Consiguen reducir casi un diez por ciento el consumo de antibióticos
Médicos de Atención Primaria aplican un programa de la Consejería sobre uso racional de fármacos

Usuarios del centro de alta resolución Nicolás Salmerón en la capital.
Hacer un uso racional de los antibióticos es el objetivo de un programa de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía que aplicado al Distrito Almería ha logrado reducir el consumo de antimicrobianos en casi un 10% en el primer año desde su aplicación. Generar debate entre los propios profesionales sanitarios sobre el uso más adecuado de los antibióticos buscando el mejor para cada caso ha logrado su objetivo.
El programa, conocido bajo el nombre de PIRASOA, anima a la evaluación de casos concretos por pares, es decir, entre profesionales de igual rango que ponen sobre la mesa qué decisión tomaron y por qué. Esta práctica, que se ha convertido en hábito entre facultativos de muchos de los centros de salud, obliga a estar “muy al día” en lo que a este tipo de fármacos se refiere.
Una actualización constante y también una reflexión sobre lo que es ya un problema de salud pública, alerta Francisco Peralta, de la zona básica de Río Nacimiento, donde realizan una media de cinco asesorías (que es como llaman a estos debates entre iguales) anuales por sanitario.
Problema de salud El abuso de los antibióticos es un problema de salud pública de primera magnitud. Actualmente, mueren más personas por bacterias resistentes a antibióticos que en accidentes de tráfico, resalta Peralta, que apunta además que apenas hay antibióticos nuevos, lo que acaba por complicar la cosa.
Los debates entre sanitarios no buscan, en ningún caso, “poner nota”, sino ir transmitiendo la idea de que tomar la decisión sobre el uso de un antibiótico es importante, no sólo para el paciente concreto, sino para la comunidad en general. Los profesionales sanitarios son el primer eslabón de esta cadena, que busca concienciar sobre el uso racional del antibiótico. “Más no es siempre mejor”, insiste Peralta, que apuesta por prescribir este fármaco cuando se está realmente seguro de que “merece la pena”.
Debate crítico Generar conciencia, debate crítico y consultas entre los propios facultativos es el objetivo de PIRASOA, que busca ponderar al médico para que seleccione el mejor fármaco en cada momento.
Ha habido situaciones, señalan los propios médicos, en las que se ha optado por el antibiótico más fuerte. Decisión que no siempre es la mejor si se tiene en cuenta que aumenta la resistencia de las bacterias y, al ser más agresivo, lo es también para el propio enfermo.
El programa se verá complementado en el futuro con acciones dirigidas hacia los propios ciudadanos. Hay ya experiencias en algunos países europeos en los que en las salas de espera o en la entrada a las consultas se colocan carteles en los que se pueden leer mensajes del tipo: “En esta consulta procuramos hacer un uso racional de los antibióticos”. Será el paso siguiente, consideran quienes ven ventajas en este programa.