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Resacas en el set y churros en el Coimbra: el rodaje en Almería que cambió la vida a The Pogues, Joe Strummer y Courtney Love

Hace 40 años, Alex Cox reunió a un equipo de estrellas del underground como Jim Jarmusch para filmar el spaghetti western Straight to Hell en Tabernas: "Pasaban desapercibidos, nadie los conocía"

Isabel Vargas
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¿Alguien se imagina a una joven y desconocida Courtney Love de 22 años rodando en Tabernas? ¿A Joe Strummer, líder de The Clash, en una caseta de la Feria de Almería vestido de pistolero? ¿A la banda irlandesa The Pogues quejándose del ruido infernal del puesto de hamburguesas Uranga bajo la ventana de su habitación en el Gran Hotel Almería, dando lugar a su himno Fiesta? ¿A Dennis Hopper levantando polvo en el desierto con su moto BMW tras aparecer en Terciopelo azul de David Lynch? ¿A la imponente Grace Jones en un saloon del viejo oeste?

No fue un sueño. Todo esto ocurrió durante el rodaje de la película de culto Straight to Hell (Directos al infierno) hace 40 años en el desierto de Tabernas. El cineasta británico Alex Cox reunió en el verano de 1986 a un plantel de estrellas del underground para alumbrar este spaghetti western disparatado (y vapuleado por la crítica). El reparto estaba formado por The Pogues, Strummer, Love, Sy Richardson, Elvis Costello, Dick Rude, Dennis Hopper, Jim Jarmusch y Grace Jones.

De gira en Nicaragua a spaghetti western en Almería

Costello, Strummer y la banda irlandesa The Pogues participaron en un festival benéfico en favor del Frente Sandinista en Londres. Ahí surgió la idea de emprender una gira con varios grupos por Nicaragua, que sería inmortalizada por Cox. "Quieren hacer una gira para apoyar la causa sandinista. Tienen el dinero, pero la productora Island Pictures se echa para atrás. Creo que pensaron que quedaría algo muy comunista. Al director se le ocurre hacer un spaguetti western a lo loco en Almería. Escribe el guion a cuatro manos con el actor Dick Rude en tiempo récord", explica el escritor Antonio Jesus García Ché, organizador de unas jornadas sobre la película con motivo del 25 aniversario en 2011.

Cuenta la leyenda que la idea del filme nació durante una noche de borrachera en Cannes, en mayo de 1986. Cox y Strummer pensaron en rendir homenaje al spaghetti western (y qué mejor sitio que su escenario natural, Almería) tras presentar Sid and Nancy en el festival. 

La película se rodó durante julio y agosto de 1986 en el desierto de Tabernas con un presupuesto de 900.000 libras. Basada en Django, Kill (If You Live, Shoot!), un western de 1967 dirigido por Giulio Questi, la historia tiene por protagonistas al clan de los McMahon, interpretados por los irlandeses The Pogues. Sus únicas adicciones son el café, que roban y venden de contrabando, y matar. Simms (Strummer), Norwood (Sy Richardson), Willy (Dick Rude) y Velma (Courtney Love) forman parte de una banda de delincuentes que llega al pueblo para enfrentarse a ellos.

Joe Strummer, Dick Rude y Sy Richardson, en un fotograma de la película.

Joe Strummer, Dick Rude y Sy Richardson, en un fotograma de la película.La Voz

Conexión con 'La muerte tenía un precio'

"Todo va sobre ruedas. Quería a Strummer y a The Pogues porque tienen un carisma arrollador, rostros fantásticos y un talento natural para la actuación. Estábamos pensando en este pueblo. Obviamente está en la línea de La muerte tenía un precio, pero también es una parodia de Django. Django es ese héroe del spaghetti western al que pisoteaban la cabeza y le cortaban las manos, y al final siempre conseguía salir adelante", le contó el director británico a Lucy O'Brien en pleno rodaje, para el que se desplazó la periodista de la revista inglesa New Musical Express hasta Almería, publicando en septiembre de 1986 un extenso reportaje titulado A fistful of pesetas (Un puñado de pesetas). En el subtítulo ya anticipaba acontecimientos: "En las badlands de España, en un escenario extraño... Joe Strummer está disparando a todo el que ve, Shane MacGowan (cantante de The Pogues) ha sido asesinado, Elvis Costello está sirviendo café...".

