El jardín de un pequeño pueblo de Almería que acaba de entrar en una red de paisajes a nivel mundial
Esta red conecta paisajes culturales de todo el Mediterráneo y Oriente Medio

El jardín-huerto Villa María.
No es un jardín al uso ni un espacio verde cualquiera y tampoco un huerto tradicional. El Jardín-Huerto Villa María, situado en Canjáyar, acaba de dar un salto inesperado al integrarse en Med-O-Med, una red internacional de paisajes culturales del Mediterráneo y Oriente Medio que conecta jardines botánicos, centros de diversidad vegetal y paisajes culturales de más de 23 países.
La adhesión supone la incorporación del jardín a una comunidad científica y educativa internacional comprometida con la sostenibilidad, la etnobotánica y el intercambio de conocimiento, situando este espacio de la Alpujarra Almeriense en el mismo mapa que jardines y centros especializados de estas otras regiones del mundo.
La integración se ha materializado con la colocación de una placa conmemorativa en la fachada principal del recinto, que certifica oficialmente la entrada del Jardín-Huerto Villa María en la red y su inclusión en el inventario internacional de Centros de Diversidad Vegetal, donde ya se puede consultar información detallada sobre su labor, programas activos y líneas de trabajo.

Los propietarios del jardín-huerto y la alcaldesa de Canjáyar.
Pero ¿qué hace tan especial a este jardín? Villa María responde a una tipología muy característica de la provincia de Almería: el jardín-huerto. Su origen se remonta a finales del siglo XIX y nace como un espacio verde sostenible ligado a la vida rural, concebido para reforzar la resiliencia de los ecosistemas históricos de los núcleos urbanos.
Turismo Rural
'Villa María': un jardín decimonónico enclavado en la Alpujarra Almeriense
Marina Ginés
En sus más de 1.400 metros cuadrados, el recinto conserva especies agrícolas, medicinales, aromáticas y ornamentales vinculadas a la tradición andalusí, muchas de ellas introducidas desde Oriente y África durante al-Ándalus y heredadas del antiguo huerto morisco que fue este espacio. Algunos ejemplares como arrayanes, cipreses, laureles o jazmines rozan los dos siglos de antigüedad.
A ello se suma un conjunto arquitectónico singular: acequias de riego, pérgolas, tapias y elementos tradicionales del paisaje alpujarreño que han llegado hasta hoy en un estado de conservación excepcional. Todo ello convierte a Villa María en el jardín-huerto de mayor extensión y mejor preservado de la provincia, un espacio donde botánica, historia y paisaje dialogan ahora a escala internacional.