El mejor Indalo para el Almería era Indalete
Si el club quería reforzar su vínculo con los símbolos de la tierra, dejó escapar la oportunidad de recuperar la mascota que conquistó Almería en 2005

Indalete en la inauguración del Estadio de los Juegos Mediterráneos en 2004.
LA OPINIÓN DEL DÍA: El Almería presentó a Urci, un zorro que desde ahora acompañará al equipo en sus actos y partidos. Una mascota moderna, amable y diseñada para conectar con los más jóvenes. Nada que objetar a la iniciativa ni al trabajo realizado. Pero cuando el club vive una etapa marcada por la reivindicación de las raíces almerienses, resulta inevitable mirar al pasado y preguntarse si existía una alternativa mucho más reconocible para toda una provincia.
Porque mientras Urci da sus primeros pasos vestido de rojiblanco, Indalete continúa durmiendo su gloria en un rincón del Museo de los Juegos Mediterráneos. Aquella figura nacida para Almería 2005 no fue una mascota cualquiera. Representaba al Indalo en movimiento y consiguió algo reservado a muy pocos símbolos: hacerse querida por toda una ciudad. Quizás el mejor fichaje como mascota ya estaba inventado desde hace más de veinte años.
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Zinedine Zidane, saluda a la mascota de los Juegos del Mediterráneo Almería 2005.
Un club que mira a sus raíces
La llegada de Mohammed Al-Khereiji ha traído consigo una sensibilidad especial hacia los símbolos de Almería. El presidente pidió expresamente que la primera equipación incorporara indalos y así ha sucedido. El histórico símbolo almeriense aparece grabado en la camiseta como una declaración de intenciones. También preside la parte superior del escudo rojiblanco y forma parte de la identidad visual de la entidad. Precisamente por eso sorprende que, a la hora de crear una mascota, el club haya optado por un animal. Antes fue Rozam, inspirado en un león, y ahora llega Urci convertido en zorro. Dos apuestas respetables, pero alejadas de un emblema que los almerienses reconocen como propio desde hace generaciones.

El presidente del Almería, Mohammed Al-Khereiji, posando con Urci.
Indalete ya hizo feliz a una ciudad
Hay mascotas que cumplen una función protocolaria y otras que terminan formando parte de la memoria colectiva. Indalete pertenece a la segunda categoría. Nació con motivo de los Juegos Mediterráneos de 2005 y rápidamente se convirtió en un fenómeno popular. Era alegre, simpático y original. Simulaba al Indalo cobrando vida y representaba mejor que nadie el espíritu de una provincia orgullosa de sus raíces. Aquella mascota dio la vuelta al mundo en las retransmisiones de los Juegos y fue fotografiada por miles de visitantes. Generó simpatía entre niños y mayores y dejó una huella imborrable en una generación de almerienses.

El Almería estrenaba su nueva mascota con triunfo ante el Eldense.
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La ocasión que se dejó escapar
Urci tendrá ahora la oportunidad de escribir su propia historia y merece tiempo para ganarse el cariño de la afición. Pero una opinión no consiste en criticar lo nuevo, sino en reflexionar sobre lo que pudo haber sido. Y cuesta no pensar que el Almería dejó escapar una oportunidad magnífica para devolver a la vida a uno de los grandes iconos de la historia reciente de la ciudad.
En una época en la que los clubes buscan diferenciarse y reforzar su identidad, pocos recursos eran tan poderosos como recuperar a Indalete. Ya era conocido, querido y profundamente almeriense. Mientras el Indalo aparece en las camisetas y luce orgulloso en el escudo, su versión más popular continúa olvidada entre recuerdos de museo.