“¿Mi candidato para la selección? Paco Jémez”
“Nunca me he ido”, sostiene el periodista Ángel Acién que informa de deporte a través de Canal Sur TV.

Ángel acién considera que “Luis Aragonés hizo una obra maestra que Del Bosque llevó a la excelencia”.
¿Cómo ha sido la vuelta a Tierra Santa, como tú llamas a Almería?
Me cambia la cara cuando voy entrando por Adra. Hace poco presenté una gala en El Ejido y dije que nunca me he ido. Soy ejidense y almeriense y quiero volver vivo o muerto, como los pasquines del oeste (risas). Estoy muy a gusto en Sevilla pero aquí en Almería tengo mis raíces y sigo teniendo más amigos.
¿Esta es una tierra demasiado santa?
Sin duda. Tenemos mucha paciencia. Deberíamos ser más reivindicativos y defender lo nuestro. El viaje en tren a Madrid es una vergüenza, por ejemplo, pero es culpa de todos, tenemos que reaccionar.
¿Qué está pasando en parte del periodismo deportivo, que está tan crispado?
Ahora hay un modelo de bipolaridad Madrid-Barça, Ronaldo-Messi... Se hace una información exagerada. Somos periodistas, no comerciales ni publicistas, eso no podemos olvidarlo.
¿A Messi se le está cuidando en exceso?
Lo del Barcelona no es de recibo. Que haga una campaña a favor del futbolista, que no ha cumplido con sus obligaciones tributarias, me parece increíble.
¿Del Bosque debió irse antes?
Para él habría sido lo mejor y lo más inteligente. Pero no es fácil. Tenemos que estarle eternamente agradecidos. La obra maestra de Luis Aragonés la llevó a la excelencia Del Bosque.
¿Quién te gustaría que fuera el entrenador de España?
Paco Jémez. Sus equipos juegan muy bien, es joven, tiene carácter y creo que podría darnos alegrías.
¿Qué lecciones nos deja la Eurocopa?
Ha ganado un equipo que no es el mejor, pero lo ha hecho con sus armas y con la fuerza de la voluntad, en torno a un líder que en la final se lesionó. Se sobrepusieron a ello y ganaron. Portugal no se ha ganado mi admiración pero sí mi respeto.
¿El mejor jugador que has visto? ¿Y el futbolista que pudo ser y no fue?
Maradona. Hizo campeón al Nápoles, algo impensable. El que pudo ser un grande fue Mágico González. Lo vi por primera vez en el campo de tierra del Algaida de Roquetas. Salió quince minutos y marcó tres goles. Un recital. Era como un extraterrestre que había bajado en un platillo volante. Fue un jugador impresionante, único. El PSG lo iba a fichar y dijo que qué pintaba él en París. Acabó de taxista en El Salvador. Ahora tiene una escuela de fútbol allí.
Cambiando de tema, ¿el mundo ha cambiado tanto desde las famosas primaveras?
Si y quizá no para bien. Hay egoísmo, codicia y una sociedad que no se une ante las injusticias. La clave puede estar en lo que haga cada uno. Yo hace treinta años que tengo apadrinados niños en el tercer mundo. Todos tenemos que aportar nuestro grano de arena.
¿Qué le echas a la vida?
Ahora empiezo la segunda parte, pasados los primeros cuarenta y cinco (risas). Yo creo que debes valorar lo que tienes, incluso más que luchar por lo que no tienes. Y tratar de ayudar a cambiar el mundo. Para mí fue un orgullo que me dieran la medalla de lo social de Almería.
¿Qué personaje te dejó cavilando?
Miguel Induráin. Yo no era conocido y le hice una entrevista en su hotel, en Aguadulce. Me trató como si yo fuera una estrella de la BBC. La grandeza nace de la humildad. Para mí él siempre estará en un altar.
¿En la vida hay que esconder las debilidades?
Cuando llegué a Sevilla muy joven recibí un consejo de un veterano periodista, Antonio Somoza: “Cúbrete, cateto”, me dijo. Fue un sabio consejo. El tiempo te enseña que hay que ser hábil y diplomático.
¿Para qué hay que armarse de valor?
Para pensar en los demás antes que en uno mismo.
Por último, ¿tu próximo objetivo profesional?
Me gustaría recuperar un programa deportivo en ‘prime time’. En Andalucía tenemos campeones en todos los deportes y debemos darlo a conocer.