El Mediterráneo aprieta y el Almería no mueve la pala
Otro ‘no hay billetes’ confirma que el estadio se ha quedado pequeño y la ampliación no empieza

El Mediterráneo pasará a ser un campo de fútbol con las obras de la Fase 2.
El estadio Mediterráneo volverá¡ a colgar el cartel de ‘no hay billetes’. Ante Las Palmas, como antes frente a otros rivales, el campo del Almería se llena hasta el límite. La imagen se repite jornada tras jornada y ya no es una anécdota, sino un síntoma. El Almería ha crecido, la demanda ha explotado y el estadio ha dejado de absorber ese impulso. Dentro hay empuje; fuera, espera.
El Almería vive uno de los mejores momentos de su proyecto, pero su casa se ha quedado pequeña. La ampliación está anunciada, incluso respaldada por fondos CVC de LaLiga, pero el club no ofrece avances públicos. No hay fechas, ni proyecto, ni calendario. El equipo acelera, la grada aprieta y el Mediterráneo permanece igual, atrapado en el silencio institucional.

Los seguidores del Almería se acercarán a sus futbolistas.
El lleno como rutina
El no hay billetes se ha normalizado. Ya no es excepción, es costumbre. La masa social responde, el interés crece y el estadio funciona a máxima presión. El Mediterráneo aprieta en lo deportivo y en lo emocional, pero su capacidad limita el crecimiento del club. Cada partido con entradas agotadas es también una oportunidad perdida.
Una ampliación anunciada y congelada
El Almería comunicó que la ampliación se abordaría al finalizar la temporada, con apoyo económico de LaLiga. Mohamed El Assy llegó a hablar de un estadio de 28.000 localidades. Sin embargo, nada ha trascendido desde entonces. No hay imágenes, ni plazos, ni detalles oficiales. El anuncio existe, pero la ampliación sigue sin moverse del papel.

El Almería volverá a tener un campo de fútbol como el viejo Juan Rojas.
Proyecto en marcha, estadio en pausa
Un estadio no es solo hormigón, también es ingresos, impacto social y ventaja competitiva. Si el Almería no logra el ascenso directo y se ve obligado a disputar el Play Off, el empuje de la grada estaría condicionado por la capacidad actual: solo 18.323 butacas. En un escenario donde cada detalle cuenta, el Mediterráneo no podría ofrecer todo su potencial. Mientras el equipo empuja, el estadio espera.