La Voz de Almeria

Almería

Los pueblos con más jóvenes de España están en Almería

Registran una población con una edad media tan baja que la mayoría no conoció a Naranjito

Niños de Níjar visitando un invernadero en este municipio almeriense.

Niños de Níjar visitando un invernadero en este municipio almeriense.

Manuel León
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Mientras buena parte de los municipios del interior de Almería contempla cómo sus calles se van quedando sin niños y sus vecinos acumulan años, existe otra realidad demográfica que rompe con esa tendencia. Son pueblos que conservan una población relativamente joven, con una edad mediana muy inferior a la de otros municipios de la provincia e incluso a la media nacional. En algunos de ellos, la presencia de familias jóvenes, trabajadores extranjeros y una economía todavía capaz de generar empleo ha conseguido alterar el paisaje de la pirámide poblacional.

La explicación de este fenómeno se basa en la economía, el mercado laboral, los movimientos migratorios y la capacidad de determinados municipios almerienses para atraer población en edad de trabajar más que otros.

Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística, correspondientes a 2025 y publicados en la edición de 2026 de Indicadores Urbanos, sitúan a Níjar entre los municipios de más de 20.000 habitantes con menor edad mediana de España. Sus 36,4 años la colocan en el tercer puesto nacional, únicamente por detrás de Melilla y Salt (Girona). Pero Níjar no está sola. En esa misma clasificación aparecen otros tres municipios almerienses: Vícar (36,9 años); El Ejido (39,1 años); Roquetas de Mar (40,4 años).

Son cifras que contrastan con los 58,1 años de Mieres, el municipio con mayor edad mediana de España entre los que superan los 20.000 habitantes.

La distribución geográfica no es casual. La mayor parte de estos municipios se encuentra en dos de los espacios económicos más dinámicos de la provincia: el Poniente y el Campo de Níjar, aunque también destaca el entorno metropolitano de la capital y el Levante.

La primera explicación está en los invernaderos. La agricultura intensiva ha venido transformando radicalmente la estructura social de estos municipios durante las últimas décadas. Donde antes había pequeñas poblaciones agrícolas, hoy existen explotaciones empresariales, cooperativas, almacenes de manipulado, empresas de transporte, industrias auxiliares y una extensa red comercial.

El campo almeriense necesita trabajadores durante todo el año y, aunque la actividad presenta oscilaciones estacionales, ha generado una demanda laboral que ha atraído a miles de personas en edad de trabajar. Buena parte de esa población procede de otros países y ha terminado estableciéndose con sus familias. El fenómeno migratorio tiene una consecuencia demográfica directa: incorpora habitantes en edades jóvenes y adultas, precisamente los tramos que más pesan a la hora de reducir la edad mediana de un municipio.

No se trata únicamente de una cuestión de inmigración. También influye la propia estructura de las familias que se han asentado en estos municipios. La llegada de población joven ha favorecido la formación de hogares, el nacimiento de hijos y el mantenimiento de una población infantil que contrasta con la situación de muchos pueblos del interior.

La Almería de las dos velocidades

El contraste con el interior provincial resulta especialmente acusado. En municipios como Velefique, Partaloa, Bacares, Bédar, Alsodux o Beires, la edad media supera ampliamente los 55 años. En Velefique alcanza los 60,3 años, según la clasificación municipal elaborada con datos del INE. Son pueblos que arrastran décadas de pérdida de población, emigración de jóvenes hacia las zonas costeras y las ciudades, escasez de oportunidades laborales y dificultades para atraer nuevos residentes. La falta de nacimientos y el aumento de la esperanza de vida terminan acentuando una estructura demográfica cada vez más envejecida. La edad de los pueblos de Almería no es solamente una cuestión estadística. Es, sobre todo, el reflejo de dos modelos económicos y territoriales que han evolucionado a velocidades muy diferentes.

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