El Málaga no dejó a Almería hecha un solar: somos de Primera
El Mediterráneo se queda pequeño para unos seguidores que han disparado el sentimiento rojiblanco

Los seguidores del Almería no se han levantado: nunca cayeron y siguen apostando por la Primera.
LA OPINIÓN DEL DÍA. El golpe del Málaga fue duro. De esos que dejan silencio en la grada, caras largas en la calle y una sensación de oportunidad perdida difícil de digerir. Pero la reacción de la afición del Almería ha sido justamente la contraria a la que muchos podían imaginar. Lejos de alejarse del equipo, los seguidores rojiblancos han dado un paso al frente. La renovación de 13.802 abonados, 1.500 más que la pasada temporada, demuestra que el proyecto mantiene intacta la credibilidad y que el sentimiento de pertenencia atraviesa uno de los mejores momentos de su historia.
El dato va mucho más allá de una cifra de abonados. Habla de fidelidad, de convicción y de una provincia que se ha acostumbrado a mirar hacia arriba. Antes del partido frente al Málaga, el club anunciaba una demanda capaz de llenar tres veces el Estadio de los Juegos Mediterráneos y muchos pensaron que era un mensaje optimista. Hoy queda claro que era una realidad. El Almería ha conseguido conectar con su gente y el estadio empieza a quedarse pequeño para una afición que ha decidido empujar otra vez hacia el ascenso.

La tarde del Malagazo no se apagó la llama y la afición camina unida.
Los 13.802 aficionados que han renovado el abono son 1.500 más que la Liga 2024-25
De la decepción al orgullo
Hubo un tiempo en el que un descenso de Primera División dejaba heridas difíciles de cerrar. Costaba llenar las gradas, convencer al aficionado y recuperar la ilusión perdida. La historia reciente del Almería ha cambiado por completo ese escenario. Ahora la derrota duele, pero no destruye. El fracaso deportivo no se traduce en abandono, sino en una respuesta colectiva que fortalece al club.
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La mejor prueba está en los números. Hace un año el equipo también venía de caer en un Play Off, entonces frente al Real Oviedo. Lejos de frenarse, la masa social ha crecido de forma notable. Son 1.500 renovaciones más y una sensación general de que el camino emprendido sigue siendo el correcto.

El mediterráneo se ha quedado pequeño y la ampliación está en marcha.
El Mediterráneo ya no es suficiente
El estadio se ha convertido en una referencia para la ciudad y para toda la provincia. Cada gran cita ha servido para comprobar que existe una conexión especial entre equipo y grada. Lo sucedido durante el Play Off fue la demostración más evidente y la campaña de abonados lo ha confirmado. La demanda supera la capacidad actual del recinto y obliga a pensar en el futuro. El crecimiento previsto del estadio no responde únicamente a una cuestión de infraestructuras. Es la consecuencia natural de una afición que ha crecido junto al club y que reclama más espacio para acompañar a su equipo.

El crecimiento de la afición se mantiene y la llegada de la Primera se acerca.
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Una provincia empujando en la misma dirección
Lo más valioso de esta respuesta no son los números. Es el ambiente que se respira. El sentimiento rojiblanco se percibe en las conversaciones, en los comercios, en los pueblos y en una provincia que ha hecho suyo al equipo. El Almería representa cada vez más a un territorio entero. Los abonados han vuelto a demostrar que no van a fallar. Ya lo hicieron cuando tocó llenar el estadio para soñar con el ascenso y lo han repetido cuando ha llegado la hora de renovar la confianza.
El Malagazo dejó dolor, pero no dejó un solar. Al contrario. Lo que ha aparecido es una afición más fuerte, más numerosa y más convencida de que el próximo destino debe ser la Primera División. Porque cuando una provincia entera empuja en la misma dirección, los sueños dejan de parecer tan lejanos.