La Voz de Almeria

Salud

Cita con el urólogo dos años después de un cólico nefrítico: “Ya no me acordaba”

El paciente tenía piedras en ambos riñones y un quiste, una dolencia que hacía recomendable un tratamiento a la mayor brevedad posible

Equipo de litotricia extracorpórea, para tratar piedras en el riñón.

Equipo de litotricia extracorpórea, para tratar piedras en el riñón.EUROPA PRESS

Miguel Cabrera
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Cuando Miguel J. recibió hace unos días la llamada del Hospital de Huércal-Overa para darle cita con el urólogo, ni siquiera recordaba que estaba esperándola. Habían transcurrido dos años desde que le dijeron que ya le llamarían.

"Había olvidado por completo la cita", asegura, pese a que el motivo por el que se solicitó que fuera reconocido por un especialista hacía recomendable que fuera atendido a la mayor brevedad posible, dada la dolencia que padecía.

En los primeros meses de 2024, Miguel, vecino de Fines, sufrió un cólico nefrítico. Como consecuencia, le realizaron una ecografía en el ambulatorio de Macael, tras la que le comunicaron que tenía “piedras en los dos riñones y un quiste en el izquierdo”. De inmediato le indicaron que debería ser reconocido por un urólogo para recibir el tratamiento oportuno.

Sin embargo, pasaron los días, las semanas, los meses y los años hasta que, hace poco, recibió finalmente la llamada desde el hospital huercalense. “Me preguntaron si me seguía interesando la cita”, relata con ironía. Respondió que sí y se la fijaron para el próximo 19 de mayo. La citación le cogió tan por sorpresa que tuvo que llamar a su médica de familia para confirmar que el motivo era aquel cólico nefrítico y las pruebas realizadas en 2024.

"De traca"

Aun así, no las tiene todas consigo respecto a que el urólogo pueda decidir ya el tratamiento más adecuado. “Me temo que, si debe basarse en una ecografía, una de hace dos años puede que no tenga ningún valor. Lo normal sería que me hicieran otra para verlo de nuevo, porque las piedras y el quiste habrán cambiado. Pero espero que, cuando me la hagan, no tenga que esperar otros dos años para que me den otra cita con el urólogo, porque eso sí que sería de traca”, comenta.

Durante estos dos años, Miguel asegura haber tenido “de vez en cuando dolor en el riñón, alguna punzada”, aunque no ha vuelto a sufrir un cólico nefrítico. “He ido tirando para adelante”, resume. No obstante, aunque no se hayan repetido las crisis graves, fuentes médicas subrayan la importancia de concertar una cita con el urólogo cuanto antes tras sufrir esta dolencia, especialmente si se ha confirmado la presencia de piedras en ambos riñones y un quiste, ya que esta combinación requiere valoración especializada para evitar complicaciones serias.

La existencia de litiasis bilateral incrementa el riesgo de obstrucción de ambos uréteres, lo que puede provocar una insuficiencia renal aguda. Además, el especialista debe valorar si las piedras, en caso de que persistan, necesitan tratamiento para ser eliminadas mediante técnicas como la litotricia o la ureterorrenoscopia.

Y otro año para dermatología

Miguel J. lamenta que lo ocurrido con esta cita no es algo excepcional en el Hospital de Huércal-Overa. El año pasado fue citado para consultar con el dermatólogo un año después de que se solicitara la atención, debido a una verruga de mal aspecto que además le provocaba un intenso picor en la espalda.

 “En Huércal-Overa, lo normal es que una cita con el especialista sea a partir de los seis meses”, asegura el paciente. Reconoce, no obstante, que hay casos, como el cribado del cáncer de colon, que sí se están resolviendo con mayor rapidez.

En cualquier caso, y pese a todo el tiempo transcurrido, de momento no se ha planteado presentar una queja o reclamación. “Lo único que sé es que es indignante que te den cita a los dos años, aunque si surge alguna complicación, ya vería qué hacer”, advierte.

Fuentes médicas del propio centro huercalense consultadas aseguran que citas de hasta dos años en el servicio de Urología de La Inmaculada "no son, desgraciadamente, una excepción", debido a las precarias condiciones que atraviesa el centro. 

Según explican, en la actualidad solo hay un urólogo en plantilla, que debe asumir prácticamente todo el trabajo, desde las consultas hasta la atención a pacientes ingresados y la realización de distintas pruebas. En sus días de descanso, los pacientes que lo requieren deben ser derivados al Hospital Torrecárdenas de Almería.

Para aliviar las listas de espera, el hospital está recurriendo a médicos de urgencias que valoran a pacientes con patologías menores.

La zona cero del colapso sanitario

Partidos políticos como el PSOE, sindicatos médicos y profesionales sanitarios vienen alertando en los últimos meses de la complicada situación del Hospital de Huércal-Overa por la falta de profesionales, una carencia que no afecta solo a Urología, sino también a servicios como neumología, hematología o dermatología.

 Los socialistas han llegado a calificar el centro como “la zona cero del colapso sanitario provocado por Moreno Bonilla”, en referencia tanto a la escasez de personal como a las listas de espera, el transporte de pacientes o la derivación a centros privados de Murcia.

La falta de profesionales obliga, añaden, a que médicos de otros centros, entre ellos Torrecárdenas, acudan periódicamente para tratar de aliviar la sobrecarga asistencial.

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