El gran Septeto Santiaguero consiguió meterle el son en el cuerpo a la Plaza Vieja
Brillante concierto que destiló sabor y ritmo, pero también tradición y calidad musical

Santiago de Cuba “vivistó” musicalmente Almería con sus mejores embajadores.tyle>.apqj{pos
La Plaza Vieja reafirmó su aire colonial en la noche del sábado con el concierto del Septeto Santiaguero que regaló el ritmo y el sabor más auténticos de la música cubana y del son de siempre.
El changüí y la guaracha, el bolero y la rumba, en una cuasi perfecta combinación de dulzura y temperatura que son, a fin de cuentas, la doble esencia de esta forma de entender la música que ha hecho célebre a la ciudad de Santiago de Cuba.
Al público de Almería le sentó de miedo ese viaje de ida y vuelta que fue, en realidad el excelente concierto de Septeto Santiaguero. Por eso, no dudó en ponerse en pie para dejarse llevar por el ritmo, en perfecta conexión con los músicos y con la música. Una música de toda la vida que sigue más viva que nunca, porque hay grupos como este entrañable Septeto Santiaguero que la cuidan con mimo y siguen aportando nuevas composiciones, como las que forman parte del disco “Vamos p’a la fiesta’, que fue nominado para el Grammy Latino en la categoría de Mejor Álbum de Música Tropical Tradicional.
A la instrumentación más antigua de este tipo de música, que se basaba en a la guitarra y el tres cubano, más las marcas o el güiro, el Septeto suma una excelente trompeta (Alain Dragoní), un preciso bajo (Dairon Robert) y una magnífica tumbadera (Alberto Castellanos), consiguiendo un perfecto ensemble entre los instrumentos y, sobre todo, las voces. Tres voces bien diferenciadas en los registros y los estilos,que consiguen conferir a cada tema su sello. Por un lado, Inocencio Heredia y Giraldo Bravo, combinaron sus voces en un bello y auténtico bolero que dejaron claro que los cantantes comerciales poco tienen que aportar a esta forma musical. Por el otro, Rudens Matos, con un timbre muy especial.
Una de las peculiaridades de la música cubana es que quienes le dan vida se lo toman muy en serio. Así, el director del Septeto Santiaguero, Fernando Dewar, que aporta al grupo el brillante punteo de su tres cubano y que es el responsable de esta valiosa aportación a la tradición musical de Santiago.
El concierto incluyó temas de otro disc oque es toda una declaración de principios,: un homenaje al “Dúo los compadres”, uno de cuyos primeros integrantes fue nada más y nada menos que Compay Segundo. Otro, Rei Caney, cuyo nombre remite a la Sonora Matancera y, muy especialmente a la Vieja Trova Santiaguera, que pasó hace años por Almería dejando su rastro de sabor. Seguramente, algunos aficionados almerienses al son tuvieron un momento para recordarles, en el extraordinario concierto de Septeto Santiaguero.