“Nos dejó tirados en la calle con billete”: un matrimonio denuncia que Renfe le impidió subir al tren en Huércal
La compañía asegura que los viajeros no siguieron las indicaciones del personal, mientras la pareja de jubilados tuvo que esperar cinco horas para viajar a Granada

Francisco Martínez muestra las quejas presentadas ante Renfe tras lo sucedido.
“Tirados con el equipaje en la calle y el billete en sus manos en la estación de Huércal”. Francisco Martínez aún recuerda con indignación cómo su mujer, Mercedes, y él tuvieron que ver partir el pasado 4 de abril el tren hacia Granada sin ellos, después de que un revisor les impidiera subir y, según relata, “se reía desde el vagón”.
“Sentí rabia e impotencia, porque se trata de unos hechos muy graves; nos habíamos quedado en tierra, cargados de maletas y ambos con problemas de salud y movilidad, a pesar de tener los billetes en regla”, explica Francisco, un jubilado de Telefónica de 67 años, que ha presentado una queja ante Renfe y el Defensor del Pueblo y ha remitido una carta de protesta al ministro de Transportes, Óscar Puente.
El matrimonio había llegado pasadas la una de la tarde en el autobús de Renfe a la estación de Huércal de Almería, donde poco después el revisor comenzó a pedir los billetes a los pasajeros en la verja de acceso a las vías. “Yo le pregunté entonces por qué los pedía allí, a pleno sol, cuando normalmente se hace ya en el interior del tren, y me respondió que él mandaba y que le daba la gana”, afirma Francisco.
Según su relato, ambos llevaban los billetes en el teléfono móvil, por lo que tuvo que buscarlos en el dispositivo. “Entre 30 segundos y un minuto”, asegura, debido a sus problemas de visión. Mientras tanto, el trabajador de Renfe continuó revisando los billetes del resto de viajeros que aguardaban en la cola.
Ni miraba los billetes ni pasaban
“Cuando lo encontré se lo dije, pero me pidió que esperara. Pensé que me estaba castigando por haberle hecho perder el tiempo, y aguardamos hasta que pasaron los últimos viajeros. Cuál no fue nuestra sorpresa cuando entonces me dijo que no miraba nuestros billetes y llamó al vigilante de seguridad para decirle que nosotros no pasábamos”, continúa.
Francisco asegura que el guardia llegó a empujarle al intentar acceder al interior cuando comprendió que no les permitirían viajar en ese tren.
Aún atónitos por lo ocurrido, la pareja ni siquiera pudo regresar a Almería en el autobús de Renfe y tuvo que desplazarse a pie con las maletas hasta una parada de taxis situada a unos 200 metros. Desde allí se dirigieron a la estación de Almería y posteriormente a su domicilio, con un coste de más de 35 euros, el doble del precio para ellos de los billetes del tren a Granada de ida y vuelta. “Nos dijeron que la única solución era comprar un billete para el tren de las seis de la tarde”.
En ese momento no se les informó de la posibilidad de devolverles el importe de los billetes que no habían podido utilizar. Sin embargo, cuando por la tarde regresaron a la estación para tomar de nuevo el autobús hacia Huércal, la misma empleada que les había atendido por la mañana les comunicó que “tras hablar con su jefe” se les devolvería finalmente el dinero, como así ocurrió.
“Lógicamente acepté la devolución, aunque dejé muy claro que aquí lo realmente grave era lo que había hecho el revisor, que era intolerable”, afirma Francisco.
El matrimonio llegó finalmente a Granada pasadas las ocho de la tarde, y no pudo celebrar una reunión familiar que tenía prevista. “Nunca antes me había sucedido nada igual ni por asomo, y suelo viajar muy a menudo en esta línea”, añade, al tiempo que asegura que en ningún momento insultó ni faltó al respeto al personal, aunque admite que se alteró al comprobar que no le permitirían subir al tren.
Renfe lamenta lo sucedido
Este periódico se ha puesto en contacto con Renfe, que en primer lugar ha lamentado “cualquier situación que pueda generar malestar entre sus clientes”.
La compañía explica que “el incidente tuvo lugar en el tren Huércal-Granada de las 13.35h. El acceso al tren se denegó tras producirse un incidente en el que el cliente no siguió las indicaciones del personal de supervisión y se generó una situación de tensión que requirió la intervención de seguridad. Horas más tarde, el cliente presentó un billete Huércal-Granada pudiendo realizar con normalidad el trayecto adquirido”.
Renfe confirma que ha recibido la reclamación formal del viajero, “que será tramitada conforme a los procedimientos establecidos”.