Luto en la hostelería: fallece Augusto Cesare, el pionero que trajo la esencia de Italia a Almería
El histórico hostelero de la pizzería Augusto Cesare deja un legado inolvidable tras cinco décadas en la provincia

Una fotografía de archivo de Augusto Cesare durante los años 90.
Hay personas que no solo llegan a un lugar, sino que echan raíces y transforman su paisaje para siempre. Hace medio siglo, la provincia de Almería tuvo la fortuna de acoger a Augusto Cesare, un visionario empresario italiano que encontró en estas tierras del sur el hogar idóneo para desarrollar su profunda pasión hostelera.
Con su marcha, la memoria gastronómica de Almería despide a uno de sus más ilustres y queridos pioneros. Pero en esta tierra también forjó el amor, se convirtió en esposo, padre y abuelo.
Desde su llegada en los años 80, Augusto abrió las puertas de emblemáticos restaurantes en la capital almeriense. Imposible olvidar su establecimiento junto al céntrico Parque Nicolás Salmerón (ubicado justo encima de la mítica Discoteca Odeón, escenario de recordadas maratones de baile de proyección internacional) o el acogedor rincón en la barriada de Oliveros, donde el aroma de la auténtica pasta fresca se convirtió en punto de encuentro obligado para generaciones de almerienses.
Una dinastía de emprendedores hosteleros
Pero su visión no se detuvo en la capital. Su afán por compartir los sabores de su tierra natal lo llevó a extender sus brasas y fogones por el Poniente almeriense, dejando su impronta en municipios como Roquetas de Mar. En este municipio, en Aguadulce, la saga familiar mantiene encendida la llama de la mítica y exitosa Pizzería Augusto Cesare en las Fases Comerciales, junto al 501, consolidándose como un referente indiscutible.
Hablar de Augusto es también homenajear a una dinastía de emprendedores. Junto a sus hermanos, se convirtió en vanguardia durante los años 90. De aquella época dorada permanece en el recuerdo colectivo Nello, regentado por su familia en la barriada de San Miguel, en los bajos del icónico edificio Las Caracolas, a un paso del Paseo Marítimo. Fue uno de los primeros rincones de toda la ciudad de Almería donde fue posible degustar una verdadera pizza italiana.
Las pizzas y pastas de Augusto Cesare han creado una legión de fieles a lo largo de las cinco últimas décadas. Hoy, el hijo del recordado empresario toma el testigo y continúa los pasos de su padre: un hombre incansable, trabajador noble y entregado por completo a sus negocios y a esa cocina italiana reconocida como Patrimonio de la Humanidad que en Almería lleva, por derecho propio, el apellido Cesare.
Su velatorio tendrá lugar en el Tanatorio Sur de Roquetas de Mar a lo largo del día de hoy.
Descanse en paz.
Obituarios
El adiós a Isabel Rumi, la mujer que transformó la vida de cientos de niños en Almería
Francisco G. Luque