El Almería no copia y pega: ha creado marca
El club rojiblanco mantiene intacta la hoja de ruta diseñada por Turki Al-Sheikh y convertida en una de las señas de identidad más reconocibles del fútbol mundial

La temporada 2024-25Turki Al-Sheikh traspasó el club a Mohammed Al-Khereiji.
Hay clubes que cambian de dueño y se transforman por completo. En el Almería sucede justo lo contrario. Desde la llegada de Turki Al-Sheikh en agosto de 2019, la entidad rojiblanca diseñó una manera de crecer que sigue vigente con Mohammed Al-Khereiji al frente de la propiedad. Han cambiado jugadores, entrenadores y hasta la categoría, pero la idea permanece intacta.
El Almería se ha convertido en un club que compra talento, lo revaloriza y lo vende sin renunciar a la competitividad. Los contratos largos, las cláusulas elevadas y una constante vigilancia del mercado forman parte de una fórmula que ha generado patrimonio, ha saneado las cuentas y ha situado al club en el escaparate internacional como un destino ideal para futbolistas con ambición.
El éxito de la fórmula ha convertido al Almería en un referente dentro del mercado. Los representantes lo ven como un trampolín para sus futbolistas, mientras que numerosos clubes europeos miran a la plantilla rojiblanca en busca de oportunidades. La entidad almeriense ha construido una identidad propia basada en generar valor, proteger sus activos y convertir cada operación en un paso más hacia el crecimiento.

Mohammed Al-Khereiji ha mantenido todo lo que funcionaba con Turki Al-Sheikh.
Una fórmula que no cambia
La venta del club a Mohammed Al-Khereiji abrió el debate sobre posibles cambios en la gestión deportiva. Sin embargo, el tiempo ha demostrado que la estructura diseñada por Turki sigue intacta. El Almería continúa apostando por futbolistas jóvenes con margen de crecimiento y por operaciones que generen beneficios a medio plazo. La clave está en detectar talento antes que la competencia. El club invierte en jugadores con recorrido, les ofrece protagonismo y trabaja para aumentar su cotización. Una filosofía que ha acompañado al Almería desde la llegada del capital saudí y que sigue marcando el rumbo de la entidad.
Blindados para crecer
Los futbolistas firman contratos largos y cuentan con cláusulas elevadas que permiten negociar desde una posición de fuerza. Además, el club suele reservar porcentajes de futuras ventas para seguir obteniendo rendimiento económico de sus activos. Esta política protege el patrimonio deportivo de la entidad y evita ventas precipitadas. El Almería busca rentabilidad en cada operación y convierte a sus jugadores en activos estratégicos dentro de un mercado cada vez más competitivo.

Ahora Al-Khereiji tiene un gran aliado en Cristiano Ronaldo.
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Siempre en el escaparate
En el Almería nadie es intransferible, pero tampoco existe la necesidad de vender. Cada mercado sirve para valorar a la plantilla y estudiar oportunidades que permitan seguir generando patrimonio sin perder competitividad. Los futbolistas viven permanentemente en el escaparate y eso ha convertido al club en una referencia para representantes y compradores. El Almería se ha ganado la fama de ser un trampolín ideal para crecer y dar el salto a destinos más ambiciosos.