Una fuga de agua provoca daños a casas de Pescadería durante años
El Consultivo insta a indemnizar a un vecino por ocasionar riesgo de ruina con daños desde 2008

Vivienda dañada en la calle Resaca.
Una gran cicatriz dibuja la línea de la ruina en la piedra de la fachada. El inmueble, a los pies del complejo monumental de La Alcazaba, sufre el deterioro del tiempo y un desgaste invisible bajo sus pies. Un escape de la red de suministro de agua ha horadado la arena sobre la que se asientan los cimientos del local y el agujero provoca un desnivel que fractura los tabiques.
La situación fue denunciada por vecinos de las calles Resaca y Valdivia y ahora el Consejo Consultivo de Andalucía reconoce el derecho de los ciudadanos afectados a recibir una indemnización por los daños ocasionados a sus propiedades, aunque exime de responsabilidad al Ayuntamiento de Almería.
Según un dictamen publicado por el CCA, los desperfectos se enmarcan, al menos, en un periodo de tiempo entre el año 2008 y principios de 2013. El Consultivo evalúa la reclamación de un vecino con varios locales en la zona, la posible responsabilidad del Consistorio, el origen de los daños y la cantidad correspondiente a la indemnización y reparación.
“Se trata de daños de producción continuada”, afirma en la resolución, “perjuicios derivados de la fuga del suministro de agua que se efectúa en la calle donde se ubican los locales de la reclamante”. El dictamen señala la responsabilidad de la empresa concesionaria en Almería, encargada de la red de saneamiento y de la red de suministro de agua potable.
Un vaciado
Esto es, el Consejo Consultivo considera que la empresa debía conservar las canalizaciones para evitar fugas y, en su defecto, asumir los costes de reparación de daños a través de su seguro.
Para determinar la responsabilidad de la concesionaria, el dictamen cita dos argumentos: un informe pericial y la declaración de la empresa (en la resolución reseñada como A.G.I.A. S.A).
El perito acredita que “los daños han venido evolucionando en el tiempo, y agravándose, de modo que el informe pericial de la parte actora comienza a evaluarlos en marzo de 2011, y concluye en enero de 2013, consecuencia de ese desarrollo progresivo de los mismos, lo cual evidencia la continuación en el tiempo de los desperfectos del inmueble”. “Las viviendas ubicadas en los números de la calle Valdivia se había producido, bajo su asiento, un vaciado de terreno y consiguiente cimentación, con el aparejado riesgo de ruina de los inmuebles”, añade la resolución.
Por otro lado, la concesionaria del servicio municipal hace “un reconocimiento implícito de que los daños se derivan de la red de suministro de agua potable, o de la red de saneamiento, en ambos casos gestionadas por aquélla”. En su declaración asegura que puso los hechos en conocimiento de la compañía aseguradora para cubrir los posibles desperfectos. El Consejo Consultivo da la razón al ciudadano, aunque no establece cantidad.