Un único destino y tres formas de vivir TAIGA Costa Cálida
El camping ubicado en la Región de Murcia ofrece alternativas para diferentes tipos de planes que van desde playa, actividades náuticas, senderos, gastronomía y una escapada cultural a Cartagena

Las vistas del entorno de El Portús convierten TAIGA Costa Cálida en un punto de partida para descubrir la costa cartagenera.
Hay lugares que obligan a elegir entre descanso y actividad. TAIGA Costa Cálida, en la Región de Murcia, en cambio, permite combinar ambos planes en una misma jornada. El día puede empezar con un baño en el Mediterráneo, continuar con una ruta entre montañas y terminar frente al mar, compartiendo una cena sin prisas.
Situado en El Portús, el litoral oeste de Cartagena, entre una cala abierta al Mediterráneo y el paisaje del Parque Regional de la Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán, el camping sirve como punto de partida para explorar esta parte de la costa. Su ubicación permite disfrutar de la playa, salir a caminar, practicar actividades náuticas o acercarse a Cartagena sin dedicar buena parte del viaje a los desplazamientos.
El complejo combina bungalows equipados y parcelas para caravanas, autocaravanas y campers con piscinas, espacios infantiles, zonas deportivas y áreas comunes al aire libre. A partir de ahí, cada viajero puede organizar la estancia a su manera.
Días completos sin recorrer grandes distancias en familia
Viajar con niños obliga a medir mejor los tiempos. Los trayectos demasiado largos y los planes excesivamente rígidos suelen terminar pasando factura, por lo que disponer de varias alternativas cerca del alojamiento marca la diferencia.
En TAIGA Costa Cálida, la playa, las piscinas y las zonas infantiles permiten alternar actividad y descanso sin salir del complejo. La mañana puede comenzar junto al mar, continuar con un baño en la piscina y reservar las horas centrales para descansar antes de retomar los planes por la tarde.
El entorno también ofrece paseos sencillos para acercar a los más pequeños a la naturaleza. Caminar entre vegetación mediterránea, observar el paisaje desde alguno de los miradores cercanos o recorrer un tramo de costa convierte la excursión en una forma de descubrir el territorio sin necesidad de plantear una ruta demasiado exigente.
El mar añade otras posibilidades. El kayak en zonas tranquilas y el snorkel en aguas poco profundas permiten una primera aproximación a las actividades náuticas, siempre adaptada a la edad de los niños y acompañada por adultos. Para muchas familias, la experiencia de remar juntos o contemplar por primera vez el fondo marino acaba siendo uno de los recuerdos más especiales de las vacaciones.
Cartagena ofrece el contrapunto cultural. El Teatro Romano, el ascensor panorámico al Castillo de la Concepción o un paseo en barco por el puerto permiten completar el viaje con propuestas capaces de mantener el interés de mayores y pequeños. La cercanía con El Portús facilita dedicar una mañana o una tarde a la ciudad y regresar después al camping.

Las piscinas y las zonas comunes completan la oferta para quienes viajan en familia.
El lujo de decidir en pareja sobre la marcha
Las escapadas en pareja suelen admitir otro ritmo. No hace falta llenar cada hora ni cumplir un programa cerrado. En TAIGA Costa Cálida, el plan puede consistir simplemente en empezar el día temprano, cuando la playa todavía está tranquila, y decidir después si continuar junto al mar o explorar los alrededores.
El kayak y el paddle surf permiten recorrer el litoral desde una perspectiva diferente. Remar junto a los acantilados, acercarse a pequeñas calas y detenerse en algún tramo tranquilo convierte la actividad en algo más que una práctica deportiva. También es una forma de compartir el paisaje sin el ruido ni la velocidad de otros desplazamientos.
Quienes prefieran permanecer en tierra pueden recorrer los senderos y caminos costeros próximos al camping. Hay paseos suaves y rutas con mayor desnivel, por lo que conviene elegir el recorrido según la experiencia y evitar las horas centrales del día durante el verano.
Otra posibilidad es dedicar parte de la jornada al golf. El programa TAIGA Golf permite combinar la estancia junto al Mediterráneo con una salida al campo, incorporando servicios como la reserva previa de green fees o la custodia del material. Después, el regreso a El Portús devuelve el viaje al ritmo de la costa.
Al caer la tarde, el plan se vuelve más sencillo: un paseo por la playa, una copa frente al horizonte o una cena sin horarios apretados. Durante el verano, Cala Escondida traslada al complejo una propuesta de inspiración mediterránea pensada para compartir junto al mar.
El Mediterráneo como punto de encuentro con amigos
Viajar con amigos invita a repartir el día entre actividades compartidas y momentos en los que cada uno puede elegir su propio plan. TAIGA Costa Cálida ofrece esa flexibilidad: mientras una parte del grupo sale en kayak o practica snorkel, otra puede quedarse en la playa, aprovechar las piscinas o recorrer los alrededores en bicicleta.
Las actividades náuticas son uno de los principales argumentos para una escapada activa. Kayak, paddle surf y buceo permiten descubrir las aguas y los fondos marinos del litoral cartagenero, además de acercarse a zonas de costa que no siempre resultan visibles desde tierra.
También se puede ampliar el recorrido hacia otras playas y calas. La playa de El Portús se encuentra a pocos minutos a pie, mientras que Fatares propone una experiencia más aventurera, con acceso por sendero. Algo más lejos, Cala Cortina combina baño y servicios cerca de Cartagena, y La Azohía permite prolongar la ruta hacia el oeste.
La bicicleta ofrece otra forma de conocer el entorno, especialmente a primera hora de la mañana o al final de la tarde. Los caminos próximos permiten combinar paisaje, actividad física y paradas junto al mar sin convertir la jornada en una competición.
Después llega la parte más social del viaje. Una cena, unos platos para compartir y una sobremesa al aire libre pueden cerrar el día antes de empezar de nuevo a la mañana siguiente. La ventaja es no tener que escoger un único tipo de vacaciones: el grupo puede combinar deporte, descanso, gastronomía y playa dentro de una misma escapada.
Cartagena, el plan que encaja con todos
Más allá de las diferencias entre viajar con niños, en pareja o con amigos, Cartagena funciona como plan común. La cercanía con TAIGA Costa Cálida permite cambiar durante unas horas el paisaje natural por el patrimonio y la vida urbana.
El Teatro Romano, el Museo Nacional de Arqueología Subacuática, el puerto y las calles del centro histórico permiten recorrer buena parte de la historia de la ciudad. Las terrazas, los restaurantes y la gastronomía cartagenera completan una visita que puede ocupar desde unas horas hasta una jornada entera.
Esta proximidad entre costa y ciudad es uno de los rasgos que distinguen la escapada. No es necesario elegir entre dormir junto al Mediterráneo o disfrutar de una propuesta cultural. Ambos planes están separados por apenas unos kilómetros.