cambio climático y la eficiencia hídrica en el sector turístico andaluz así como de una convocatoria de los fondos europeos Next Generation EU, integrados en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, y que ha concedido a la entidad una subvención aprobada de 1.880.825 euros.
Revolución tecnológica con e lagua en el centro
La verdadera clave tecnológica de esta iniciativa radica en la implantación de un sistema de tratamiento de agua de última generación mediante Electrodiálisis Reversible (EDR), según ha informado en una nota la propia empresa.
Este equipamiento está llamado a marcar un antes y un después en el complejo turístico cuevano, permitiendo la reutilización directa de aguas depuradas para el riego de las extensas áreas verdes. De este modo, Desert Springs minimizará su dependencia de fuentes de agua externas, lo que no solo alivia la presión sobre los acuíferos locales, por ejemplo, sino que asienta un modelo de economía circular pionero en el sector deportivo de la provincia.
Pero las novedades de esta inversión no se limitan a las plantas de tratamiento. El proyecto contempla una reingeniería integral del sistema de riego del campo llamado 'Indiana'. Se procederá a un rediseño completo de la red, modernizando componentes como los grupos de bombeo, los depósitos de almacenamiento, las válvulas de control y los kilómetros de conducciones que vertebran el subsuelo del campo. Asimismo, se instalarán nuevas líneas de riego y se reubicarán estratégicamente los aspersores en áreas clave, sumando nuevos sistemas de recirculación hidráulica en los lagos y cursos fluviales artificiales para evitar pérdidas por evaporación y mejorar la calidad biológica del agua.
Un nuevo tapiz verde
Otro de los pilares más visibles de esta millonaria transformación es la metamorfosis botánica del campo. Siguiendo criterios científicos de adaptación al clima del Levante, Desert Springs profundizará en la transición de su superficie de juego hacia especies de césped de estación cálida, notablemente más eficientes.
Las cuadrillas del complejo ejecutarán la "conversión progresiva de las amplias zonas de rough" hacia el césped tipo paspalum, una variedad célebre por su extraordinaria resistencia a periodos de sequía prolongados y su asombrosa tolerancia a aguas con índices de salinidad elevados. Paralelamente, el resto de las zonas deportivas y espacios de práctica sustituirán el actual césped de clima frío por estas variantes de clima cálido.
Los trabajos se rematarán con minuciosas labores de reposición estética y funcional en los perímetros de los greenes, los contornos de los búnkeres y las plataformas de salida. En sintonía con este cambio, el complejo reforzará su carácter de 'campo desértico' único en Europa mediante una ambiciosa intervención paisajística. Así, se priorizará la introducción de flora resistente a las plagas y al estrés hídrico.
Además, se vitaminará la masa vegetal en los corredores de juego y en los límites residenciales del resort, restaurando las zonas naturales y respetando el diseño paisajístico original ideado para mimetizarse con el entorno semiárido almanzoreño.
Comienzo de las obras
Las máquinas y los técnicos ya trabajan sobre el terreno. Según confirman desde Desert Springs, las primeras obras ya han comenzado y se prolongarán durante los próximos meses. Eso sí, la dirección ha anunciado que mantendrá un canal de información permanente con los socios, residentes y visitantes para detallar la evolución de las obras y minimizar cualquier alteración eventual en las condiciones de juego.
Desde las oficinas del club se ha hecho también un llamamiento para la colaboración de la comunidad de golfistas durante este proceso de mejora, pidiendo a los jugadores y visitantes que eviten transitar, caminar o circular tanto con buggies como con carros manuales por aquellas zonas que hayan sido recientemente replantadas o intervenidas, algo que es vital para consolidar una inversión histórica que sitúa a Cuevas del Almanzora en la vanguardia absoluta del turismo sostenible internacional.
Conexión con el territorio: Cuevas y Vera unidas
La trascendencia de este proyecto trasciende las fronteras físicas de Desert Springs, ya que parte fundamental de los casi tres millones de euros presupuestados se destinará a la obra civil necesaria para conectar el resort con los centros de producción de agua regenerada.
En concreto, se desarrollarán las canalizaciones e infraestructuras de transporte hídrico desde las estaciones de tratamiento de los municipios vecinos de Cuevas del Almanzora y Vera. Un despliegue de ingeniería que garantiza la seguridad en el suministro hídrico del complejo para las próximas décadas y estrecha los lazos de sostenibilidad de la comarca.
Así, desde la dirección de Playas del Almanzora han querido poner en valor que este hito histórico es fruto del "esfuerzo" colectivo de su equipo humano, mencionado especialmente al departamento de mantenimiento del campo de golf, comandado por el 'head greenkeeper', Ricardo, quien cuenta con el soporte diario de Pedro Seguro (assistant); Antonio Valero (técnico de riego); Bartolomé (responsable de replantaciones); Luis (mecánico) y la totalidad de los operarios que cuidan al detalle cada hectárea del complejo.