El comedor social La Milagrosa busca ayuda para poder seguir dando comida a más de 160 personas
Una nueva campaña de donaciones busca la viabilidad del comedor social de la calle Alcalde Muñoz

Imagen de archivo del Comedor Social La Milagrosa.
A las 7:30 horas de cada mañana las ollas empiezan a funcionar. Horas después, la comida que salga de ellas alimentará a más de un centenar de personas, una cifra que en ocasiones ha llegado a superar las 160. Estamos en el Comedor Social La Milagrosa, en la calle Alcalde Muñoz, y ahora necesitan ayuda.
Tal y como ha dado a conocer el propio Obispado de Almería, los responsables y voluntarios del Comedor Social La Milagrosa han lanzado una nueva campaña de colaboración para sostener esta obra que, cada día, ofrece alimento, acogida y acompañamiento a decenas de personas en situación de vulnerabilidad.
La campaña invita a colaborar económicamente a través de Bizum al 13363, seleccionando la opción “Hacer donativo” para que la aportación llegue correctamente al comedor. También se puede colaborar mediante transferencia bancaria o aportación directa en las instalaciones en horario de mañana.
Asimismo, se ofrece la posibilidad de emitir certificado de donaciones para beneficiarse de las deducciones fiscales correspondientes facilitando el DNI.
Así funciona el Comedor Social La Milagrosa
El Comedor Social La Milagrosa está gestionado por las Hijas de la Caridad, congregación fundada por san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac en el siglo XVII, cuyo carisma se centra en el servicio directo a los más pobres.
Desde sus orígenes, esta comunidad religiosa ha desarrollado una intensa labor social y asistencial en hospitales, comedores, centros educativos y proyectos de acción social, con una espiritualidad basada en “servir a Cristo en los pobres”.
En Almería, esa misión se concreta en este comedor que cada jornada se convierte en hogar para quienes más lo necesitan.
A partir de las 12.30 horas se atiende a cada persona de cuantas llegan. Gracias a donaciones de alimentos, aportaciones económicas y el trabajo desinteresado de los voluntarios funciona a diario este comedor que no solo alimenta, sino que también escucha a sus usuarios y ofrece otros servicios en lo que describen desde el propio Comedor Social La Milagrosa como "un pequeño milagro cotidiano".
A las 14:00 horas salen los últimos comensales y empieza el trabajo de recogida y limpieza para volver a empezar al día siguiente. Desde el Comedor Social La Milagrosa agradecen su colaboración a entidades públicas y privadas; a las empresas agroalimentarias sus donaciones; a las parroquias, colegios, asociaciones y otros grupos y a las personas anónimas "que sostienen esta obra con sus aportaciones", además de al equipo de personas voluntarias "que acompañan cada plato con una sonrisa".