Un viaje de La Habana hasta Almería para mantener viva una tradición centenaria en La Alpujarra
Alex Díaz impulsa desde Aguadulce un proyecto para dar futuro al trovo alpujarreño mezclándolo con disciplinas como el jazz, el teatro, el humor o el freestyle

Alex Díaz junto a alguno de sus alumnos de Trovo en la Alpujarra.
Mientras muchas tradiciones sobreviven gracias a los museos, la improvisación oral ha encontrado en la Alpujarra un lugar desde el que reinventarse sin perder su esencia. La apuesta ya no consiste solo en conservar el pasado, sino en conseguir que dentro de veinte años siga habiendo alguien capaz de responder con una quintilla o una décima a otro improvisador. Porque el trovo nunca se aprendió en los libros. Se aprendía escuchando, observando y compartiendo la palabra.
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Ese es el desafío que ha unido La Habana con la Alpujarra y que hoy tiene en Almería a uno de sus principales impulsores. Instalado en Aguadulce desde hace apenas ocho meses, Alex Díaz dirige en España la asociación UniVERSO Oralitura.

Alex Díaz junto a alguno de sus alumnos de Trovo en la Alpujarra.
Aunque su llegada a la provincia es reciente, el vínculo de su familia con la Alpujarra se remonta a finales de los años noventa, y es que, hace casi treinta años fue su padre, el escritor, investigador y repentista cubano Alexis Díaz-Pimienta, considerado uno de los grandes referentes internacionales de la improvisación poética, quien puso en marcha la Escuela Experimental de Trovo de la Alpujarra. Aquella experiencia marcó un antes y un después en la forma de enseñar este arte y sembró una semilla que ahora recoge su hijo con una mirada completamente renovada.
No se trata de empezar de cero, sino de continuar un camino que ya demostró que el trovo podía enseñarse, investigarse y adaptarse a los nuevos tiempos. La diferencia es que ahora el reto es aún mayor: conectar con una generación que ha crecido entre pantallas, redes sociales y nuevos lenguajes sin perder la esencia de una tradición que durante siglos ha sobrevivido gracias a la transmisión oral.
El reto: que el trovo no se quede sin voz
Y el momento no podía ser más oportuno. El próximo 9 de agosto, Roquetas de Mar se convertirá en el epicentro de la cultura alpujarreña con la celebración del XLIII Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, una cita que cada verano reúne a miles de personas alrededor de la música, el folclore y las costumbres de esta tierra compartida entre Granada y Almería.
Mientras el festival volverá a demostrar que las tradiciones siguen muy vivas, otro proyecto trabaja entre bambalinas para responder a una pregunta mucho más importante: ¿Quién las mantendrá vivas dentro de veinte años?
"Más allá del trovo, la Alpujarra está en peligro de extinción porque está despoblada", reflexiona Alex Díaz. Su preocupación va mucho más allá de la pérdida de una expresión cultural. Si los pueblos se vacían, también desaparecen los espacios donde nacía la improvisación: las plazas, los cortijos, las reuniones entre vecinos o las fiestas populares. Sin jóvenes que recojan el testigo, el riesgo no es solo perder una forma de hacer versos, sino una manera de relacionarse y de entender la cultura.
Con esa idea han vuelto a ponerse en marcha los talleres de trovo en la Alpujarra, donde ya conviven niños, jóvenes y veteranos improvisadores. Es solo el primer paso de un proyecto que quiere seguir creciendo hasta llegar a la provincia de Almería y abrir nuevas escuelas. "No queremos conservar el trovo como una pieza de museo", defiende Díaz. El objetivo es justo el contrario: devolverlo a la calle, hacerlo útil otra vez y conseguir que las nuevas generaciones lo sientan como algo propio.
Pero la verdadera revolución todavía está por llegar. Porque el plan de UniVERSO Oralitura no consiste únicamente en enseñar a improvisar versos. Su apuesta pasa por sacar el trovo de su zona de confort, mezclarlo con otras disciplinas artísticas y demostrar que una tradición nacida entre campesinos puede seguir emocionando en pleno siglo XXI. Esa historia, que conecta la Alpujarra con Cuba y con algunos de los mayores referentes mundiales de la improvisación oral, apenas acaba de empezar.
