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“Me transformo en Rocío Jurado, Celia Cruz, Sara Montiel, Tina Turner o Joana”

Luis, de nombre artístico Montana, inició su destacada carrera profesional hace más de 30 años

Luis, Montana, durante su entrevista en el Paseo de Almería.

Luis, Montana, durante su entrevista en el Paseo de Almería.JA Barrios

Juan Antonio Barrios
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Luis, bajo el nombre artístico de ‘Montana’, lleva treinta años residiendo en Almería. Años antes inició su carrera artística como transformista en Madrid. Vino a Almería para un contrato de un mes y decidió que sería su ciudad de residencia. Como trasnsformista destacan sus interpretaciones como Rocío Jurado, Celia Cruz, Sara Montiel, Tina Turner o Joana Jiménez.

Montana, de Madrid a Almería. ¿Cuántos años llevas viviendo en esta ciudad?

Llevo treinta años viviendo en Almería, vine a trabajar y me enamoré de esta bella provincia y decidí fijar mi residencia aquí.


¿Y cómo transformista?

Unos años antes de venir a Almería inicié mi carrera como transformista.

¿Cómo recuerdas tu primera visita a Almería?

Ese año tenía que elegir entre dos destinos, Ibiza o Almería. Me ofrecieron venir a hacer un mes y ese es se ha convertido en treinta años. Vine dos fines de semana seguidos y después me ofrecieron hacer el mes de vacaciones de verano en la Costa de Almería.

 ¿Trabajas por toda España?

Trabajo donde me llaman pero tan a gusto como trabajo en aquí no. Prefiero dormir en mi cama.


¿Interpretas muchos personajes? 

El transformista es el que el se transforma de una persona a otra y para hacerlo tienes que intentar ser ese personaje. Tienes que intentar reproducir sus gestos, maquillajes, la forma de poner la mano, coger el micrófono o cómo mueve la boca. En definitiva, sus gestos cuando está cantando. De eso es lo que se trata el transformismo, ya sea cantante o famoso personaje.

¿De entre todos los personajes en que te transformas, cuáles destacarías?

Uno de los personajes que todos destacan de mí es el de Rocío Jurado, pero también me transformo en Celia Cruz, Tina Turner, Sara Montiel, Alaska o Joana Jiménez. A Joana la adoro desde que un año la trajimos al Auditorio Maestro Padilla. Para mí es una de las grandes, es una diva. La hago con todo mi cariño.


¿Te identificas con alguno de tus personajes?

No podría decirte un personaje. A mí me dicen que soy muy ‘maridramas’. Con Tina Turner he copiado su forma de andar sobre el escenario, sus manos... Eso mismo me pasa con Rocío Jurado, son personajes que me llenan mucho y al público les encanta. Pero no puedo decantarme por ninguno, todo depende también del momento que vives.

¿Utilizas para cada personaje el mismo maquillaje?

No, cada personaje que interpreto requiere un maquillaje de cara, ojos y labios distinto. Al maquillaje debes acompañarlo con una peluca con el estilo de la artista en que te transformas.


¿Tu llegada a la ciudad supuso un cambio en el transformismo de Almería?

En Almería ya había compañeros haciéndolo pero cuando llegué aquí empecé a salir fuera de los dos pubs que entonces había de ambiente gay. Empecé a actuar en pubs del centro de Almería, a hacer despedidas de soltera y soltero. Mis despedidas no eran privadas. Yo las denomino íntimas. A partir de ese momento se abrió el mundo del transformismo a los hoteles con macrodespedidas. Un salón con catorce despedidas.

¿El éxito de Montana puede ser la interactuación con el público?

A mí siempre me ha gustado interactuar con la gente. De hecho, cuando llego al sitio donde voy a actuar me gusta darme una vuelta y captar algo de la gente. Siempre digo que trato de que las que vienen detrás mía cojan un poco de esa psicología. Debes saber el sitio dónde estás y con la gente que estás. No puedes salir al escenario sin saber por dónde puedes ir o no. Debes conocer al público que va dirigido tu espectáculo. Debes conocer a quién puedes gastarle una broma y a quién no.

¿En Almería has tenido problemas alguna vez?

Nunca he tenido problemas. La gente me ha respetado como artista que soy.

Luis ¿eres tímido?

Mucho. Luis es muy tímido y Montana se desinhibe. Todo actor suele ser muy tímido pero a la hora de hacer el personaje te desinhibes. Cuando estoy transformado me desinhibo de cosas que como Luis no haría. Si Luis tiene un mal día se lo come y Montana lo suelta en las canciones a través de los temas que interpretas.


¿Cómo te sientes en el escenario?

En el escenario me siento comodísimo. Todos tenemos días malísimos pero sales a escena. Suena la sintonía y te vienes arriba.

¿Cómo es la relación entre transformistas?

Algunas veces hay piques, siempre ha existido, como en todos los trabajos. He aprendido de las de antes, ahora yo soy de las antiguas y ole por las antiguas que estamos haciendo el transformismo de siempre. He respetado a las antiguas todo lo que me han enseñado. Gente que he aconsejado y con el tiempo me han dicho: Esto que me ha pasado me lo habías aconsejado y no te hice caso. Lo hago para que no cometan los mismos fallos que he cometido.

¿El transformista se encasilla?

El transformista debe seguir aprendiendo y metiendo nuevos personajes. Me gusta innovar con temas o personajes nuevos.


¿Dónde se puede ver a Montana?

En el Byblos. El público puede ver durante dos horas un espectáculo, el auténtico transformismo.

¿Cómo fue la última fiesta de tu cumpleaños?

Fue impresionante y sobre todo la gran sorpresa que me dio Roge, el dueño de Byblos. Cuando me entregó el regalo de mis amigos, una nueva peluca de Rocío Jurado, me emocioné.

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