“Me he liberado de miedos y herencias que arrastramos sin darnos cuenta”
La bailaora almeriense Rocío Garrido, Premio Desplante en el Cante de las Minas 2023, estrena en Jerez 'De vidas'

La bailaora almeriense Rocío Garrido, en una imagen de 'De vidas'.
“Este espectáculo tiene mucha fuerza emocional. A mí me ha cambiado, me ha transformado”, asegura la bailaora flamenca Rocío Garrido Joya (Almería, 1986) días antes de estrenar, en el XXIX Festival de Jerez, su nueva propuesta, ‘De vidas’. Un proyecto que cuenta con la dirección artística y coreografía de Eva Yerbabuena, Premio Nacional de Danza y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, y en el que ha colaborado en la coreografía de uno de los números (‘Visionarias’) Rubén Olmo, director del Ballet Nacional de España.
Tras un preestreno el pasado diciembre en el Teatro Auditorio de El Ejido —“una prueba de que todo estaba atado e íbamos por el buen camino”, señala Garrido—, ‘De vidas’ se pone de largo este domingo 23 de febrero en el Teatro Villamarta. Lo hace como parte de una edición que busca reafirmar el valor del relevo generacional en el flamenco.
Un relevo del que la almeriense forma parte. Así lo atestigua su aún joven trayectoria, coronada en agosto de 2023 con el Premio Desplante del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión.
Vivir
“Doy gracias a todos los noes que recibí: por ellos he conseguido este premio”
Evaristo Martínez
“Ese premio me abrió una puerta muy grande: es un galardón que te posiciona en otro lugar y te da una enorme exposición”, cuenta en charla telefónica con LA VOZ. Un éxito que le llevó hasta Pablo Leira y la productora Serendipia Global. “Él me propuso hacer algo de mayores dimensiones, y empezamos a crear un espectáculo que debía tener un liderazgo. Al final ha salido algo increíble”, apunta sobre la figura como directora artística y coreógrafa de Eva Yerbabuena. “Siempre ha sido un gran referente para mí y contar con ella es un regalo que me debía a mí misma. Si siempre había soñado con algo así, ¿por qué no intentarlo?”, reflexiona.
De vidas y pieles
Sobre el escenario, Rocío Garrido juega a despojarse de pieles, de herencias, hasta encontrar la suya propia. Un viaje escénico que se corresponde con el personal. “Siento que he evolucionado y en esa evolución ha habido cambios, me he liberado de algunos miedos y de esas herencias que arrastramos sin darnos cuenta y que, poco a poco, hay que ir dejando atrás. En este espectáculo me he encontrado a mí misma”, sostiene.

La bailaora Rocío Garrido, en una imagen de 'De vidas'.
‘De vidas’ es asimismo un diálogo entre lo heredado y lo que queda por descubrir, y una pieza que refleja la evolución del flamenco a través de las generaciones, apuntan desde su productora. Por eso, su título juega fonéticamente y en la grafía con ‘debidas’, en el sentido de lo que debemos a esa herencia recibida, a la forma de establecer nuestras relaciones personales, a la manera en la que amamos y nos aman. “Nacemos de la mujer y vivimos por ella, pero en esa herencia también está el hombre. Ambos nos pueden aportar y nos pueden limitar, como lo puede hacer un amor. Y luego cuando eres madre o padre y ejerces como tal, estás influyendo en tus hijos. Todo forma parte de esa cadena. Al final, nos debemos muchas cosas y vivimos de muchas otras”, explica Rocío Garrido sobre el alma del espectáculo que lleva por primera vez a las tablas en el prestigioso marco del Festival de Jerez.
“Si siempre había soñado con algo así, ¿por qué no intentarlo?”
Un montaje “de gran formato” que ahora quiere “mover por todas las partes del mundo”. “Ha sido costoso por el dinero invertido y por la figura de los dos grandes maestros que están detrás. Ojalá pueda rodar por muchas partes”, expresa con ilusión la bailaora acerca de una obra que, sin duda, va a marcar un hito en su trayectoria profesional.