Ancianos en grave estado esperan cinco horas de madrugada en Urgencias el traslado a sus pueblos
Los pacientes, de 90 y 85 años, llegaron a sus casas "mucho peor de lo que estaban cuando entraron al hospital de Huércal-Overa"

Archivo del Hospital de La Inmaculada.
De madrugada y con las bajas temperaturas de estas fechas, dos pacientes de 90 y 85 años, ambos con graves dolencias, se han visto obligados recientemente a esperar 5,5 y 4,5 horas, respectivamente, para ser trasladados en ambulancia desde el Hospital de Huércal-Overa hasta Vélez Rubio, su pueblo de procedencia.
Pero el calvario de estas dos personas no se limitó a esta dura espera una vez dados de alta del servicio de urgencias del centro, puesto que, según atestiguan sus familiares, ambos llegaron a sus casas "en un estado de salud mucho peor del que tenían cuando entraron muchas horas antes al hospital", debido al tiempo que transcurrió desde que ingresaron hasta que fueron dados de alta, y después hasta que la ambulancia les dejó en su pueblo.
Y es que en total, desde que se presentaron en La Inmaculada, los dos ancianos tuvieron que permanecer en una camilla de Urgencias 13 y 11 horas, respectivamente, hasta que tomaron camino de vuelta a sus casas en el pueblo.
“Es inhumano, mi madre es una persona, no un número, no puede ser que la traten así para escatimar dinero, no hay derecho”, se lamenta Francisca Iglesias, secretaria general de la Unión de Pequeños Agricultores de Almería e hija de una de las pacientes mencionadas.
‘Paqui’ no puede evitar echarse a llorar desconsoladamente cuando recuerda, con indignación y tristeza, lo que le había sucedido junto a su progenitora, de 85 años y aquejada de una grave enfermedad, el pasado viernes, 30 de enero.
Y cierto es que su relato es conmovedor: “Llegamos al hospital poco antes de las cinco de la tarde y salimos con la ambulancia a las tres y media de la madrugada. Fueron más de 11 horas en una camilla de Urgencias. Así que mi madre llegó a Vélez Rubio mucho peor de lo que había salido, hasta el punto de que ha estado dos días enteros totalmente desorientada”, explica.
Y es que la pesadilla no terminó cuando a las once de la noche le dieron el alta -es decir, seis horas después de entrar a urgencias- sino que en ese momento empezó otra aún peor, el de una eterna espera a la ambulancia.
“A la una de la mañana me dijeron que las siguientes éramos nosotras, pero no, la siguiente era otro paciente que tenía que ser trasladado a Olula del Río. ¡Y en ese momento solo estábamos mi madre y yo en Urgencias”.
En esos momentos Paqui solo sentía "desesperación e impotencia". “No puede ser, es mi madre”, prosigue entre sollozos.
Su turno no llegaría hasta las tres y media de la madrugada, cuando por fin salieron en la ambulancia con destino a Vélez Rubio.
Antes, Paqui había presentado una queja en el hospital, que de momento no ha sido contestada.
Ella asegura que su caso no es aislado, puesto que el mismo día otros pacientes habían pasado por lo mismo, y porque, según le dijeron en el hospital, "desde una cierta hora de la tarde solo queda una ambulancia disponible".
"No es un caso aislado"
Que su caso no es único lo atestigua C.,una mujer que prefiere no revelar su identidad. Ella también presentó una reclamación -que tampoco ha sido contestada- después de que el pasado 1 de enero sufriera, junto a su padre, una situación similar, por no decir peor, que la de Francisca Iglesias y su madre.
Y es que C. tuvo que pasar con su padre, de 90 años y con una “dependencia total”, la friolera de 13 horas en el centro. “Llegamos al hospital por una fiebre que no bajaba a las tres de la tarde, y nos dieron el alta a las diez de la noche”.
Al igual que sucedió con Francisca, ahí empezó lo peor. “Había una cantidad de gente tremenda esperando la ambulancia encargada de trasladar a los pacientes a sus pueblos respectivos”, recuerda. De ahí a que desde el alta hasta que se pusieron en marcha hacia Vélez Rubio en la ambulancia transcurrieron ni más ni menos que cinco horas y media, que se les hicieron eternas.
“El conductor nos dijo que solo había una ambulancia y que tenía que recoger a los pacientes por el orden en que habían sido dados de alta”, asegura. Cuando por fin llegaron a su casa, el padre de C. llegó “hecho polvo”.
Además, según dice, horas antes de ser trasladados se presentó en el hospital la ambulancia del centro de salud de Vélez Rubio. “Les dije que nos llevaran, pero me contestaron que ellos no podían, porque el traslado de pacientes es exclusivo de la ambulancia que se dedica expresamente a ello”, argumenta.
“Hay tres ambulancias disponibles las 24 horas”
A pesar de los testimonios recogidos por este periódico, que se refieren también a otros casos similares, la Delegación provincial de Salud ha desmentido categóricamente la falta de vehículos a diario. “No es correcto afirmar que exista una única ambulancia disponible por la noche en este ámbito territorial”, asegura.
“Conforme a la planificación asistencial vigente, durante la franja nocturna, el Área de Gestión Sanitaria Norte de Almería cuenta de forma permanente con al menos tres ambulancias operativas: una de soporte vital básico (Clase A2) y dos de soporte vital avanzado (UVI móvil, Clase C), todas ellas con cobertura las 24 horas, incluidos festivos y madrugada", mantiene Salud.
Según la Delegación, “las posibles esperas denunciadas responden a picos de demanda y a la organización del servicio en un territorio con especiales dificultades geográficas, y no a una ausencia de medios”.
Pese a todo, los familiares de los afectados afirman que a partir de las ocho de la noche solo hay una ambulancia presente destinada exclusivamente al traslado de pacientes, como les han dicho "los propios conductores”, insisten.