La emotiva carta de Alejandro, el legionario herido en una explosión, a Torrecárdenas: "Gracias a vosotros conservo mi brazo"
El joven resultó gravemente herido en un brazo y en el abdomen y ahora se recupera en Zaragoza

Imagen de archivo de legionarios en Viator.
Tras muchas horas en coma y más de dos meses ingresado en el Hospital Universitario de Torrecárdenas, el legionario Alejandro Carvajal Povedano, quien resultó gravemente herido el pasado 31 de octubre en una explosión ocurrida en la Base Militar Álvarez de Sotomayor, en Viator, ha decidido hablar para, a través de una emotiva carta remitida a LA VOZ, dar las gracias al personal del centro hospitalario de la capital.
Fue hace más de dos meses cuando, alrededor de las 11 de la mañana, una explosión en las instalaciones de la Comandancia del Campo de Maniobras y Tiro se cobró la vida de un joven legionario, Daniel Ruiz, vecino de Vícar, y dejó gravemente herido a Alejandro, quien tuvo que ser trasladado de urgencia a Torrecárdenas por las heridas sufridas en su brazo derecho.
Su vida corría peligro, pero ahora puede contar con su propia voz que su recuperación avanza y que, tras más de dos meses internado en el hospital almeriense, va a continuar su proceso a asi 1.000 kilómetros de Almería. Pero antes, ha querido dejar claro que sin el trabajo de los profesionales de Torrecárdenas nada hubiera sido posible.
Eternamente agradecidos
Así lo han hecho saber el propio Alejandro y su hermana, Nelly Carvajal, quienes, aseguran sienten "la necesidad y la obligación moral" de mostrar su "profundo agradecimiento a todo el equipo humano" que les ha acompañado durante este tiempo "tan duro".
"Queremos agradecer de manera muy especial al servicio de Traumatología, porque gracias a su extraordinario trabajo, profesionalidad y esfuerzo, Alejandro ha podido conservar su brazo derecho. Sabemos que no ha sido un proceso fácil y somos plenamente conscientes de la magnitud del trabajo que han realizado. Lo que habéis hecho por él no lo olvidaremos jamás", detallan en el escrito remitido a este periódico.
Del mismo modo, continúan: "Nuestro agradecimiento también va dirigido al equipo de cirujanos, al personal de Reanimación y al servicio de Digestivo, que intervinieron en el delicado tratamiento del abdomen. Su actuación fue impecable, cuidadosa y profundamente humana. Nos sentimos en las mejores manos en todo momento, incluso en los instantes de mayor miedo e incertidumbre".
Sonrisas y cariño
Pero no todo fueron cuidados médicos para salvar la vida de Alejandro Carvajal, ya que, como subrayan, hay algo que también "cura". "Las sonrisas, la simpatía, la cercanía y el cariño del personal de enfermería y auxiliares, y muy especialmente a mis chicas y chicos de la segunda planta, que han sido maravillosos. Nos habéis sostenido emocionalmente, nos habéis hecho reír cuando apenas teníamos fuerzas y nos habéis tratado con un afecto que va mucho más allá de la obligación profesional", agradecen.
Y su agradecimiento se extiende a todos: "No podemos olvidarnos del personal de limpieza, mujeres y hombres maravillosos que han tenido con nosotros gestos que nunca olvidaremos. Han hecho mucho más de lo que les correspondía, siempre con amabilidad, respeto y una humanidad inmensa. Su labor, tan silenciosa y tan poco reconocida a veces, ha sido fundamental para nosotros".
La etapa más difícil
Porque, como señalan, durante estos duros meses de recuperación desde que Alejandro fue herido de gravedad, el personal del hospital almeriense no solo ha cuidado de un paciente, "habéis cuidado de personas", remarcan Alejandro y Nelly, quienes detallan: "Nos habéis acompañado, escuchado, explicado y arropado en una de las etapas más difíciles de nuestras vidas".
"Nos marchamos con el corazón lleno de gratitud y con la certeza de que el Hospital Universitario Torrecárdenas cuenta con profesionales excepcionales, no solo por su preparación, sino por su calidad humana. Gracias de todo corazón por salvar, cuidar y acompañar".