Los refugios en el casco histórico de Almería y la Dama de Blanco: una mujer que pasea por los túneles
Sea una leyenda urbana o una manifestación de la memoria colectiva, la Dama de Blanco se ha convertido en parte inseparable de los refugios

Así se ven las raíces en las salidas de emergencia de los Refugios de la Guerra Civil.
Bajo las calles luminosas y comerciales del emblemático Paseo de Almería y el bullicio cotidiano propio del centro histórico de la capital, con la Puerta de Purchena como protagonista, se extiende un laberinto de túneles silenciosos, testigos mudos de uno de los periodos más oscuros de la historia reciente.
Los refugios subterráneos de la Guerra Civil Española, hoy convertidos en museo y espacio de memoria, albergan también una de las leyendas más inquietantes del sur peninsular: la de la Dama de Blanco, una aparición espectral que, según los testimonios, recorre las galerías en silencio, como buscando algo —o a alguien— perdido entre los ecos del pasado.
La misteriosa leyenda que recorre los túneles
Construidos entre 1937 y 1938, los refugios de Almería se extienden a lo largo de más de cuatro kilómetros bajo el casco urbano. Su objetivo: proteger a la población de los continuos bombardeos que castigaron la ciudad durante la contienda. Con capacidad para más de 40.000 personas, estas galerías fueron el último resguardo para miles de familias que descendían al subsuelo con el sonido de las sirenas aún retumbando en el aire.

Sala de quirófano en los Refugios de la Guerra Civil de Almería. Imagen cedida por Civitatis.
Los guías y visitantes que han recorrido sus pasillos hablan de fenómenos inexplicables: puertas que se abren solas, corrientes de aire repentinas, susurros que parecen venir de las paredes. Pero la historia más repetida es la de una mujer vestida de blanco, de rostro pálido y expresión serena, que aparece en uno de los tramos más profundos del recorrido.
Algunos aseguran haberla visto sobre una camilla, como si fuera una víctima de los bombardeos; otros cuentan que se manifiesta fugazmente, iluminada por el resplandor de las linternas antes de desvanecerse entre las sombras. Sin embargo, lo cierto es que no existe registro histórico que confirme su identidad, aunque se especula que podría representar a una enfermera o a una madre que perdió a su familia en aquellos días de terror.
Entre la historia y la sugestión
Para los investigadores locales, como el almeriense Alberto Cerezuela, autor de varios libros sobre misterios almerienses, la Dama de Blanco forma parte de la memoria emocional del lugar. “No se trata solo de un fantasma —explica—, sino de una forma simbólica de recordar el sufrimiento que quedó bajo tierra. Los refugios son un espacio de historia viva, y lo que allí ocurrió dejó una huella que no todos perciben del mismo modo”.

Refugios de la Guerra Civil.
Las rutas turísticas nocturnas que ofrecen recorridos por “la Almería misteriosa” incluyen esta aparición entre sus paradas más solicitadas. El ambiente húmedo, la penumbra y el eco lejano de los pasos alimentan la imaginación de quienes bajan con la linterna temblando entre las manos.