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Marta Soto: “Cabo de Gata es mágico, nunca había visto un paisaje similar”

La cantante y compositora onubense presenta este sábado su álbum ‘Reinicio’ en Berlín Social Club

La cantautora onubense Marta Soto.

La cantautora onubense Marta Soto.La Voz

Evaristo Martínez
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Siete años han transcurrido desde que Marta Soto (Punta Umbría, Huelva, 1996) pisó por última vez un escenario almeriense. En aquella ocasión, defendía en acústico en el Teatro Apolo su álbum debut, ‘Míranos’. Hoy, con su tercer trabajo de estudio, ‘Reinicio’, la cantautora regresa a una tierra que ha conquistado un lugar privilegiado en su corazón. La cita tendrá lugar este sábado 28 de marzo a las 21:30 horas (apertura a las 20:30 horas) en la sala Berlín Social Club.

“Tenía muchas ganas de volver a dejarme caer por aquí. En el Apolo nos dieron mucho cariño y ahora, por primera vez, vengo con todos mis músicos. Estamos haciendo un show precioso y espero que el público se olvide por un ratito de todos los problemas de fuera y disfruten de la música en directo”, comenta en una entrevista con LA VOZ.

Después de darse a conocer a través de las redes sociales cuando apenas tenía 17 años con versiones que se hicieron virales, Soto disfruta ahora de una etapa de madurez y reflexión que ha plasmado en las once nuevas canciones que forman ‘Reinicio’

“A lo largo de este tiempo, la forma de escuchar música, de prestarle atención a la música, de darle su calma, su tiempo, ha cambiado mucho. Estaba entrando en esa inercia de publicar al menos un tema al mes; si no, parece que no existes. Eso me estaba llevando a no saber qué quería contar y cómo transmitírselo al público”, reflexiona acerca de la génesis del disco. 

Un trabajo con el que ha querido pararse a respirar, tomar aire y recuperar “la inocencia” de sus inicios, escribiendo canciones “con cariño”, cogiendo la guitarra “solo por el disfrute”.

Sensaciones que busca transmitir en esta gira, en la que las composiciones recién llegadas se mezclan con otras que conoce bien su público. “Le hemos dado una vuelta a algunas ‘intros’, hay canciones que se fusionan y no faltan esas que tantas alegrías me han dado. Creo que es un repertorio bastante completo. Le hemos puesto todo el cariño y estoy disfrutando mucho encima del escenario. Y eso es importantísimo: si tú te lo pasas bien, la gente acaba haciéndolo contigo”.

De Huelva a Almería

‘Reinicio’ es un “viaje” emocional donde hay hueco para hablar de amor y desamor, pero también de la amistad, la perdida y la relación con su tierra. Soto no ha abandonado su espíritu de cantautora pop, aunque evita ponerse “etiquetas” y deja que las canciones sean las que hablen. De este modo, en el disco se cuela el folk, el rock, la rumba e incluso una “semi-bulería, que no bulería, ya que le tengo mucho respeto al flamenco”, sostiene.

De lo que sí se contagia ‘Reinicio’ es de una “cadencia más andaluza”, quizás porque se ha compuesto en parte en Punta Umbría. “En Madrid solo tengo guitarras acústicas y en Huelva tengo guitarras flamencas. Solo con sentarme a componer con las cuerdas de nylon, las melodías ya van por otro camino”, detalla.

Y puede que sea cuestión de tiempo que Marta Soto componga alguna canción en Almería: de aquí es su pareja, su guía para descubrirle una tierra que la tiene fascinada. “Si mi chica y yo no pasamos por el Cabo de Gata, el verano no tiene sentido”, reconoce la artista.

De momento, especifica, el paisaje no le ha inspirado ninguna canción “desde cero”, aunque entre la arena y frente al mar ha “avanzado” en algunas ideas. “Es un espacio que invita a crear: lo mires por donde lo mires hay belleza. Se mantiene tan salvaje, libre y cuidado que es mágico; ojalá se mantenga siempre así”.

Soto relata que nunca había estado antes en enclaves del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar y la primera vez que lo hice se quedó “abrumada”, recuerda. “Jamás había visto nada similar. Vengo de un sitio mucho más llano, donde el agua, del Atlántico, es mucho más fría. Cuando llegué y empecé a ver esa tierra casi colorada que se mezcla con el agua, con esos peces que te rodean la cintura... no había visto algo así en mi vida. Mi sueño es comprar una casita y escaparnos para allá”, confiesa.

“La cercanía de una sala pequeña impone mucho”

Soto asegura sentirse “muy feliz” de visitar Berlín Social Club, sala que le permitirá sentir a su público muy cerca. “Alargas el brazo y tocas a la gente, ves sus caras, cómo lo viven... Te acompañan con sus emociones”, afirma sobre las salas pequeñas.

Son espacios que la hacen “disfrutar”, aunque a la vez le “imponen mucho”, incluso más que otros de mayores dimensiones. “Tengo mucho respeto por quien compra una entrada, pero en una sala pequeña, entre canción y canción se oye hasta la respiración, y eso hace que te concentres más”.
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