Rajoy sólo salvará de la tijera a las pensiones y reducirá el déficit en 16.500 millones
Rajoy sólo salvará de la tijera a las pensiones y reducirá el déficit en 16.500 millones
Llevaba semanas guardando silencio y soportando las críticas hacia su programa electoral - “ambiguo”, para muchas fuerzas políticas-. El lunes, durante el debate de investidura, Mariano Rajoy habló, y lo hizo para detallar una larga lista de medidas destinadas a cumplir con el objetivo de déficit exigido por la UE. Entre tanta austeridad, su discurso sacó a la luz un único compromiso de gasto: la revalorización de las pensiones a partir del 1 de enero. El futuro Presidente también confirmó que pasará los festivos a los lunes para evitar los llamados ‘macro puentes’, una iniciativa que ya había pedido la patronal de los empresarios (CEOE). Su discurso de investidura estuvo centrado, por tanto, en la economía y muy especialmente en la austeridad, algo “necesario” para superar el escenario “sombrío” y “desolador” al que se enfrenta el país. Para convencer de ello, Rajoy recordó los datos macroeconómicos que soporta España y las previsiones para los próximos meses, y se comprometió a mantener “una rigurosa justicia” en el reparto de los esfuerzos, que empezarán, según dijo, por el propio Gobierno. Nubarrones Con esta fórmula, el futuro presidente espera apartar “los nubarrones” y “asegurar una plaza” en el nuevo escenario internacional que se abra tras la crisis, aunque comparó esa ambición con la tarea “ingrata” de “esos padres que se las ingenian para dar de comer a cuatro con el dinero de dos”. Tanto el símil como la lista de medidas anunciadas se podrían resumir en sangre, sudor y lágrimas. Y es que la única medida que supondrá un incremento de gasto será la revalorización de las pensiones, un compromiso electoral que cumplirá, según indicó, el próximo 1 de enero de 2012. Antes de eso, el nuevo Ejecutivo tendrá la oportunidad de tomar sus primeras decisiones en el Consejo de Ministros del próximo viernes, en el que se prorrogarán los Presupuestos Generales del Estado. Los nuevos se presentarán en el Congreso antes del 31 de marzo de 2012. Estabilidad presupuestaria Al margen de eso, el contenido de ese primer Consejo de Ministros es, todavía, un misterio, aunque el discurso de investidura de Rajoy ha dejado claro cuáles serán las prioridades. Una de las primeras leyes en llegar a la Cámara baja será la de Estabilidad Presupuestaria, en la que se desarrollará la reforma constitucional que PP y PSOE pactaron este verano. En concreto, la nueva normativa contemplará una reducción progresiva del nivel de deuda, de forma que en 2020 se haya descendido en un 60%. En ese año, el conjunto de las Administraciones públicas deberán tener, como máximo, un déficit estructural global de un 0,4%. La efectiva inclusión de estos objetivos en la Constitución supondrá el cumplimiento del compromiso recientemente asumido con la UE, durante la cumbre de Bruselas. “En esta política de contención del gasto a la que los compromisos de estabilidad nos obligan, entendemos que el mayor esfuerzo no puede recaer en los ciudadanos, sino que tiene que provenir de las Administraciones Públicas”, aseguró Rajoy. Esta promesa se traducirá en una reestructuración de la Administración, con privatizaciones y la supresión de organismos autónomos, agencias y otras entidades públicas. También se reducirán gastos y se llevará “a cero” la reposición de personal del sector público, salvo en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los servicios públicos básicos. Pese a esos recortes en la Administración Pública, Rajoy anunció la recuperación del Ministerio de Agricultura, otra de sus promesas electorales. El nuevo departamento será el encargado de crear una ‘Estrategia Nacional’ para defender los intereses españoles en este ámbito ante la Unión Europea. Creación de empleo Junto al cumplimiento de déficit, la otra gran prioridad para Rajoy será la creación de empleo, fomentando la innovación y mejorando la competitividad. A su juicio, reducir la tasa de paro es “lo más importante” en este momento, aunque también “lo más difícil”. Por ello, será necesaria una amplia reforma laboral en la que ya trabajan los sindicatos y la CEOE. “N