“Quiero que la afición se sienta orgullosa viendo a su Almería”: ¿Qué fue de la promesa de Pimienta?
El nuevo técnico prometió una identidad reconocible y a día de hoy existe más continuidad que ruptura en su modelo

Tiempos de felicidad en el Almería con la llegada de García Pimienta.
El discurso de García Pimienta ilusionó desde el primer día. Habló de un Almería reconocible, protagonista y capaz de lograr que su afición se sintiera orgullosa de lo que veía sobre el césped. Era el mensaje que necesitaba escuchar una grada castigada por los últimos años y por las oportunidades perdidas. Sin embargo, el fútbol no entiende de discursos ni de presentaciones brillantes. Han pasado tres jornadas y la sensación que queda es que aquellas palabras todavía no se han traducido en hechos. Más allá de los tres goles al Eldense, el equipo transmite demasiadas similitudes con la etapa anterior y las primeras dudas ya sobrevuelan el Mediterráneo.
Las derrotas consecutivas ante rivales recién llegados desde la Primera RFEF han aumentado la preocupación entre los aficionados. Equipos con menos calidad individual, pero con más intensidad y determinación, han sido capaces de superar a un Almería que sigue sin encontrar continuidad. El problema no parece estar solo en los nombres propios sino en la capacidad competitiva de un grupo que todavía está lejos del nivel que exige la Segunda División. Entre jugadores pendientes del mercado, otros faltos de ritmo y una propuesta futbolística que todavía no despega, la pregunta empieza a hacerse inevitable: ¿qué Almería quiere realmente García Pimienta?

Los hombres fuertes del Almería escoltando a su entrenador.
Las palabras vuelan y el campo manda
García Pimienta llegó al Almería con un mensaje ilusionante. Habló de un equipo reconocible, protagonista y capaz de hacer que su afición se sintiera orgullosa. Era una declaración de intenciones que encajaba con el deseo de abrir una nueva etapa tras la salida de Rubi y recuperar la conexión con una grada castigada por las frustraciones recientes. Tres jornadas después, el discurso sigue sonando mejor que lo que refleja el césped. Más allá de los tres goles al Eldense, el Almería ha mostrado demasiadas similitudes con la temporada anterior.
Más continuidad que revolución
Muchos esperaban un cambio profundo con la llegada de otro técnico formado en la escuela del Barça. Sin embargo, el inicio de la competición transmite más continuidad que ruptura. Pimienta apenas ha tocado la estructura del equipo y mantiene como piezas importantes a la mayoría de futbolistas que ya eran titulares con Rubi. La sensación es que el Almería sigue buscando una identidad propia. El club apostó por un entrenador con una idea muy definida de fútbol, pero de momento cuesta apreciar diferencias significativas.

Las ideas de cambio no se reflejan en el Almería de Pimienta.
La intensidad que exige la Segunda
El Pichichi Arribas solo pudo participar en el partido frente al Eldense, pero el problema parece ir más allá de los nombres propios. Lo que más preocupa es la falta de frescura ofensiva y la dificultad para generar ocasiones con regularidad ante rivales que compiten cada acción como si fuera la última. Las dos derrotas consecutivas ante equipos procedentes de Primera RFEF han dejado un mensaje preocupante. Los adversarios ganaron a base de intensidad, ritmo y hambre competitiva. Mientras algunos jugadores siguen pendientes del mercado y otros aparecen lejos de su mejor nivel físico, la afición se pregunta qué Almería está construyendo García Pimienta y cuánto tiempo tardará en parecerse al que prometió en su presentación.