La Voz de Almeria

Cultura

La cultura y los “debates en torno al estado de la nación” (II)

La cultura y los “debates en torno al estado de la nación” (II)

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Aunque no era todo oro lo que relucía ni harina la que blanqueaba, sí es cierto que Zapatero había mostrado interés por la cultura desde su primer discurso, ya en 2001, como líder de la Oposición. Lo dijimos en nuestro artículo anterior. ¿Siguió ese mismo interés cuando accedió a la presidencia del Gobierno? «Nunca segundas partes fueron buenas» es una sentencia que aparece en el Quijote, concretamente en el capítulo cuarto de la segunda parte y en boca del bachiller Sansón Carrasco. Es posible que se refiriera, conocida la socarronería del personaje cervantino, a la segunda parte del Guzmán de Alfarache, novela picaresca escrita por Mateo Alemán y publicada en dos tomos: el primero, en Madrid, en 1599, con el título de Primera parte de Guzmán de Alfarache; el segundo, en Lisboa, en 1604, con el título de Segunda parte de la vida de Guzmán de Alfarache, atalaya de la vida humana. Algo parecido podríamos decir en cuanto a la actitud que va a tener el ya expresidentes, en sus dos legislaturas con respecto al tema que nos ocupa. En la primera, con «Debates» en 2005, 2006 y 2007, aludió a algunas cuestiones culturales en todas sus intervenciones; en la segunda, en 2009, 2010 y 2011, en ninguna de ellas. En 2005, habló de un plan de fomento de la lectura y de otro plan para combatir la piratería que aflige a la industria musical y cinematográfica, a la par que anunció el desarrollo de un amplio e intenso programa de conmemoración del IV Centenario de la publicación de El Quijote. Para el entonces presidentes «el mejor homenaje a nuestra obra universal lo ha hecho el pueblo, comprando y leyendo El Quijote más que nunca en nuestra historia». Desde 2001, no había habido una manifestación tan concreta de defensa de algún otro valor cultural. En tanto … la Oposición no trató el tema. Fue el Instituto Cervantes y la expansión de nuestra cultura la pincelada cultural en 2006. Rodríguez Zapatero, ufano, contrasta los cuatro centros abiertos en la legislatura anterior con los veinticuatro que se abrirán en la actual, pues son «nuestro más formidable instrumento para expandir la mejor de nuestras riquezas». Fueron 16 segundos, pero algo es algo y menos es nada. En tanto … la Oposición no trató el tema. El último discurso en que se habla de cultura en los DEN queda lejos: fue en 2007, y Zapatero estuvo repasando lo hecho en este campo, pues, como afirmó en su intervención, él siempre ha considerado que «la vitalidad cultural es la simiente para la capacidad creativa y para la madurez ética de una sociedad». No hemos de olvidar que ya en su investidura había fijado el impulso a nuestra cultura como uno de los objetivos de la legislatura. A partir de aquí, en algo más de un minuto, explicó sus apetencias de reconocer, cuidar, potenciar y recompensar a los creadores, valorar las nuevas expresiones de la creatividad, recuperar y preservar nuestro extraordinario patrimonio, concienciar sobre el creciente valor económico de la cultura y especialmente de nuestra lengua, y situar la imagen cultural de nuestro país, junto con la de la solidaridad, como las visiones más reconocibles de España en el mundo, etc. etc. Para todo ello, continúó el expresidente, se han tomado una serie de medidas tanto legislativas como económicas: se ha aprobado una nueva “Ley del libro y la Lectura” y se han multiplicado por cien los recursos para la adquisición de más de siete millones de libros. Su discurso terminó con la pretenciosa idea de haber logrado hacer de lo español un símbolo de modernidad, de humanidad, de pluralidad y de apertura. En tanto … la Oposición no trató el tema. Al analizar y escuchar el entusiasmo con que Zapatero habla de estas cuestiones en sus primeros debates como presidente, resulta difícil entender su mutismo en su segunda legislatura. Cualquier gobierno y cualquier oposición, pensamos todos, tienen el deber de favorecer el acercamiento de la cultura al pueblo, así como su protección. Y tal obligación, creemos también todos, merecería estar presente en unos debates que han generado siempre un gran interés, pues en ellos

tracking