La Voz de Almeria

UD Almería

Ni un dí­a tonto: al Almerí­a ya no le hacen un reloj

El esprint final exige concentración máxima tras los errores que costaron puntos en el pasado

El entrenador del Almería mira el reloj y tomará medidas para que no pase.

El entrenador del Almería mira el reloj y tomará medidas para que no pase.Juan Sánchez

Tony Fernández
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El Almerí­a entra en el tramo decisivo sabiendo que ya no puede regalar absolutamente nada. Los puntos perdidos ante rivales menores en esta y en la pasada temporada aún escuecen y actúan como recordatorio permanente. Cada partido exige una atención quirúrgica, sin margen para el despiste casual que lo estropea todo. El vestuario sabe que un día tonto puede dinamitar un año entero de trabajo. Y que, en este momento del curso, el reloj siempre corre a favor del que no perdona. Y hasta el más tonto te puede hacer la puñeta.

La plantilla se ha mentalizado para evitar cualquier desliz que vuelva a abrir heridas conocidas. Los sustos salpican la historia del club y han demostrado que cualquiera te puede sorprender si bajas un solo escalón de intensidad. El mensaje interno es rotundo: concentración total, compromiso absoluto y cero concesiones a la relajación. Quedan tres partidos que demandan oficio, colmillo y carácter para sostener el ascenso directo. Porque ahora, más que nunca, el Almería no puede permitirse que le hagan un reloj. Hubo partidos no ganados por los rivales, fueron perdidos por los rojiblancos.

El Almerí­a afronta este final de curso sabiendo que ya no hay red ni coartadas. La clasificación aprieta, el margen se estrecha y cada detalle pesa como una losa. No se trata solo de jugar bien, sino de competir con máxima atención durante noventa minutos, sin creer que el partido está ganado antes de tiempo. En Segunda, cuando se afloja, no hay enemigos pequeños ni minutos intrascendentes. El ascenso se decide en la cabeza antes que en las piernas, y el vestuario rojiblanco ha asumido que ahora gana el que no perdona, el que no regala, el que no se despista.

No hay enemigo pequeño y el Almería lo ha podido comprobar.

No hay enemigo pequeño y el Almería lo ha podido comprobar.Juan Sánchez

Errores que pesan mucho

Los fallos frente a equipos de la zona baja siguen presentes en el vestuario y sirven como advertencia para el esprint final. Aquellos “errores groseros” a los que aludía el entrenador están a la orden del día en una categoría tan igualada y exigente como la Segunda. Ha pagado un alto precio por cometer errores la pasada temporada y en la presente no ha sido capaz el equipo de acabar con la sangría de encajar goles. Ante los duelos directos no hay que motivar al Almería, Las Palmas implica dar el máximo. Toca estar muy atentos luego frente a Sporting y Valladolid que no se jugarán nada.

Sustos recientes como aviso

La plantilla ha comprobado de primera mano que cualquiera puede complicarte la vida en cuanto aflojas un solo minuto. Si el equipo se muestra solidario y cohesionado las opciones para el rival son las mínimas y se acerca a la victoria en todos los partidos. No se puede bajar la guardia porque eso que dicen los entrenadores que “el más tonto hace relojes” se suele dar en Segunda, y a estas altura de la temporada, un traspiés pueden decidir un ascenso o mandarte al Play Off. Hay que estar en alerta y concentrados o focalizados (como dice el entrenador) para que no haya un rival capaz de sorprender al Almería.

El Sporting celebrando un gol en el Mediterráneo en la primera vuelta.

El Sporting celebrando un gol en el Mediterráneo en la primera vuelta.Juan Sánchez

La recta final no permite concesiones

Con el objetivo en juego, el Almerí­a sabe que necesita máxima concentración para evitar el dí­a tonto que te deja sin premio. Los de arriba no van a regalar nada en esos duelos directos que van a decidir el ascenso y las plazas de Play Off. Bien engrasados y planificando la recta final, dejan poco margen a aquellos equipos de la mitad de la tabla que empiezan a tocar los 50 puntos de la salvación y dejan de competir con la temida presión de vencer. Todos van al límite, pero compitiendo de igual a igual, la calidad se suele imponer y, en esto, pocos van por encima del Almería. Los puntos se han puesto muy caros para todos y cualquier despiste se pagará muy caro.

El Real Valladolid ya derrotaba al Almería (3-1) en la primera vuelta.

El Real Valladolid ya derrotaba al Almería (3-1) en la primera vuelta.UD Almería

El vestuario quiere blindarse

El grupo asume que la fortaleza mental será clave para sostener resultados y evitar los errores que antes se repetían de forma peligrosa. Te puede ganar cualquiera en esta categoría, pero duele más cuando lo hace un rival de mitad de la tabla. Esos puntos que se van quedando por el camino al final se echan de menos y deciden las posiciones de los clubes, en una categoría donde todos juegan a lo mismo y la calidad no siempre marca las diferencias. Está en las botas de los futbolistas alcanzar el objetivo. No queda tiempo de lamentar y cada partido tiene un premio al que optar como claro favorito que es el Almería. Ganar a Las Palmas, Sporting y Valladolid es factible para un Almería que mira el reloj y no le queda tiempo para rectificar.

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