Cuando el trovo se encuentra con el jazz, el circo y el freestyle
La gran diferencia de este proyecto es que no pretende enseñar el trovo exactamente igual que hace cien años. La intención es conservar su esencia, pero hablar el lenguaje de quienes tienen que garantizar su futuro. "Para caminar hay que tener un pie en la tradición y otro en lo contemporáneo", resume Alex Díaz. Esa filosofía es el motor de UniVERSO Oralitura, un proyecto que entiende que la mejor forma de proteger el patrimonio no es encerrarlo en una vitrina, sino hacerlo dialogar con el presente.
Por eso, alrededor de la improvisación poética conviven disciplinas que, a primera vista, parecen no tener nada en común: jazz, teatro, circo, narración oral, música en directo, improvisación escénica, freestyle e incluso el humor y los códigos de las redes sociales.
No se trata de una ocurrencia. Es el resultado de un método desarrollado durante décadas por Alexis Díaz-Pimienta, escritor, investigador y uno de los mayores especialistas internacionales en improvisación poética. Autor de más de medio centenar de libros y creador del conocido 'Método Pimienta', ha dedicado buena parte de su vida a investigar cómo enseñar un arte que, tradicionalmente, solo se aprendía escuchando a los mayores.
Ese trabajo ha dado lugar a proyectos educativos y festivales en distintos países, entre ellos el Festival Internacional Oralitura Habana, que en sus cuatro ediciones ha reunido a miles de espectadores e improvisadores de Iberoamérica y se ha consolidado como uno de los grandes encuentros internacionales dedicados a la poesía oral improvisada.
Esa dimensión internacional ha convertido a Oralitura en mucho más que una escuela. Desde Cuba organiza el Festival Internacional Oralitura Habana, que este año celebrará su cuarta edición reuniendo a artistas procedentes de siete países en torno a conciertos, conferencias, espectáculos y encuentros dedicados a la improvisación poética. Un espacio donde la tradición dialoga de tú a tú con otras disciplinas artísticas y que ahora inspira el camino que comienza a recorrer la Alpujarra.
El objetivo de Alex Díaz es que esa misma filosofía eche raíces también en Almería. Que el trovo deje de entenderse como una expresión reservada únicamente al mundo rural para conquistar nuevos escenarios, nuevos públicos y nuevas generaciones. Que pueda escucharse tanto en una plaza de un pequeño pueblo como en un teatro, un festival urbano o un centro educativo. En definitiva, demostrar que la improvisación oral no pertenece al pasado, sino que sigue siendo un lenguaje universal capaz de emocionar a cualquier persona, viva donde viva.
Un broche de oro con vocación de futuro
Ese será también el espíritu con el que UniVERSO Oralitura pondrá el broche final al XLIII Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, el próximo 9 de agosto en Roquetas de Mar. Alex Díaz y todo su equipo serán los encargados de cerrar una jornada que cada año reúne a miles de personas alrededor del patrimonio alpujarreño y confían en sorprender al público con una propuesta diferente, donde la improvisación compartirá protagonismo con otras disciplinas artísticas y donde tradición y contemporaneidad caminarán de la mano.
Será, además, una carta de presentación ante el público almeriense. La ilusión del equipo pasa por darse a conocer en una provincia donde el trovo forma parte de su identidad cultural y desde la que quieren seguir impulsando nuevos talleres, espectáculos y proyectos educativos. El sueño es tan sencillo como ambicioso: que el arte de improvisar no vuelva a quedar encerrado en unos pocos pueblos ni dependa únicamente de quienes lo han mantenido vivo durante décadas.
Porque, si algo ha demostrado la historia del trovo, es que siempre ha sabido adaptarse a su tiempo. Hoy el desafío ya no consiste solo en mantener viva una tradición. El verdadero reto es conseguir que vuelva a viajar, que cruce las fronteras del mundo rural, llegue a las ciudades y continúe tendiendo puentes entre Andalucía, Cuba y el resto de territorios donde la palabra improvisada sigue siendo una forma de entender la cultura. Al fin y al cabo, como defienden desde UniVERSO Oralitura, las tradiciones no sobreviven porque se repitan una y otra vez; sobreviven cuando son capaces de emocionar a quienes aún no las conocen.