El Almería pierde la llave del ascenso en Burgos y la busca en Andorra
El empate en El Plantío deja al equipo de Rubi sin control total y obligado a depender de terceros para el ascenso directo

El Almería le ha ganado los dos partidos al Andorra esta temporada y pide más.
LA OPINIÓN DEL DÍA: El Almería pierde en Burgos algo más que dos puntos. Pierde la llave del ascenso directo y renuncia a decidir su futuro con sus propias manos en el tramo más delicado de la temporada. El fallo en El Plantío transforma la recta final en un ejercicio de espera y calculadora. Ganar ya no será suficiente si no llega ayuda desde fuera, una circunstancia incómoda para quien aspiraba a subir sin intermediarios. El margen de error desaparece y la presión se traslada también a otros escenarios.
Ganar ya no basta. Ahora hay que hacerlo todo bien... y mirar a A Coruña. El Depor lidera la carrera y el Almería necesita que alguien sacuda el tablero. Ese papel inesperado recae en el Andorra, convertido en socio circunstancial de una ambición que ya no controla. No es el escenario soñado, pero sí el único posible, con la esperanza puesta en un aliado que juega sin red. El ascenso, ahora, se escribe a varias manos.

Los seguidores del Almería confían en el Andorra para una machada en A Coruña.
Depender de otros desgasta
No cerrar el ascenso cuando estaba al alcance pasa factura. El Almería ha sido competitivo, constante y ambicioso, pero no ganar en Burgos lo empuja a un escenario incómodo. El fútbol no premia trayectorias, castiga descuidos, y en mayo no hay margen para el lamento. Cuando el control se pierde, la ansiedad entra en juego.

Lo primero es ganar a Las Palmas y luego apostar por el Andorra.
El Andorra, sin complejos
El equipo del Principado llega en buen momento, con gol, valentía y sin el peso del ascenso directo. Su caudal ofensivo y su confianza lo convierten en una amenaza real en Riazor. No es un favor lo que puede hacer, es competir como sabe. Y eso, a estas alturas, ya es mucho.
La presión aprieta en Riazor
Al Depor le está costando ganar y la presión se acumula. Riazor empuja, pero también exige. Ahí aparece la rendija a la que se agarra el Almería. La llave ya no es suya, aunque la puerta aún no se ha cerrado del todo. El ascenso también se decide con cabeza fría. El Almería le ha ganado los dos partidos al Andorra esta temporada y pide más.