Una página del reportaje de la NME, titulado 'Un puñado de pesetas'.

Una página del reportaje de la NME, titulado 'Un puñado de pesetas'.NME

Resacas en el set

Precisamente, O'Brien captó muy buen el espíritu del filme, del que dice: "Entre los fotogramas parpadeantes se adivina una película muy divertida, destinada a convertirse en un clásico de culto". La periodista tampoco olvidó mencionar que "abundaban las resacas" en el set y que estaban "todos locos por el calor", en palabras de Costello. Lo puede corroborar de primera mano José Ceba Escobar, funcionario del Ayuntamiento de Almería y entonces "chico para todo" durante el rodaje, del que guarda un especial recuerdo, imágenes con los protagonistas, un autógrafo de Strummer y muchas anécdotas. 

A la izquierda: Dick Rude, actor y ayudante de la película, y José Ceba en Los Escullos. A la derecha: Tom Richmond, director de fotografía de 'Directos al infierno', y Ceba en San José.

A la izquierda: Dick Rude, actor y ayudante de la película, y José Ceba en Los Escullos. A la derecha: Tom Richmond, director de fotografía de 'Directos al infierno', y Ceba en San José.Tom Richmond

"Nos íbamos a las cinco de la mañana de Almería capital para filmar el amanecer en Tabernas. También se rodaba de noche. La que se liaba allí. Hacía un frío que te morías en el desierto. Había termos de café, bidones de cerveza con hielo. El que no estaba rodando, me pedía one beer o coffee with milk. Casi todos eran unos fiesteros excepto los productores. A The Pogues los recuerdo altos y muy delgados. ¡Vaya dientes tenía el cantante! Se comportaba de forma agradable. Había un compositor muy famoso, Elvis Costello. Él era muy serio. Courtney Love estaba súper perdida. No hablaba apenas con nadie. Siempre estaba apartada", narra a LA VOZ.

De quien no se olvida Ceba es de la "altísima" Grace Jones, una de las artistas más emblemáticas de los años 80 e inspiración para Madonna o Rihanna, entre otras. "La recogió un chófer en un Range Rover descapotable de la época con unas ruedas tremendas. Tenía una sola frase donde decía "No se permite fumar". Se quedó en blanco y se paró el rodaje. Nos reímos muchísimo", relata mientras describe al director como "un tío de puta madre, inteligente, muy abierto y hablador". "Vino un día vestido de blanco al rodaje, hasta los zapatos blancos, para mostrar cómo se hacía una escena. Se tiró al suelo e hizo la croqueta", rememora.

- ¿Recuerda el rodaje como un desmadre, una fiesta?

- Sí. Además, yo los llevaba a todos los bares. Al mítico Lisboa en pleno centro, por ejemplo. Nos íbamos allí a tomar cerveza y le pedía a Francis, el camarero, tres mesas. Después los llevaba a comer unos churros a la cafetería Coimbra.

El poblado Nueva Frontera donde se rodó Straight to Hell, en la carretera de Gérgal, ya no existe. Fue construido originalmente para otras películas como Caballos salvajes (1973, con Charles Bronson). Aquel verano de 1986 se convirtió en el surrealista y caótico pueblo del desierto lleno de asesinos y forajidos adictos al café. "Es el eslabón perdido entre Leone y Tarantino. Si te das cuenta los personajes juegan con el vestuario en blanco y negro como en Reservoir Dogs o Pulp Fiction. Recoge esa locura del western absurdo, de la violencia por la violencia", destaca Antonio J. García Che.

