La Voz de Almeria

UD Almería

¡Atención, Segunda: el Almerí­a es una tómbola!

Marca sin piedad, concede sin freno y se salva a base de pegada, nervios y una afición que empuja hasta el cielo

Hasta que Morcillo no anotaba el cuarto gol no hubo un respiro en el campo.

Hasta que Morcillo no anotaba el cuarto gol no hubo un respiro en el campo.Juan Sánchez

Tony Fernández
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LA OPINIÓN DEL PARTIDO: El Almería es eso que no se recomienda a los cardí­acos. Un equipo capaz de triturar al rival a base de goles y, al mismo tiempo, de resucitarlo por culpa de una defensa frágil y desordenada. Ante el Mirandés volvió a jugar a la tómbola: pegada brutal arriba, vértigo atrás y un partido que se descontroló por los nervios cuando debí­a cerrarse con oficio. Ganó porque tiene pólvora, no porque dominara el guion, y eso en Segunda es jugar siempre al lí­mite. Nadie recordará el juego en una semana y quedarán los puntos y el triunfa en el camino de Primera.

El rival no era cualquiera. El Mirandés llegó al Mediterráneo jugándose la vida, sin complejos y con la fe de quien no tiene nada que perder. Puso el miedo en el cuerpo y obligó al equipo rojiblanco a remar contra su propia ansiedad. La afición acabó loca y feliz, con el corazón en la boca y los brazos al cielo. Quedan cuatro partidos para defender la plaza de Primera y el mensaje es claro: al cielo se llega de rodillas... y con algo menos de caos.

El Mirandés metía el miedo en el cuerpo al Almería con dos goles.

El Mirandés metía el miedo en el cuerpo al Almería con dos goles.Juan Sánchez

El decálogo rojiblanco

  1. El Almería no sabe ganar sin sufrir
  2. La pegada vuelve a ser el salvavidas
  3. Cada llegada rival es un sobresalto
  4. La defensa vive en el alambre
  5. El nerviosismo se contagia en los malos momentos
  6. El Mirandés jugó como quien se juega la vida
  7. El partido se salvó más por fe que por control
  8. La afición empujó hasta perder la voz
  9. Quedan cuatro jornadas para no fallar
  10. Al cielo se llega de rodillas
Leo Baptistao al minuto de partido ponía en ventaja al Almería.

Leo Baptistao al minuto de partido ponía en ventaja al Almería.Juan Sánchez

Una ruleta con pólvora

El Almería vive al filo porque arriba tiene dinamita. Cada llegada es una amenaza real y cada error del rival suele acabar en gol. Ante el Mirandés volvió a quedar claro que, cuando acelera, mata partidos en minutos. La pegada le sostiene, le rescata y le maquilla noches torcidas. No es un equipo de control, es un equipo de impacto, y en esta Segunda eso es oro... siempre que no se juegue a la ruleta rusa atrás.

El susto que no se va

Porque defender, defiende mal. Se desordena, concede demasiado y transmite nervios cuando el partido pide pausa. El Mirandés se encontró con premios que no pidió y con vida cuando deberí­a estar desangrado. El Almerí­a no sabe cerrar encuentros sin sufrir y eso le condena a vivir con el susto en el cuerpo. Ganó, sí, pero volvió a quedar expuesto que cualquier rival con fe puede hacerle daño. Toda la Segunda miraba a los rojiblancos que van camino de Primera con el corazón en la boca.

Los aficionados no pierden la fe y arropan a su equipo.

Los aficionados no pierden la fe y arropan a su equipo.Juan Sánchez

Cuatro partidos para rezar

Quedan cuatro jornadas para defender la plaza de Primera y el margen de error se estrecha. El equipo tiene gol, tes seguro en casa y tiene una afición que empuja hasta la locura, como se vio al final, feliz y liberada. Pero el camino no admite frivolidades. Al cielo se llega de rodillas, con sacrificio y con algo más de rigor. Si no, la tómbola puede volverse en su contra porque no siempre sale premio.

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