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Sucesos

La cronología del crimen del pequeño Luca en Garrucha: de morir en su casa a un ritual en la playa

La defensa de Juan David, pareja de la madre del menor, asegura que no se encontraba en el búnker en el momento de la práctica ritualista 

Bárbara y su pareja sentimental, Juan David, junto al pequeño Luca.

Bárbara y su pareja sentimental, Juan David, junto al pequeño Luca.La Voz

Víctor Navarro
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Todo comienza cuando el pequeño Luca, el niño que acabaría perdiendo la vida en Garrucha y cuyo cuerpo fue hallado días después en la Playa del Búnker, empieza a presentar un cuadro de síntomas digestivos severos.

Desde ese momento y hasta que la Policía Local lo localiza en la playa garruchera transcurren cuatro días, un intervalo temporal sobre el que ahora pone el foco la defensa. El despacho MCHM Abogados, que representa a Juan David —acusado de la muerte del menor y pareja sentimental de Bárbara, la madre de Lucas— ha presentado una reconstrucción de los hechos, de los días en los que el estado de salud de Luca se deterioró, hasta su trágico final.

La cronología arranca, según los abogados, con una fecha que funciona casi como prólogo: el 19 de octubre de 2025. Ese día se dictó una orden de alejamiento que "fue voluntariamente quebrantada por ambos progenitores, quienes decidieron convivir" en el mismo domicilio. Este preludio acaba, el 28 de noviembre: fecha en la que Juan David, habría contactado con unos amigos en Madrid, para confirmar un trabajo y trasladarse allí si se hiciera efectivo.

En este periodo, según sostiene la defensa, el pequeño habría acumulado varias lesiones hematomas "producidos al caerse reiteradamente de la cama, mordiscos producidos por sus iguales en la escuela, caídas en el parque...todas atribuidas a accidentes".

Remedios caseros y agua bendita

Dando un salto en el tiempo de 44 días, llegamos al 30 de noviembre, día en el que el crío, tras comer lentejas, padece un fallo digestivo severo y "posible fisura anal" del que no tiene asistencia médica. "El niño defecaba lentejas enteras, sin digerir".

El cuidado que habría tenido Luca se habría basado supuestamente en remedios caseros, masajes reiterados en el zona del abdomen, crema  y sobaos persistentes con presión sobre el vientre y suministro de ibuprofeno cada 4 horas. "A sobarlo...le tengo que dar un ibuprofeno otra vez", señala un audio aportado por la defensa de MCHM Abogados.

Estos remedios supuestamente confundieron a los adultos con una "falsa mejoría" de Luca. "Amaneció muchísimo mejor...el único que está, a pesar de todo, mejor es Luca", "ya está mejor, gracias a Dios". 

En estos días, se observa una dinámica de cuidado compartido del niño, en el que Juan David, cuida de Luca en sustitución de Bárbara cuando esta trabaja o cocina.

De acuerdo con la defensa del acusado, durante los días 1 y 2 de diciembre los cuidados de corte tradicional, fuera de asistencia médica, persisten en el tiempo, hasta que el segundo día de diciembre, se registran las primeras prácticas rituales. Juan David, supuestamente enviado por Bárbara, acudió a la iglesia para buscar agua bendita para "hacer limpieza del cuarto del niño".

Agonía y fallecimiento

El miércoles 3 de diciembre el día en el domicilio comienza a las 07:00h cuando Bárbara se levanta y percibe una "cierta mejoría" del menor.

Tras el desayuno, la mujer se fue a trabajar, quedando el niño a cargo de Juan David a partir de las 11:00h. Es entre las 11:00 y las 12:30 cuando el niño habría experimentado un drástico empeoramiento de su salud. El hombre habría alertado a la madre quien regresó a casa a las 12:30h, permaneciendo juntos  intentando estabilizarlo con remedios caseros, hasta la irremediable muerte del niño a las 15:30h.

Camino al búnker y a la agencia de viajes

Es a partir de que, se inicia el camino a la Playa del Búnker. El sitio, no es casual, según la reconstrucción de los hechos, este lugar de Garrucha sería uno de los predilectos del menor fallecido. Abandonaron el domicilio a las 16:30, siendo el cuerpo de Lucas cargado por Juan David. A las 17:50h las cámaras captan su paso por la playa a unos 500 metros del búnker.

La llegada al búnker se habría producido a las 19:10h, momento en el que, según la reconstrucción, "Bárbara pidió quedarse a solas con el niño, en su lugar favorito".  Demanda a la que Juan David habría accedido, depositando el cuerpo del niño en el suelo, abandonando la escena para ir a una agencia de viajes para comprar el billete para ir a Madrid, según el compromiso laboral acordado a partir del 28 de noviembre.

El ritual en el búnker

Ir y venir de la agencia, le habría costado al hombre al rededor de 1 hora y 40 minutos, según apunta la defensa, "lo que acredita su no participación en la composición ritual". Y es que, según la reconstrucción de los hechos, aportada por MCHM Abogados, en "esos momentos en los que Bárbara estuvo en soledad con el cadáver de Lucas, fueron utilizados para colocar la campera de Juan David sobre el cuerpo del menor, colocar un peluche a su lado y disponer de cristales al rededor".

A partir de este momento, en el que ambos adultos, una vez separados no vuelven a encontrarse. Bárbara envía un mensaje de voz a su padre, y  éste a Juan David, que se encontraría a la altura del bar Borocay en el Paseo del Malecón de regreso a la playa desde la agencia de viajes. Pero cuando el hombre regresa a la playa, no encuentra ni a la mujer, ni al niño.

"Te espero donde me dejaste"

El hombre habría intentado llamar a la mujer, encontrándose un teléfono sin batería. A las 20:15h, ante una búsqueda con nulos éxitos el hombre habría llamado al 112 para intentar localizar a Bárbara y a Lucas. Acto este que, según la defensa,  es "incompatible  con una intención de ocultamiento del delito".

Los progenitores de Luca vuelven a comunicarse  a las 21:11h, cuando Bárbara, desde el teléfono de un viandante, llama a Juan David, "te espero en donde me dejaste". Cuando el hombre llegó al búnker, no vio a nadie.

Epílogo

Agotadas las vías de búsqueda, a las 22:30h, Juan David se presentó voluntario en el puesto de la Guardia Civil para informar de la situación. Media hora antes, a las 22:00h una tía de Bárbara informaba de la desaparición de su sobrina y su hijo.

A las 22:45h, los agentes de la Policía Local fueron los protagonistas del macro epílogo: el hallazgo del cuerpo del niño en el Búnker, dispuesto con la escenografía ritualista de la campare, el peluche y los cristales.

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