Strummer: de ídolo a desconocido

Entre los recuerdos de Ceba, que en ese momento tenía 18 años, hay varios relacionados con Strummer. "Íbamos en una furgoneta monovolumen donde entrábamos ocho o nueve personas. Él iba cantando This is England y se escuchaba una cinta de The Clash de fondo (su último trabajo, Cut the Crap). Me decía el cámara, porque yo no hablaba inglés, que el que cantaba en la cinta era él y que era muy famoso en Reino Unido. Entonces no había internet", cuenta entre risas.

El compositor llamaba cariñosamente "Pepe" a Ceba. "Un día en el Lisboa, mientras bebíamos tranquilos, se sacó de la cartera una foto con su mujer. Estaban como en un castillo. Decía que allí vivía. "¿Qué vas a vivir en un casoplón?", le dije. Me contestó que sí", hace memoria mientras recuerda que veía a Strummer "triste" aquellos días.

A la izquierda: imagen de Strummer con autógrafo para Ceba. A la derecha: The Clash en 1982.

A la izquierda: imagen de Strummer con autógrafo para Ceba. A la derecha: The Clash en 1982.Archivo de José Ceba / UCLA Library Special Collections

El líder de la icónica banda encontró en Andalucía un particular refugio a donde huir en plena crisis de su grupo, The Clash. "Vino a Granada para visitar a viejos amigos suyos españoles (entre ellos su expareja, la malagueña Paloma Palmolive). Acababa de echar a Mike Jones de los Clash. La banda estaba a punto de disolverse", contextualiza el crítico musical Juan Jesús García, a la VOZ, mientras recuerda que Strummer compuso parte de Cut the Crap en la ciudad de la Alhambra, libretilla en mano, y produjo Más de cien lobos de los 091. 

El cantante pisa Almería por primera vez en el verano de 1986 para rodar en Tabernas el videoclip Love kills, banda sonora del filme Sid & Nancy de Cox, junto a Gary Oldman, y la película Directos el infierno. "En el que mayor efecto tuvo fue en él. Se enamoró de Almería. Decidió que era su sitio en el mundo. La única propiedad que tuvo en vida fue la casa en San José. Primero la alquiló y luego la compró. En Inglaterra vivía en una mansión alquilada. Desde el rodaje hasta que fallece pasan casi tres lustros. Todos los años venía aquí. Era un habitual en El Pez Rojo, la mítica discoteca de San José, y en El Bar de Jo, en los Escullos", asegura Che. Juan Jesús García también lo afirma convencido: "Era un lugar donde se sentía libre. Celebraba cada año su cumpleaños en el mítico Bar de Jo".

De fiesta en la Feria de Almería

Volviendo al spaghetti western, Cox relata cómo un punki de Tucson le confesó una vez que ver la película era como "asistir a una fiesta fantástica a la que uno no había sido invitado". Pero para fiesta la que se pegaron en la Feria de Almería. "Si no había rodaje o habíamos llegado temprano, me decían que preparara algo. También bajamos a la Feria de Almería. Entonces se hacía en el parque Nicolás Salmerón. Justo empezaban las casetas de feria donde está el Hotel Gran Almería donde se hospedaba la mitad del reparto (la otra estaba en el Torrelux), hace memoria Ceba.

“¿Esto qué es?”, me preguntaron. Les dije que era la Feria de Almería, lo más grande. Hablé con los de la primera caseta que vi y reservé para 30 personas. Hace poco vi una foto que alguien le hizo a Joe Strummer a él solo en la barra de la caseta. No se cambiaba nunca de ropa. Salía a tomar cervezas disfrazado de pistolero", declara Ceba mientras se muere de la risa.

Strummer, vestido de pistolero en una caseta de la Feria, en 1986.

Strummer, vestido de pistolero en una caseta de la Feria, en 1986.Adrian Boot

La Feria de Almería que inspiró 'Fiesta' de The Pogues

La Feria de Almería también inspiró Fiesta de The Pogues, himno con el que los archiconocidos irlandeses cerraban todos sus conciertos, donde cantan: "I'm Francisco Vásquez García / I’m welcome to Almeria / We have sin gas and con leche / We have fiesta and feria / We have the song of the Chochona / We have brandy and half Corona".

"Trata sobre la época en la que estuvimos en Almería rodando Straight to Hell. Teníamos unos horarios curiosos: nos levantábamos a las seis de la mañana y conducíamos hasta el set, que estaba a unos 40 kilómetros del hotel. Eso implicaba acostarse pronto, algo bastante difícil para The Pogues. Strummer evitaba los desplazamientos quedándose siempre en el set; dormía en un coche. Solo iba a Almería para las escenas que debían rodarse allí", llegó a contar Philip Chevron, guitarrista del conjunto irlandés.

"Por lo general, regresábamos a las 20:00, comíamos algo, tomábamos unas copas para relajarnos y nos íbamos a la cama. Rodamos durante la época de Feria. Los españoles se toman muy en serio sus fiestas. Eso no sería tan grave si no fuera por el ruido [justo su ventana de la habitación daba al parque Nicolás Salmerón donde estaban alojadas las casetas y los puestos]. Durante nuestra estancia en Almería sonaban dos melodías constantemente. Eran como la tortura china de la gota de agua: paraban cinco minutos y volvían a empezar. La primera melodía fue la que utilizamos al inicio de Fiesta, y la otra provenía del puesto donde vendían muñecas (las famosas Chochonas)", relató Chevron.

"Esas dos canciones se alternaban en nuestras cabezas como una pesadilla infernal. Intentábamos dormir con aquel ruido. El hecho de beber tanto vino tinto tampoco ayudaba. Empezamos a volver del rodaje creyéndonos auténticos vaqueros e indios. Era una especie de actuación de método. La realidad y la ficción se mezclaban peligrosamente. En realidad, Fiesta no significa nada concreto salvo esa pesadilla donde todos se transforman y sus personalidades se exageran. Convertimos toda la experiencia en una canción en clave de burlesque", zanjó. 

Tiempo después, The Pogues tuvieron que pagar derechos de autor por la melodía principal, ya que resultó ser una polca de Liechtenstein. "No teníamos forma de averiguarlo. Así que decidimos seguir adelante y, si alguien nos acusaba de haberla copiado, ya les pagaríamos", reconocieron. Así fue.

'Fiesta', la huella que dejó Almería en The Pogues

Antonio J. García Che insiste en recordar que los Pogues "30 años después seguían eligiendo Fiesta para cerrar sus directos". "Muchos conocen Almería por esta canción, que habla de la Feria. No tiene el reconocimiento suficiente", se queja el fotógrafo, que llegó a citarse con un concejal almeriense para proponerle un ambicioso proyecto: traer a The Pogues en concierto el 25 de agosto para poner en valor la película y el tema. Se lo rechazaron y ahora, con el cantante fallecido en 2023, escuece pensar en esa estampa que la ciudad se perdió: a los irlandeses en plena Feria tocando en directo para cientos de almerienses.

El rodaje no sólo le cambió la vida a The Pogues y a Joe Strummer. También a su director, Alex Cox. "Fijó una de sus residencias en Tabernas y fundó una productora llamada Castillo Films. Nunca produjeron una película, pero contribuyeron a la economía de los bares de la zona", recalca Ché con sorna. Incluso dejó huella en Jim Jarmush (Mystery Train, Paterson), que rodó luego parte de Los límites del control (2009) en tierras almerienses; y en Courtney Love, que interpretaba su primer papel protagonista con sólo 22 años. "Pasaban desapercibidos, nadie los conocía", señala Ceba mientras recuerda verse en la Feria acompañado de aquel equipo de estrellas underground, desconocidos a ojos de los almerienses en aquella época e inmortales ahora en el imaginario colectivo de medio mundo.

Courtney Love y Joe Strummer durante el rodaje de 'Directos al infierno'.

Courtney Love y Joe Strummer durante el rodaje de 'Directos al infierno'.Island Pictures

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